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El Mundial no solo despierta pasiones futboleras en Colombia, también dispara el consumo de los hogares en cada partido de la selección. La compañía Rappi calculó que, en los partidos más recientes disputados por Colombia, la plataforma procesó en promedio cerca de 185.000 pedidos en restaurantes, con incrementos de hasta 20,0% frente a un día comparable. El comportamiento se repite con cada silbatazo inicial: las dos horas previas al pitazo concentran un alza cercana al 30,0% en la demanda, que en algunos encuentros llegó a un pico del 52,0% frente a una jornada habitual, mientras el entretiempo genera un nuevo repunte de bebidas, hielo y snacks. Las ventas de cerveza crecieron más de 50,0% y las de aguardiente cerca de 65,0% en cada jornada mundialista; solo en el partido entre Colombia y República Democrática del Congo, Rappi Turbo entregó cerca de 45.000 cervezas y 8.000 botellas de aguardiente en todo el país.

Según el diario El Tiempo, el fenómeno también se refleja con fuerza en los sistemas de pago electrónico. Un análisis de DaInsight, la suite analítica de CCO Credibanco, determinó que, en los tres partidos disputados por Colombia en la fase de grupos, la red procesó más de 10,6 millones de transacciones electrónicas, un incremento de 7,5% frente a jornadas comparables, mientras la facturación total superó los $1,4 billones. Los supermercados concentraron una facturación superior a $86.000 millones y las tiendas de alimentos superaron los $57.000 millones, categorías que se benefician directamente de las reuniones para ver los partidos. La mayor actividad comercial se dio en las horas previas a cada encuentro, cuando la facturación superó los $120.000 millones, y aunque el comercio electrónico gana terreno, el 72,5% de la facturación total siguió concentrada en establecimientos físicos frente a un 27,5% en canales digitales.

El efecto también se percibe en el gasto de los colombianos que viajaron a apoyar a la Selección. Visa Consulting & Analytics registró un crecimiento de 31,0% en las transacciones internacionales de viajeros latinoamericanos durante la primera semana del torneo en los países anfitriones, impulsado principalmente por restaurantes (38,0%), transporte (49,0%) y supermercados (16,0%), mientras los pagos sin contacto avanzaron 55,0%. A ello se suma el impulso previo al torneo: según cifras de Analdex, en enero de 2026 ingresaron al país cerca de 165.000 televisores, frente a poco más de 113.000 en el mismo mes de 2025, un incremento cercano al 46,0% asociado a la expectativa mundialista.

Para Luis Alberto Fernández Pulido, vicepresidente de Operaciones y Tecnología de ACH Colombia, la infraestructura de pagos digitales como PSE se ha vuelto determinante para sostener la experiencia de compra en escenarios de alta demanda como el actual. Según En Nuestro Campo, el comportamiento de compra en torno al torneo se concentra en dos momentos: la etapa previa, cuando los consumidores adquieren bienes de mayor valor para prepararse, y el desarrollo de los partidos, cuando se disparan las transacciones en domicilios, entretenimiento digital, recargas y apuestas deportivas.

Para Sectorial, el Mundial 2026 confirma que el consumo asociado al fútbol ya no se limita al gasto en boletas o merchandising, sino que se convierte en un motor transversal para el comercio minorista, los domicilios y los pagos digitales. La combinación de compras anticipadas de bienes durables, como televisores, con picos de gasto inmediato en alimentos y bebidas evidencia un patrón de consumo en dos tiempos, de preparación y celebración. Este comportamiento representa una oportunidad estacional relevante para supermercados, restaurantes y plataformas de domicilios, que deben anticipar inventario y capacidad operativa en ventanas de pocas horas.

Sin embargo, el hecho de que las compras presenciales sigan representando más de dos tercios de la facturación sugiere que la transición hacia el comercio electrónico en Colombia continúa siendo gradual, incluso en eventos de alta demanda digital. Para los sectores de pagos y comercio minorista, la clave estará en fortalecer la infraestructura tecnológica y logística para capturar picos de consumo tan concentrados como los que deja cada partido de la Selección, sin sacrificar la experiencia del usuario. En un contexto donde el gasto se concentra en ventanas de pocas horas antes, durante y después de cada partido, la anticipación logística será tan decisiva como la disponibilidad de canales de pago ágiles y seguros.

Para hacer seguimiento al desempeño del comercio electrónico y los pagos digitales durante eventos de alta demanda como el Mundial, consulte el Índice de Desempeño Sectorial. Sectorial también ofrece Reportes EXIM para el análisis del comercio exterior y espacios de discusión en los Foros Sectoriales, donde se profundiza en las tendencias que están moviendo la economía colombiana.

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El comercio electrónico global continúa en expansión, impulsado por la consolidación de los marketplaces, la irrupción de la inteligencia artificial en la experiencia de compra y una demanda creciente por adquisiciones internacionales. La compra transfronteriza aumentó 10,0 puntos porcentuales interanuales, al pasar de una tasa de adopción del 60,0% en 2025 a un nivel superior en el 2026, y actualmente el 45,0% de los compradores adquiere productos en el extranjero más de una vez al mes. El fenómeno también se refleja del lado empresarial: más de 3 de cada 10 pedidos ya se despachan a nivel internacional, y más de una cuarta parte de los negocios que aún no venden fuera de sus fronteras planea priorizar esa capacidad en los próximos 12 meses.

