El Congreso de la República aprobó en último debate la histórica reforma a los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992. Esta reforma establece un nuevo esquema de financiamiento para las Instituciones de Educación Superior (IES) públicas. Además, promete transformar la sostenibilidad del sector. La iniciativa desvincula el presupuesto del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y adopta el Índice de Costos de la Educación Superior (ICES) como base de cálculo. Lo anterior permitirá cerrar la brecha estructural de recursos. Así se garantizará un flujo de caja acorde con los gastos reales de funcionamiento e inversión de las universidades.

Según Caracol Radio, la modificación legal proyecta un impacto fiscal positivo de $18,7 billones constantes entre 2027 y 2040. Los recursos serán fundamentales para subsanar un déficit acumulado que supera los $17,0 billones. El nuevo modelo no solo beneficia a las universidades tradicionales. Por primera vez incluye una base presupuestal permanente para las Instituciones Técnicas, Tecnológicas y Universitarias (ITTU) equivalente al 0,05% del PIB. Además, asegura equidad en la distribución de los fondos estatales. Así fortalece la cobertura en las regiones más apartadas.

La reforma, que ahora pasa a sanción presidencial, representa una victoria significativa para el movimiento estudiantil. Busca elevar progresivamente la inversión en educación superior pública hasta alcanzar el 1,0% del PIB en los próximos 15 años. Al eliminar la dependencia exclusiva de la inflación y atar los aportes al crecimiento económico real de la nación, se espera estabilizar las finanzas de 64 instituciones públicas. También se busca mejorar la calidad académica sin comprometer la gratuidad para los estudiantes de menores ingresos.

También te puede interesar: Campus Sectorial: una ruta clara para llevar la realidad empresarial al aula

  • Informalidad del 55 %, incremento en el terrorismo, crisis en salud, riesgo de racionamiento y déficit fiscal superior al -7 % marcan un escenario complejo; innovación, biodiversidad y tecnología emergen como palancas de crecimiento.

Colombia entrará a 2026 en medio de un panorama económico marcado por tensiones internas y externas. Mientras el país afronta retos estructurales en materia fiscal, de formalidad y seguridad en un año electoral decisivo, emergen sectores estratégicos que podrían compensar parcialmente la desaceleración proyectada.

El escenario internacional para el próximo año presenta señales de desaceleración. El fenómeno de frontloading —exportaciones anticipadas para evitar aranceles— impulsó artificialmente el comercio en el primer trimestre de 2025, pero una vez implementadas las medidas proteccionistas, el flujo comercial cayó notablemente.

“Lo que vimos en el primer trimestre de 2025 fue un espejismo comercial”, explica Alejandro Escobar Correa, gerente estratégico de Sectorial.co. “Las empresas adelantaron exportaciones para evitar aranceles, pero esa ola no era sostenible. Ahora enfrentamos la resaca: una desaceleración que afectará especialmente a economías emergentes dependientes del comercio exterior”.

Las proyecciones difieren entre organismos: la OCDE estima un crecimiento mundial del 3,2% para 2025, ajustándose a 2,9% en 2026 por el impacto arancelario. El Banco Mundial adopta un enfoque más conservador, calculando entre 2,3% y 2,6% para los próximos años. La principal preocupación es la caída de la inversión global, factor crítico para sostener la expansión económica.

Estados Unidos enfrenta siete meses sin repuntes industriales significativos, mientras China se enfriaría progresivamente: de un 4,5% en 2025 a 3,9% en 2027. Por el contrario, India lidera el crecimiento con expansiones superiores al 6%, y economías del Golfo, África subsahariana y Asia no china mantienen ritmos entre 3,7% y 4%.

Por su parte, la región latinoamericana registrará un crecimiento entre 2,3% y 2,7%, limitado por la dependencia de commodities y tasas de interés elevadas. Argentina sale de la recesión con un 4,5% en 2025, estabilizándose en 4% en 2026 y 2027. Perú sorprende con cifras consistentes: 2,7% este año, 2,5% en 2026 y 2,7% en 2027, impulsado por inversión privada que crece 6,5% y sectores agrícolas y mineros sólidos.

Colombia crecerá 2,8% en 2025, impulsado principalmente por el consumo, pero Sectorial advierte que esta dinámica no es sostenible. La incertidumbre política y el desorden fiscal limitarían la inversión, recortando el crecimiento a 2,3% en 2026.