Según el Reporte de Tendencias de E-Commerce 2026 de DHL eCommerce, presentado en junio de 2026 tras encuestar a 29.000 compradores y 5.800 empresas en 29 países, el 82,0% de los consumidores espera mantener o aumentar su uso de marketplaces en los próximos cinco años, mientras el 90,0% de las empresas anticipa crecimiento o estabilidad en ese canal. El estudio documenta además una brecha entre la demanda móvil y la oferta empresarial: 72,0% de los compradores se identifica como comprador “app-first“, pero solo 38,0% de los negocios ofrece navegación y compra a través de su propia aplicación. En paralelo, la inteligencia artificial gana terreno: 38,0% de los compradores y 35,0% de las empresas ya usan chats o asistentes virtuales con IA para comprar o vender, y 70,0% de las compañías espera que ese uso aumente en el próximo lustro.

Pese al dinamismo, persisten fricciones que limitan una mayor conversión. Siete de cada diez compradores abandonan su carrito cuando no encuentran las opciones de entrega o devolución que esperan, y una proporción similar no compraría en una marca si desconfía del proveedor logístico. El pago también es crítico: 62,0% de los consumidores desiste de una compra si su método preferido no está disponible, aunque solo 45,0% de las empresas reconoce este factor como determinante. Ante ello, las suscripciones de entrega y devolución con pago de una prima ganan terreno: 53,0% de las empresas ya las ofrece y 40,0% de los compradores paga por ellas, cifra que sube a 72,0% entre compradores “manos libres” y a 64,0% en los Emiratos Árabes Unidos.

Desde la perspectiva de Sectorial, el comercio electrónico global entra en una etapa de crecimiento, que ya no depende solo de la adopción digital, sino de cerrar la brecha entre lo que esperan los compradores y lo que realmente ofrecen las empresas. La persistencia de vacíos como el de la demanda de app frente a la oferta empresarial, o el de las expectativas de entrega frente a la capacidad logística real, sugiere que el próximo ciclo de expansión premiará a quienes inviertan en experiencia de usuario más que en volumen de tráfico.

Si bien Colombia no se analiza en el informe, el panorama es relevante porque el comercio transfronterizo (impulsado por plataformas como Shein, Temu, Amazon y Mercado Libre) seguirá ganando espacio frente al comercio local, lo que exige a los actores locales fortalecer devoluciones, medios de pago alternativos y entregas fuera del hogar para no perder competitividad. La adopción de IA en la experiencia de compra marcará una ventaja diferencial para quienes logren equilibrar innovación con la confianza del consumidor, uno de los factores que, según el informe, más pesa al decidir una compra en línea.

Para un seguimiento detallado del comportamiento del comercio electrónico y su impacto en distintos sectores de la economía colombiana, consulte el Índice de Desempeño Sectorial, los Reportes EXIM y participe en los Foros Sectoriales de Sectorial.

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A continuación, presentamos los hechos más relevantes que ocurrieron en junio en Colombia y el mundo, priorizados por su impacto:

Abelardo De la Espriella elegido presidente de Colombia 

El panorama político de Colombia experimentó un cambio histórico tras las elecciones presidenciales de junio de 2026. El abogado y candidato de derecha Abelardo De la Espriella, bajo el movimiento Defensores de la Patria, ganó la segunda vuelta electoral celebrada el domingo 21 de junio, obteniendo el 49,66% de los sufragios frente al senador Iván Cepeda, representante del Pacto Histórico. El Consejo Nacional Electoral (CNE) ratificó y declaró oficialmente a De la Espriella como presidente electo el miércoles 24 de junio, tras concluir el escrutinio de los votos en los 32 departamentos y el Distrito Capital. Durante su campaña, el nuevo mandatario propuso un estricto programa de ajuste fiscal, desregulación económica, un enfoque intensivo de “mano dura” contra el narcotráfico y la corrupción, así como la incorporación de tecnología avanzada como inteligencia artificial y blockchain en la administración pública. Con la ratificación de los resultados para el período constitucional 2026-2030, se da inicio formal al proceso de empalme institucional entre el equipo del mandatario electo y la administración saliente de Gustavo Petro, enfocándose en la transición de las carteras ministeriales antes de la posesión oficial el próximo 7 de agosto.

Terremotos de gran magnitud causan devastación en Venezuela 

El pasado 24 de junio de 2026, Venezuela fue sacudida por una potente secuencia sísmica que dejó graves afectaciones humanas, materiales y de infraestructura en varias regiones del país. El fenómeno consistió en un sismo premonitor de magnitud 7,2 seguido, apenas 39 segundos después, por un terremoto principal de magnitud 7,5, con una duración total de movimiento de aproximadamente tres minutos. El impacto estructural fue severo en Caracas y el estado La Guaira; en zonas residenciales como Altamira y Los Palos Grandes se registró el colapso total y parcial de edificios de gran altura, y se reportaron daños considerables en la Ciudad Universitaria de Caracas, declarada Patrimonio de la Humanidad. Las estimaciones preliminares calculan los daños materiales en unos 6.700 millones de dólares, equivalentes a un rango de entre el 1% y el 5% del Producto Interno Bruto (PIB) venezolano. Ante la magnitud del desastre, que afectó gravemente los servicios de salud y forenses, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la OMS activaron comités de emergencia y emitieron un llamado internacional para recaudar 24 millones de dólares destinados a la atención médica.

Histórico acuerdo entre Estados Unidos e Irán bajo extrema tensión

El 18 de junio de 2026, los gobiernos de Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo histórico de 14 puntos diseñado para mitigar las tensiones geopolíticas y 60 días para la negociación y poner fin al estado de confrontación en Oriente Medio. Bajo los términos de este pacto bilateral, la República Islámica de Teherán se comprometió a diluir y reducir sus reservas de uranio enriquecido bajo estricta supervisión internacional. Como contraprestación, la administración de Washington acordó el levantamiento gradual e inmediato de las severas sanciones económicas y comerciales que pesaban sobre el sector petrolero y financiero iraní. No obstante, el acuerdo enfrenta severas tensiones debido a incidentes militares recientes a finales de junio, que incluyeron bombardeos estadounidenses a posiciones costeras iraníes tras un ataque a un buque de carga, seguidos por represalias con misiles de Irán contra bases norteamericanas en Kuwait y Baréin. Paralelamente, la firma de un marco trilateral entre Israel, el Líbano y Estados Unidos para desarmar a Hezbolá ha sido rechazada por Irán, sumando complejidad geopolítica. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió sobre la delicada situación e instó a ambas potencias a evitar una escalada que ponga fin al cese al fuego, mientras delegaciones de ambos países sostienen conversaciones indirectas en Doha, Qatar.

SpaceX debuta en bolsa e impulsa un récord financiero global 

La corporación aeroespacial SpaceX protagonizó el mayor debut bursátil de la historia financiera global al salir al mercado público el 12 de junio de 2026. La compañía cotiza en la bolsa del Nasdaq bajo el símbolo SPCX, fijando un precio de emisión inicial de 135 dólares por acción y alcanzando una valoración corporativa de 1,77 billones de dólares, lo que la posicionó de inmediato entre las empresas más valiosas de los Estados Unidos. Durante su primera jornada, las acciones abrieron a 150 dólares y cerraron en 160,95 dólares, registrando un incremento del 19% sobre el precio de salida con un volumen récord de negociación. Con esta Oferta Pública Inicial (OPI), SpaceX logró recaudar un capital de 75.000 millones de dólares, superando ampliamente el récord mundial previo establecido por Saudi Aramco en 2019, que fue de 29.000 millones de dólares. Además del impacto en los mercados de capitales, la cotización de la firma aeroespacial generó una revalorización de activos que convirtió formalmente a su fundador, Elon Musk, en el primer trillonario de la historia global.

El Banco de la República eleva su tasa de interés de intervención al 12% 

La Junta Directiva del Banco de la República de Colombia decidió, en su reunión del martes 30 de junio de 2026, incrementar en 75 puntos básicos la tasa de interés de política monetaria, fijándola en un 12% anual. La medida, que entró en vigencia el 1 de julio, se adoptó mediante una votación dividida en la que cuatro miembros respaldaron el incremento, dos votaron por una reducción de 50 puntos básicos y un integrante se inclinó por mantener la estabilidad del indicador. Los argumentos principales de la mayoría de la junta para decretar este endurecimiento monetario se centraron en el comportamiento reciente de la inflación anual, que para mayo se situó en un 5,84% y en la persistente fortaleza observada en la demanda interna. A pesar de los llamados de diversos gremios para flexibilizar el costo del dinero y estimular la reactivación productiva, la autoridad monetaria optó por priorizar la convergencia de la inflación hacia la meta del 3%, buscando contener las presiones en los precios al consumidor.

Otros hechos relevantes

Keiko Fujimori elegida presidenta de Perú: La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) finalizó el escrutinio al 100 % de la segunda vuelta presidencial el 29 de junio de 2026. La candidata derechista Keiko Fujimori obtuvo la victoria definitiva sobre el izquierdista Roberto Sánchez por una estrecha diferencia de 49.641 votos.

Alerta de riesgo energético por contratos de Canacol Energy: El 25 de junio de 2026, la Corte de Alberta en Canadá autorizó a Canacol Energy la suspensión de sus contratos de suministro de gas natural en Colombia. Aunque gremios y empresas distribuidoras evalúan acciones legales de contingencia, el fallo encendió alarmas sobre la seguridad del abastecimiento industrial.

Desarrollo de la Copa Mundial de Fútbol 2026: Durante el mes de junio se llevó a cabo la fase de grupos de la Copa Mundial de la FIFA en Estados Unidos, México y Canadá. A finales de mes, el torneo avanzó hacia la ronda de 32, registrando victorias determinantes de selecciones como Brasil, Francia y México.

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Los protagonistas de marzo de 2026: elecciones legislativas en Colombia y emergencia económica

Los protagonistas de febrero de 2026: ofensiva contra Irán, reunión Trump-Petro y destitución de un nuevo presidente en Perú

Protagonistas de enero de 2026: Captura de Nicolás Maduro, firma del acuerdo UE-Mercosur e imposición de aranceles entre Ecuador y Colombia

Protagonistas de diciembre de 2025: incertidumbre fiscal en Colombia, aumento del salario mínimo y archivo de la reforma a la salud

Protagonistas de noviembre de 2025: COP-30 en Brasil, imposición de restricciones a Venezuela por parte de EE. UU. y Honduras no reveló el nuevo presidente.