“Colombia está creciendo por consumo, no por inversión. Es como quemar los muebles para calentar la casa”, advierte Escobar. “Sin una corrección fiscal creíble y sin señales claras en el frente político, la inversión privada seguirá contenida. El 2026 será un año de consolidación, no de expansión”.

Entre los factores clave a tener en cuenta están:

Finanzas públicas bajo presión: El déficit fiscal proyectado para 2025 será superior al 7 %, limitando el espacio de inversión y aumentando los costos de endeudamiento. Esta situación restringe la capacidad del Estado para impulsar la economía.

Mercado laboral estancado: Colombia registra una tasa de desempleo del 8,6% con una informalidad del 55% en 2025. La ocupación total promedio se mantiene cerca de 23,5 millones de personas, en un contexto donde más de la mitad de los ocupados trabaja en condiciones informales.

Inflación y política monetaria: La inflación supera el 5 % para 2025, convergiendo gradualmente al rango meta del Banco de la República hacia 2027. Las tasas de interés cerrarán 2025 en 9,25 %, bajarían a 7,5 % en 2026 y a 5 % en 2027. Sin embargo, las tasas efectivas para empresas y hogares continuarían alrededor del 15% anual, frenando el crédito y la expansión económica.

Crisis de seguridad territorial: El control de grupos armados ilegales en gran parte del territorio colombiano ha aumentado, marcando una fragmentación territorial y un repunte de delitos como secuestros y extorsiones. La disputa territorial mantiene en alerta al país, complicando la estabilidad y seguridad del Estado.

AÑO ELECTORAL Y FRAGMENTACIÓN POLÍTICA

El panorama político apunta a seis candidaturas en la primera vuelta: un candidato de izquierda, dos de centro, uno de centro derecha y dos de derecha. La fragmentación en el centro-derecha es notable, sin un liderazgo unificado.

En la izquierda, Iván Cepeda del Pacto Histórico se consolidó como el principal candidato tras ganar la consulta interna con aproximadamente 1,5 millones de votos (65,1%) en octubre de 2025. La consulta interpartidista con el Frente Amplio está programada para marzo de 2026.

“La fragmentación política es el reflejo de una sociedad polarizada y sin consensos claros”, observa Escobar. “Seis candidaturas en primera vuelta significan incertidumbre prolongada. Los inversionistas odian la incertidumbre. Eso se traduce en proyectos pospuestos y capital que espera a ver qué pasa. El costo económico de esta fragmentación no aparece en ninguna cifra oficial, pero es enorme”.

Colombia enfrenta 2026 con una economía heterogénea. Los desafíos estructurales —déficit fiscal, informalidad laboral, fragmentación territorial y tensión política electoral— coexisten con sectores capaces de apalancar crecimiento mediante biodiversidad, innovación tecnológica y cambios en patrones de consumo.

Según Alejandro Escobar Correa, gerente de Sectorial, “el panorama proyecta un año de ajustes y cautela. Entre políticas contractivas, shocks externos y tensiones comerciales, la adopción tecnológica se perfila como el camino para que las empresas amortigüen costos y mantengan competitividad.”

La combinación de un contexto global adverso, restricciones macroeconómicas internas y un proceso electoral decisivo definirá el rumbo de Colombia. Sin embargo, la capacidad de capitalizar ventajas competitivas en sectores estratégicos podría marcar la diferencia entre el estancamiento y una recuperación sostenible.

Monday, 15 December 2025 13:18

Nuevo decreto amenaza a plataformas como Airbnb

Written by

El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo ha propuesto un borrador de decreto que pretende modificar radicalmente el sistema de Registro Nacional de Turismo (RNT), transformándolo de un modelo declarativo a uno de preverificación administrado por las cámaras de comercio. La iniciativa ha generado un fuerte rechazo por parte de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (CCIT), la cual advierte que los nuevos requisitos técnicos y documentales, como la validación semestral del RNT y la supervisión de anuncios, impondrán cargas operativas desproporcionadas a las plataformas digitales, poniendo en riesgo la continuidad de miles de pequeños prestadores de servicios turísticos.

Según El Espectador, la agremiación estima que las plataformas como Airbnb han generado más de 215.000 empleos en el país y aportado US$554 millones al PIB turístico nacional. La preocupación radica en que las nuevas exigencias podrían excluir del mercado formal a numerosas familias de clase media que dependen de estos ingresos para sostener sus viviendas, empujando la actividad hacia la informalidad y concentrando la oferta en grandes operadores, lo que afectaría negativamente la competencia y la innovación en el sector.

El impacto económico de estas medidas se extendería a toda la cadena de valor del turismo, dado que por cada US$ 10 gastados en alojamiento a través de estas aplicaciones, se generan US$ 48 adicionales en sectores complementarios como gastronomía, transporte y entretenimiento. Mientras el Gobierno defiende la necesidad de armonizar la normativa para evitar fraudes y garantizar la seguridad, los gremios insisten en que la falta de un periodo de transición y la imposición de requisitos propios de grandes comerciantes harían inaplicable la norma, dejando a zonas rurales y municipios PDET sin opciones viables de desarrollo turístico.

También te puede interesar: Viajeros colombianos al exterior alcanzó los 4,7 millones a octubre de 2025

Additional Info

  • Url https://sectorial.co/informativa-hotelero/nuevo-decreto-amenaza-a-plataformas-como-airbnb-que-ha-aportado-us-554-millones-al-pib-del-sector-turistico/

El gigante inmobiliario chino Vanke ha iniciado una ronda de negociaciones críticas con sus acreedores, buscando extender el plazo de vencimiento de un bono por valor de 2.000 millones de yuanes (aproximadamente US$ 283 millones). La compañía, que hasta hace poco se consideraba una de las más sólidas del sector estatal, ha propuesto una prórroga de 12 meses respaldada por garantías de empresas controladas por el gobierno de Shenzhen, en un esfuerzo desesperado por evitar lo que sería su primer incumplimiento de pagos en un mercado ya golpeado por la crisis.

Según Swissinfo y EFE, para que esta medida prospere, la promotora necesita la aprobación del 90,0 % de los tenedores de bonos, quienes evalúan una oferta mejorada que incluye el pago de intereses adicionales. La presión financiera sobre la empresa no se detiene ahí, pues se enfrenta a otro vencimiento de US$ 524 millones a finales de diciembre y acumulará obligaciones por cerca de US$ 1.900 millones hasta mediados de 2026. La situación ha generado una alta volatilidad en sus títulos bursátiles, aunque la expectativa de un acuerdo impulsó recientemente sus acciones un 10,0 % en la bolsa de Shenzhen.

El caso de Vanke es emblemático del deterioro del sector inmobiliario chino, cuyas ventas comerciales se desplomaron un 12,9 % en 2024, sumándose a las caídas de los dos años anteriores. La firma, que había logrado evitar el impago gracias a inyecciones de liquidez por US$ 4.200 millones de su principal accionista, perdió su calificación crediticia favorable en 2024, pasando a categoría de “bono basura”. Este escenario revive los temores de contagio financiero que ya protagonizaron otros colosos como Evergrande, poniendo a prueba la capacidad de intervención de las autoridades chinas.

También te puede interesar: Vencimiento de CDTs por $100,0 billones impulsarían inversión inmobiliaria en 2026

Additional Info

  • Url https://sectorial.co/informativa-construccion-de-obras-inmobiliarias/inmobiliaria-vanke-negocia-prorroga-de-deuda-por-us-283-millones-para-evitar-default/

El debate sobre la sostenibilidad financiera del sistema de salud colombiano se ha intensificado de cara a la definición de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para el 2026. Diversos gremios del sector han presentado estudios técnicos que evidencian una insuficiencia estructural en los recursos asignados, advirtiendo que el sistema opera con pérdidas y que la siniestralidad proyectada para el cierre de 2025 superará el 100,0 %. Ante este panorama de desfinanciamiento y aumento en la demanda de servicios, las agremiaciones coinciden en que el ajuste para el próximo año debe ser de doble dígito para evitar un colapso operativo y garantizar el acceso a tratamientos.

Según Consultor Salud, la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (ACEMI) estima que el incremento requerido para el régimen contributivo es del 17,3 %, partiendo de un análisis que revela la eliminación injustificada de registros de gasto por $2,1 billones en las bases de datos oficiales. Por su parte, la ANDI plantea un aumento mínimo del 15,6 %, señalando que cualquier cifra inferior se recortaría cerca de $890.000 millones vitales al sistema, esto por cada punto porcentual inferior al que menciona la ANDI; Mientras que AFIDRO propone un ajuste del 15,0 %, argumentando que existe una brecha histórica de hasta 8,0 puntos entre los costos reales y los reconocidos por el Gobierno.