Protagonistas de octubre de 2025: Frágil tregua en Gaza, EE. UU. sancionó al presidente Gustavo Petro y cierre de gobierno en Washington.

Protagonistas de septiembre de 2025: EE. UU. retira la visa al presidente Petro, Colombia descertificada en la lucha contra las drogas y Bolsonaro es condenado en Brasil.

Protagonistas de agosto de 2025: Falleció el senador Miguel Uribe; Bukele ahora con reelección indefinida y EE. UU. adquiere el 10,0 % de Intel.

Protagonistas de julio de 2025: Uribe fue declarado culpable, paro arrocero y creación de zona binacional con Venezuela.

Protagonistas de junio de 2025: Atentado al precandidato Miguel Uribe, derogación de la consulta popular y el conflicto en Medio Oriente.

El mercado mundial del azúcar, que en los últimos meses operaba bajo una perspectiva cómoda de oferta gracias a la recuperación de India, Tailandia, América Central y Brasil, empezó a girar su atención hacia un nuevo riesgo climático. En Colombia, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) confirmó en junio de 2026 el inicio anticipado del fenómeno de El Niño, casi tres meses antes de lo proyectado inicialmente, lo que reabrió la discusión sobre la disponibilidad de azúcar para la zafra 2026/27 y sobre los efectos que ese mismo fenómeno tendrá en la agroindustria de la caña colombiana durante el segundo semestre del año.

Según Diario Occidente, citando el análisis de Hedgepoint Global Markets, Brasil debería mantenerse relativamente resiliente frente al fenómeno, ya que la caña de su región Centro-Sur ya superó su principal ventana de desarrollo y el evento climático golpearía con mayor fuerza al sur del país, donde no se concentra la producción cañera; la firma proyecta que la zafra brasileña superará los 600 millones de toneladas por cuarto año consecutivo, con un estimado cercano a 635 millones de toneladas. El panorama es distinto para productores del hemisferio norte como India, Tailandia y América Central, donde condiciones más secas elevarían los riesgos para la productividad y la disponibilidad global del endulzante. Ya en el contexto colombiano, el IDEAM calcula una probabilidad superior al 95,0 % de que las condiciones secas se mantengan durante el segundo semestre y se extiendan hasta el primer trimestre de 2027.

Para Colombia, el golpe llega en un momento de por sí exigente para el sector: los precios internacionales del azúcar crudo se ubican en 14,8 centavos de dólar por libra, una caída cercana al 30,0 % desde 2023, según reportó el diario El País en su análisis sobre la “tormenta perfecta” que atraviesa la agroindustria de la caña. A esa presión de precios se suma ahora el riesgo climático: de acuerdo con el más reciente informe de Sectorial sobre agroindustria de la caña, el choque de El Niño podría deprimir los embalses de generación eléctrica hasta un nivel crítico del 19,0 % y sumar hasta 1,9 puntos porcentuales a la inflación total del país por el encarecimiento simultáneo de la energía y los alimentos, en un momento en que el 72,0 % de la agricultura colombiana depende exclusivamente del agua lluvia.

Para Sectorial, el riesgo climático llega a un sector que ya venía debilitado. En el primer semestre de 2026, la agroindustria de la caña registró el cierre del Ingenio María Luisa, en Florida (Valle del Cauca), tras 96 años de operación, y la liquidación judicial del Ingenio La Cabaña, en Guachené (Cauca), afectando en conjunto a más de 2.400 empleos directos. Ambos eventos respondieron a una combinación de precios internacionales deprimidos, alto endeudamiento y aumento de costos, un cuadro al que El Niño añade ahora un factor adicional de estrés sobre la productividad del cultivo y sobre el costo energético de los ingenios que continúan operando.

El escenario, sin embargo, no es uniforme para todos los eslabones. Mientras el cultivo de caña para uso industrial, que rinde en promedio 108,5 toneladas por hectárea, enfrenta un riesgo directo de menor productividad por la sequía, la cogeneración de energía a partir de biomasa, que en 2025 alcanzó 1.928 gigavatios hora, podría ganar relevancia estratégica si el país necesita activar fuentes alternas ante la caída de los embalses. El reto de fondo será financiero: los ingenios deberán sostener la inversión en riego tecnificado y gestión hídrica en un momento de márgenes comprimidos, apoyándose en instrumentos como los seguros agropecuarios y las líneas de crédito de fomento de Finagro para amortiguar el impacto de un fenómeno climático cuya intensidad se proyecta de fuerte a muy fuerte.

Para monitorear el impacto de El Niño sobre la productividad agrícola, los precios de los alimentos y la estabilidad energética del país, consulte el Índice de Desempeño Sectorial y los Reportes EXIM de Sectorial, y participe en los Foros Sectoriales donde se analizan en detalle los riesgos climáticos que enfrentan los sectores agroindustrial y energético colombianos.