La crisis de recursos ya tiene efectos tangibles en la atención a los usuarios, reflejada en un aumento del 32,0 % en las quejas y reclamos y del 22,0 % en las tutelas durante el último año. Los gremios insisten en que el ajuste no es una negociación política, sino una necesidad técnica impostergable, subrayando que el Estado cuenta con la capacidad fiscal en el Presupuesto General de la Nación de 2026 para cubrir estos requerimientos si se prioriza el aseguramiento en salud.

También te puede interesar: Los problemas de las EPS no son solo en Colombia, aseguradoras de salud en EE.UU. se desploman

Additional Info

  • Url https://sectorial.co/informativa-salud/gremios-solicitan-aumento-de-la-upc-de-hasta-173-para-2026/

Durante los primeros ocho meses de 2025, el sector de aceites vegetales mostró un desempeño de contrastes. Por un lado, la producción creció un 11,2% y el PIB semestral un 7,8%, impulsados por el dinamismo de las zonas oriental y central. Sin embargo, este crecimiento en la oferta no se reflejó en la demanda, ya que el volumen de ventas se estancó con un alza de solo 0,3%, evidenciando la alta sensibilidad a los precios. A nivel internacional, el sector enfrenta una marcada volatilidad de precios, con el aceite de palma fluctuando desde un pico de US$ 1.070,3 en enero de 2025 a una contracción de US$ 907,6 en mayo del mismo año, además de los constantes desafíos logísticos de la Vía al Llano.

En el frente externo, el sector también mostró una dinámica en la que el volumen de compras externas superó el de las ventas. Las importaciones alcanzaron 1.481,5 miles de toneladas a julio, con una alta concentración de la torta de soya (46,5% del valor). Al mismo tiempo, las exportaciones (570.399,1 toneladas) se concentraron en el aceite crudo (55,8%) y mostraron crecimientos en mercados de valor como Francia (+164,5%), aunque con fuertes caídas de volumen en destinos como China (-74,9%). La disparidad entre la alta producción y la débil demanda ha presionado los inventarios.

Additional Info

  • Url https://sectorial.co/articulos-especiales/produccion-de-aceite-de-palma-crece-112-pero-demanda-estancada-presiona-precios/

El sector del plástico y el caucho en Colombia consolida un año de resultados positivos, proyectando ventas superiores a los $35,0 billones al finalizar el 2025. El dinamismo se refleja en un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del sector del 1,8% durante el tercer trimestre, impulsado por una mayor demanda en segmentos clave como alimentos, salud y construcción. Además, la industria se reafirma como un motor de empleo vital, generando cerca de 250.000 puestos de trabajo directos y movilizando a más de 100.000 recicladores en la cadena de aprovechamiento.

Según la revista Semana, el comercio exterior también muestra cifras alentadoras, con exportaciones de materias primas que alcanzaron los US$ 707 millones entre enero y septiembre, lo que representa un aumento del 7,4 % frente al año anterior. Brasil se mantiene como el principal destino para estos insumos, concentrando el 56,0 % de los envíos, mientras que Estados Unidos lidera la compra de productos transformados con una participación del 26,0%. En total, se estima que las ventas externas del sector cerrarán el año rondando los US$ 1.800 millones, respaldadas por inversiones en maquinaria que superaron los US$ 80 millones para modernizar la capacidad productiva.

De cara al 2026, el gremio Acoplásticos anticipa retos significativos relacionados con la adaptación regulatoria y la sostenibilidad. Los principales desafíos se centran en el cumplimiento de la normativa sobre plásticos de un solo uso y el avance en las metas de reciclaje de envases, al tiempo que las empresas deben acelerar su transición hacia tecnologías de la industria 4.0 para mantener su competitividad global.

También te puede interesar: Más del 78,0% de la producción mundial de plástico se moviliza a través del comercio internacional

El sector de explotación de minas y canteras continúa registrando una marcada tendencia bajista en los precios percibidos por el productor, reportando una caída mensual del 2,8 % durante noviembre de 2025. Esta dinámica negativa se acentúa significativamente al analizar el comportamiento anual, donde el rubro presentó una contracción del 19,8 % frente al mismo mes del año anterior, consolidándose como el único sector productivo con una variación inferior al promedio nacional y reflejando la alta volatilidad de los precios de los recursos energéticos en el mercado.

Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el desempeño negativo de la minería se explica fundamentalmente por el descenso en las cotizaciones de los hidrocarburos y el carbón. Específicamente, los aceites de petróleo y minerales bituminosos registraron una disminución mensual del 2,9% y un desplome anual del 24,2%, restando competitividad a los ingresos del sector. De igual manera, la hulla sin aglomerar contribuyó a este deterioro, con una variación negativa del 4,1% en el último mes y una reducción acumulada del 19,6% en los últimos doce meses.

En el análisis de año corrido, que cubre de enero a noviembre, el sector minero acumula una variación negativa del 18,9 %, contrastando con la estabilidad de otras ramas como la agricultura y la industria, que mostraron comportamientos positivos. Este escenario de precios en boca de mina tiene un impacto directo en el índice de precios de exportación, donde el componente minero registró una caída mensual del 3,1%, evidenciando la menor remuneración que están recibiendo los productores nacionales por sus recursos extractivos al momento de comercializarlos en el exterior.

También te puede interesar: Participación del sector minero-energético en inversión extranjera cae al 24,0 %

Additional Info

  • Url https://sectorial.co/informativa-minero/precios-al-productor-de-mineria-caen-un-198-anual-en-noviembre-de-2025/

Un equipo de científicos ha marcado un hito en la biotecnología agrícola al lograr que cultivos de cereales crezcan sin la necesidad de fertilizantes industriales, un insumo que actualmente representa un alto costo económico y ambiental para los productores. Este avance se sustenta en la ingeniería genética, permitiendo que plantas que tradicionalmente no fijan nitrógeno, como la cebada, puedan obtener este nutriente esencial directamente de la naturaleza mediante una simbiosis bacteriana inducida.

Según Contexto Ganadero, la investigación liderada por Simona Radutoiu y su equipo demostró que bastan 2,0 modificaciones genéticas específicas para alterar el comportamiento de la planta. El hallazgo clave radica en transformar el sistema de defensa de la raíz: en lugar de identificar y rechazar a las bacterias fijadoras de nitrógeno como amenazas, la planta modificada pasa a cooperar con ellas, replicando el proceso natural que realizan las leguminosas. Este cambio de “rechazo a cooperación” se logró manipulando receptores moleculares precisos en el laboratorio, abriendo la puerta a una agricultura autosuficiente en nutrientes.

El impacto de este descubrimiento trasciende la productividad, apuntando directamente a la sostenibilidad climática y energética del planeta. Al eliminar la dependencia de los fertilizantes sintéticos, se reduciría drásticamente la huella de carbono asociada a su fabricación y transporte, así como la contaminación de fuentes hídricas por escorrentía. Los investigadores aseguran que este es un paso firme hacia una producción de alimentos más ecológica, donde la eficiencia biológica reemplaza a los insumos químicos costosos.

También te puede interesar: Precio de la urea en Colombia subió 2,2 % en julio pese a la caída del dólar

Additional Info

  • Url https://sectorial.co/informativa-agroquimico/dos-modificaciones-geneticas-permitirian-cultivos-sin-fertilizantes/

Los BRICS, que representan más del 40% de la población mundial y una porción significativa del PIB global, parecían destinados a liderar una transformación histórica del sistema económico internacional. La desaceleración de Estados Unidos, las tensiones políticas internas y el uso del dólar como mecanismo de sanciones habían creado el escenario perfecto para que el bloque emergente consolidara una alternativa real al orden liderado por el G7. Sin embargo, las tensiones internas entre China e India, la presión geopolítica sobre Rusia y la falta de cohesión frente a temas como la expansión del bloque y la creación de una moneda común han frenado sus ambiciones. Aunque el Nuevo Banco de Desarrollo avanza, lo hace a un ritmo muy inferior al proyectado, mientras la esperada “moneda BRICS” continúa siendo un proyecto sin consenso.

A pesar de su reciente ampliación a diez miembros —incluyendo Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes— la ampliación ha introducido más conflictos que alineación estratégica. Las disputas entre Irán y Arabia Saudí, o entre Egipto y Etiopía por el agua del Nilo, dificultan la construcción de un frente económico sólido en un momento en el que Estados Unidos aumenta presiones comerciales, con amenazas arancelarias de hasta 100%, particularmente contra Brasil, Sudáfrica e Indonesia. La oportunidad histórica de actuar coordinadamente para influir en el comercio global parece desvanecerse, no por falta de recursos, sino por la incapacidad de actuar como un bloque cohesionado. Aunque los BRICS mantienen relevancia geoeconómica, su ventana para convertirse en un contrapeso real al G7 se estrecha rápidamente.

Page 13 of 359