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El Gobierno Nacional decretó un incremento sustancial en el arancel de importación para el vidrio flotado incoloro, materia prima esencial para la construcción, los acabados arquitectónicos, la industria automotriz y la transformación de vidrios de seguridad. La medida, contenida en el Decreto 636 del 26 de junio de 2026, eleva la tarifa del 10,0 % al 35,0 % para las compras externas provenientes de países con los que Colombia no tiene acuerdos comerciales vigentes, y tendrá una vigencia de cinco años. La disposición cobija las subpartidas arancelarias 7005.29.10.00 y 7005.29.90.00, correspondientes específicamente al vidrio flotado incoloro como insumo, sin afectar productos transformados aguas abajo como los espejos. Con esta decisión, el Ejecutivo busca restablecer condiciones de competencia leal frente a un flujo importador que, según las autoridades, ha presionado los indicadores de la industria manufacturera nacional durante los últimos años.

De acuerdo con el diario Portafolio, la decisión se fundamentó en una recomendación del Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior (Triple A), que analizó el comportamiento importador entre 2022 y 2025 y evidenció un incremento considerable y progresivo de las compras externas provenientes de mercados sin tratado comercial con Colombia. El reporte técnico advirtió que dichas importaciones ingresaron a precios ostensiblemente bajos frente a los costos promedio de abastecimiento internacional, generando distorsiones competitivas que afectaron los indicadores de la industria local. Las cifras oficiales dimensionan la magnitud del fenómeno: durante 2025 ingresaron al país 124.818,8 toneladas de vidrio flotado incoloro, y en lo corrido de 2026, con corte a abril, la cifra ya sumaba 40.250,1 toneladas adicionales, para un acumulado de 165.068,9 toneladas en apenas dieciséis meses de referencia.

El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo defendió la medida como una herramienta de protección al empleo formal y al tejido empresarial local. La ministra, Diana Marcela Morales, explicó que el objetivo es preservar y desarrollar las capacidades productivas nacionales, restablecer condiciones de competencia leal y fortalecer los encadenamientos industriales del país. La cartera subrayó que detrás de cada empresa protegida hay trabajadores, familias y territorios que dependen de esta cadena de valor, por lo que la salvaguardia busca dar estabilidad a un insumo considerado estratégico en múltiples eslabones productivos, desde la edificación y los acabados arquitectónicos hasta la fabricación de parabrisas y vidrios de seguridad para el parque automotor. El sector de la construcción, que ya enfrenta presiones de costos por el arancel del 35,0 % impuesto meses atrás al acero, será uno de los más sensibles al nuevo gravamen sobre este insumo transversal.

Para Sectorial, la salvaguardia al vidrio flotado incoloro se inserta en una estrategia arancelaria más amplia del Gobierno saliente, que en los últimos meses también incrementó tarifas para el acero, la baldosa cerámica y otros insumos industriales, todos bajo el argumento de frenar importaciones a bajo costo desde países sin TLC, principalmente asiáticos. El patrón es consistente: el Comité Triple A identifica un crecimiento acelerado de compras externas con precios decrecientes, y el Gobierno responde con un arancel techo del 35,0 % durante periodos de varios años, replicando la fórmula ya aplicada al sector siderúrgico.

Para la cadena de construcción y la industria automotriz, el efecto inmediato será un encarecimiento parcial de un insumo transversal, en un momento en que ambos sectores ya acumulan presiones de costos por medidas similares. El reto de fondo será verificar si la producción nacional de vidrio flotado tiene capacidad real de sustituir un volumen que superó las 165.000 toneladas en año y medio, sin generar cuellos de botella de abastecimiento ni trasladar sobrecostos al consumidor final en vivienda y vehículos. La transición de gobierno prevista para agosto añade una capa adicional de incertidumbre sobre la continuidad y eventual revisión de esta política proteccionista, un factor que las empresas importadoras y transformadoras del vidrio deberán monitorear de cerca en los próximos meses.

Para monitorear el impacto de esta y otras medidas arancelarias sobre las cadenas de construcción, automotriz y manufactura, consulte el Índice de Desempeño Sectorial y los Reportes EXIM de Sectorial, y participe en los Foros Sectoriales donde se analizan en detalle las tendencias de comercio exterior que definen la competitividad industrial del país.

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Brasil lleva décadas siendo señalado como el país con mayor potencial económico de América Latina. Es la mayor economía de la región, cuenta con abundantes recursos naturales, posee la mayor selva tropical del planeta y alberga algunas de las reservas de minerales estratégicos más importantes del mundo. Sin embargo, el gran interrogante sigue siendo el mismo: ¿por qué Brasil nunca termina de convertirse en una verdadera potencia mundial?

A pesar de recibir más de 84.000 millones de dólares en inversión extranjera directa durante 2025 y de mantener una posición privilegiada en la transición energética gracias a su matriz eléctrica renovable, el crecimiento económico del país continúa siendo modesto y muy dependiente de factores externos.

Si te interesa entender cómo otros países de América Latina enfrentan desafíos similares, también puedes ver nuestro análisis sobre México y la trampa del subdesarrollo.

El ciclo que Brasil repite desde hace más de medio siglo

La historia económica brasileña parece seguir un patrón constante.

Durante los años sesenta y setenta vivió el llamado “milagro brasileño”, con tasas de crecimiento cercanas al 10% anual. Sin embargo, la crisis de deuda de los años ochenta puso fin a ese periodo de expansión.

Décadas más tarde, bajo el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, Brasil volvió a experimentar un importante auge impulsado por el elevado precio de las materias primas y el crecimiento chino. El país ingresó al grupo BRICS y muchos analistas llegaron a afirmar que sería una de las grandes potencias del siglo XXI.

Pero nuevamente apareció el mismo desenlace: desaceleración económica, crisis política y pérdida de confianza.

El “Custo Brasil”: el gran enemigo de la competitividad

Uno de los conceptos más conocidos entre los economistas brasileños es el llamado Custo Brasil.

Este término agrupa todos los sobrecostos que enfrentan las empresas para operar en el país: un sistema tributario extremadamente complejo, infraestructura insuficiente, burocracia, lentitud judicial y elevados costos logísticos.

Mientras que en muchos países desarrollados una empresa dedica menos de 200 horas al año al cumplimiento tributario, en Brasil puede necesitar cerca de 2.000 horas.

Esta situación reduce la competitividad de la economía y limita la llegada de nuevas inversiones productivas.

La dependencia de las materias primas

Brasil es líder mundial en la producción de soya, café, azúcar y mineral de hierro. Además, concentra alrededor del 95% de las reservas mundiales de niobio y posee enormes depósitos de litio, grafito y tierras raras.

Sin embargo, gran parte de esas materias primas se exportan con escaso procesamiento industrial.

En lugar de fabricar productos de alto valor agregado, Brasil continúa dependiendo de la venta de commodities, especialmente hacia China.

Este fenómeno ha sido descrito por numerosos economistas como una versión moderna de la llamada “enfermedad holandesa”, donde el éxito de los recursos naturales termina debilitando el desarrollo industrial.

En este contexto también resulta interesante analizar el caso de Argentina, otra economía marcada por ciclos de auge y crisis:

Una elevada carga fiscal con baja productividad

Otro de los grandes desafíos brasileños es el tamaño del Estado.

Brasil recauda impuestos equivalentes a cerca del 32% de su PIB, una de las cifras más altas entre las economías emergentes.

Sin embargo, esa elevada presión tributaria no se traduce en servicios públicos comparables con los de países desarrollados.

Al mismo tiempo, la deuda pública continúa aumentando y las elevadas tasas de interés limitan el crecimiento de la inversión privada.

Todo ello reduce la capacidad de la economía para crecer de forma sostenida.

La desigualdad también limita el crecimiento

Brasil continúa siendo uno de los países con mayor desigualdad del mundo.

Aunque millones de personas salieron de la pobreza durante las últimas décadas, la concentración del ingreso sigue siendo muy elevada.

Esta situación tiene consecuencias económicas importantes.

Cuando una gran parte de la población posee un bajo poder adquisitivo, el mercado interno pierde dinamismo y muchas empresas encuentran más difícil expandir su producción.

Por eso numerosos especialistas consideran que reducir la desigualdad no solo es una política social, sino también una estrategia de crecimiento económico.

Los minerales críticos representan una nueva oportunidad

Pese a todos estos problemas, Brasil también enfrenta una oportunidad histórica.

La transición energética mundial ha disparado la demanda de minerales estratégicos utilizados en baterías, vehículos eléctricos, energías renovables y tecnología avanzada.

Brasil posee algunas de las mayores reservas mundiales de estos recursos.

Estados Unidos, Europa y otros países buscan reducir su dependencia de China, lo que convierte a Brasil en un proveedor estratégico para las nuevas cadenas globales de suministro.

La gran incógnita consiste en saber si el país será capaz de industrializar esos recursos o si volverá a limitarse a exportarlos como materias primas.

Una situación similar puede observarse en el caso de Chile, cuya economía también depende en gran medida de sus recursos naturales:

¿Podrá Brasil romper finalmente el ciclo?

Brasil cuenta con ventajas que pocos países poseen: abundantes recursos naturales, una enorme población, estabilidad democrática relativa, capacidad agrícola, liderazgo energético y una ubicación estratégica.

Sin embargo, la experiencia demuestra que esas fortalezas por sí solas no garantizan el desarrollo.

El verdadero desafío consiste en impulsar reformas que mejoren la productividad, simplifiquen el sistema tributario, fortalezcan las instituciones y permitan transformar la riqueza natural en innovación, industria y crecimiento sostenible.

La pregunta sigue abierta.

¿Será este el momento en que Brasil rompa definitivamente el ciclo de auge, euforia, crisis y estancamiento que ha marcado buena parte de su historia económica? ¿O continuará siendo el gigante que siempre parece estar a punto de convertirse en una potencia mundial, pero nunca termina de dar ese último paso?

El sistema eléctrico colombiano enfrenta un desfase crítico entre lo planeado y lo ejecutado en materia de nueva generación, justo cuando el sector advierte que necesitará inversiones históricas para blindar el servicio ante la próxima década. De los 4.475 MW de capacidad adicional que se esperaba incorporar al Sistema Interconectado Nacional durante 2026, apenas han entrado en operación 321 MW, equivalentes al 7,2% de la meta anual. El hallazgo cobra relevancia en un momento en que la llegada de un nuevo fenómeno de El Niño amenaza con tensionar aún más la oferta disponible, mientras el gremio generador insiste en que el país requiere un plan de inversión sin precedentes para evitar un eventual racionamiento.

De acuerdo con el diario Portafolio, el sector eléctrico calcula que necesitará inversiones cercanas a los $60 billones durante la próxima década para ampliar la generación, fortalecer la transmisión y modernizar la distribución de energía. Alejandro Castañeda Cuervo, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), detalló que el monto se distribuye en $25 billones para nuevos proyectos de generación eléctrica, $15 billones para infraestructura de transmisión y $20 billones adicionales para robustecer las redes de distribución.

Castañeda enfatizó que el reto no se limita a atender la demanda actual, sino a preparar el sistema para una economía que crecerá a mayor ritmo en los próximos años, en un entorno en el que el gremio espera un giro en la política energética del próximo Gobierno hacia la seguridad de suministro y la recuperación de la confianza inversionista, incluyendo el reconocimiento de deudas estatales pendientes con las empresas generadoras. En la misma línea, la presidenta de Naturgas, Luz Estela Murgas, señaló a Portafolio que Colombia enfrenta simultáneamente un reto estructural de oferta de gas natural, insumo clave para respaldar con generación térmica los periodos de menor disponibilidad hídrica, por lo que urgió a consolidar una política de seguridad energética de largo plazo que articule electricidad y gas.

El boletín 348 de XM, citado por el diario La República, precisó que la capacidad efectiva anual del sistema se ubica en 21.330,19 MW, de los cuales la generación hidráulica concentra el 62,0% (13.212,77 MW), la térmica el 29,0% (6.212,62 MW) y la solar el 9,0% (1.904,80 MW). Del total de MW que sí lograron entrar en operación durante junio, la mayoría correspondió a plantas de generación distribuida de baja escala, de menos de 1 MW cada una, desarrolladas por firmas como Unergy, Otacc, Nextgy y Cox Energy, lo que evidencia que el país aún no ha logrado destrabar los proyectos de mayor tamaño necesarios para cerrar la brecha.

El mismo informe advirtió que ya se observan señales de un fenómeno de El Niño, con hasta un 63,0% de probabilidad de que sea muy intenso entre noviembre y enero, uno de los más fuertes registrados desde 1950. En ese contexto, Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen y del Consejo Gremial Nacional, advirtió que el sistema opera actualmente con un margen negativo de energía firme, lo que exige decisiones rápidas para garantizar la confiabilidad del servicio durante la temporada seca que se aproxima.

Para Sectorial, el rezago en la entrada de nueva capacidad, apenas una fracción de lo proyectado para el año revela una brecha estructural entre la planeación energética y su ejecución real, un patrón que se ha repetido en los últimos ciclos de expansión del sistema. Que la mayor parte de los 321 MW ya instalados provenga de plantas de generación distribuida de menos de 1 MW, y no de los grandes proyectos que sustentan la meta anual, sugiere que los cuellos de botella siguen concentrados en la conexión de infraestructura de mayor escala.

La coincidencia entre este atraso y la inminencia de un fenómeno de El Niño de alta intensidad reduce el margen de maniobra del operador y eleva el riesgo de mayores costos de respaldo térmico en los próximos meses. A mediano plazo, la magnitud de los $60,0 billones requeridos plantean un desafío de financiamiento que trasciende un solo gobierno y que dependerá de señales regulatorias estables, del pago oportuno de las deudas estatales con el sector y de reglas claras para atraer capital hacia la transmisión y la distribución, que hoy concentran el 58,3% de la inversión proyectada. Para las empresas que dependen del suministro eléctrico, el mensaje es claro: la transición institucional no debe traducirse en parálisis de las decisiones que sostienen la confiabilidad del sistema.

Para profundizar en los riesgos financieros y regulatorios del sector energético, consulte el Índice de Desempeño Sectorial de Sectorial. Si su empresa participa en la cadena de suministro eléctrico, los Foros Sectoriales ofrecen un espacio de análisis con los principales actores del gremio. Y para evaluar el impacto en el comercio exterior colombiano, revise nuestros Reportes EXIM.

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La Superintendencia Financiera de Colombia autorizó la fusión abreviada entre Cementos Argos S.A. y Concretos Argos S.A.S., un movimiento societario en un sector que representa cerca del 7,0% del Producto Interno Bruto nacional.

Según el diario Portafolio, en la operación Cementos Argos actuará como sociedad absorbente, mientras que Concretos Argos S.A.S. será la absorbida, dado que la primera es el único accionista de la segunda. El proceso ya había sido aprobado por los órganos competentes de ambas compañías el 17 de marzo de 2026 y contó con el respaldo de la Asamblea General de Tenedores de Bonos Ordinarios de las emisiones vigentes de Cementos Argos el 15 de abril de 2026, antes de recibir la autorización definitiva de la Superintendencia Financiera el 30 de junio de 2026. La compañía explicó que ambas sociedades desarrollan actividades complementarias y que la integración busca avanzar hacia una estructura corporativa “más simple, ágil y eficiente”, sin interrumpir la continuidad operativa.

El movimiento se produce mientras el sector muestra cifras mixtas. De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la producción nacional de cemento gris llegó a 3,31 millones de toneladas en el primer trimestre de 2026, un repunte anual del 2,8%, mientras los despachos al mercado local crecieron 5,7%; en contraste, el concreto premezclado registró una contracción del 1,2% a febrero de 2026, afectado por la desaceleración en vivienda de interés social. En ese contexto, Cementos Argos despachó 932.000 toneladas de cemento en el mercado colombiano durante el primer trimestre, un incremento de 8,1% frente al mismo periodo de 2025, con ingresos locales de $717.000 millones (+9,7%) y un crecimiento de 8,5% en volúmenes de concreto. Al cierre de 2025, la compañía registró en Colombia una participación de mercado cercana al 30,0% en cemento gris y superior al 28,0% en concreto, según cifras propias de la empresa.

Desde la visión de Sectorial, la fusión abreviada entre Cementos Argos y Concretos Argos no altera, en principio, el nivel de concentración del mercado de cemento y concreto en Colombia, pues ambas sociedades ya pertenecían al mismo grupo empresarial y Concretos Argos operaba como filial de propiedad total. Sin embargo, la operación es relevante porque elimina duplicidades administrativas, contables y de gobierno corporativo entre dos negocios que comparten cadena de valor (cemento como insumo directo del concreto), lo que podría traducirse en menores costos de estructura y mayor agilidad para ejecutar la estrategia comercial “De la mina al mercado” que la compañía ha priorizado en 2026.

Para el mercado, el movimiento también envía una señal de simplificación societaria en momentos en que Argos redirige capital hacia su expansión en agregados y materiales de construcción en Estados Unidos. Dado el historial de escrutinio regulatorio sobre el sector cementero colombiano, cualquier movimiento que reordene la estructura de las cementeras dominantes seguirá siendo observado de cerca por las autoridades de competencia, aunque en este caso específico no se trata de una integración entre competidores sino de una reorganización interna de un mismo grupo.

Para un seguimiento detallado del desempeño financiero y competitivo del sector cemento y concreto, consulte el Índice de Desempeño Sectorial de Sectorial. Si su interés está en las dinámicas de comercio exterior de materiales de construcción, revise nuestros Reportes EXIM, y para un análisis de las proyecciones macroeconómicas que afectan a la construcción en Colombia, participe en los Foros Sectoriales.

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Wednesday, 01 July 2026 14:25

Crisis en el sector minero y auge del oro

Durante 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) de la extracción de minerales metalíferos registró una contracción de 13,3% frente a 2024, completando dos años consecutivos de caídas. Por su parte el PIB de explotación de minas y canteras cerró 2025 con una caída del 6,2% respecto al 2024, siendo uno de sus peores años en dos décadas; el carbón retrocedió 31,9%, el oro creció 12,5% y las esmeraldas cayeron 0,4% en términos de exportaciones. La inversión extranjera directa en el sector se desplomó 86,0%, ubicándose en US$159 millones, su nivel más bajo en los últimos nueve años.

En contraste, el oro continúa mostrando un dinamismo excepcional. Las exportaciones de este metal alcanzaron US$1.457,9 millones FOB en el bimestre enero-febrero de 2026, con un crecimiento de 124,6% frente al mismo periodo del año anterior. La cotización internacional ha alcanzado niveles históricos, llegando a superar la franja de US$5.000 por onza. Las esmeraldas también mostraron recuperación, con exportaciones de US$30,9 millones en ene-feb 26 (+49,1%). En el plano regulatorio, la Agencia Nacional de Minería (ANM) lanzó una plataforma para el rastreo del oro en tiempo real, en respuesta a que cerca del 80,0% de las exportaciones de oro provendrían de la minería ilegal.

La industria avícola colombiana consolidó un desempeño histórico durante el último ciclo anual, posicionándose como uno de los motores del sector agropecuario nacional. La producción total alcanzó las 3.167.500 toneladas de proteína, representando un crecimiento del 9,1% respecto al periodo anterior y generando un valor de producción estimado en $44,5 billones. El segmento de pollo aportó 2.003.000 toneladas, con un consumo per cápita de 37,8 kilogramos por habitante, mientras que la línea de huevo registró 19.402 millones de unidades, elevando la ingesta individual a 366 unidades anuales.

Dichas cifras se sustentan en un inventario nacional que supera los 216,1 millones de aves distribuidas en 5.581 granjas comerciales y 100 plantas de beneficio, ubicadas en 676 municipios del territorio, donde la cadena productiva genera más de 350.000 empleos formales. El dinamismo obedece principalmente a una demanda interna sólida, favorecida por la accesibilidad nutricional y económica de ambas proteínas frente a alternativas más costosas como la carne de res.

Según el diario El Tiempo, la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi) proyectó un crecimiento del 4,2% en la producción de carne de pollo durante el primer semestre de 2026, pasando de 979.360 a 1.020.930 toneladas. Para el cierre del año, las estimaciones apuntan a un avance anualizado del 3,4%, con el cual la producción de pollo superaría los 2,1 millones de toneladas y la de huevo rebasaría los 20.000 millones de unidades. En materia de internacionalización, el sector acumuló exportaciones por aproximadamente US$6,4 millones, habiendo despachado 51,3 millones de huevos a Cuba y 27.144 kilogramos de carne de pollo a Japón.

Adicionalmente, se confirmó la viabilidad para exportar huevos para quebrar hacia Estados Unidos y se programó la visita de autoridades sanitarias de China para inspeccionar plantas de beneficio, ampliando significativamente las oportunidades comerciales en el continente asiático.

Para Sectorial, el posicionamiento de la avicultura como el subsector con mayor participación dentro del PIB ganadero, alcanzando el 38,97%, refleja un cambio estructural en los patrones de consumo proteico de los hogares colombianos. No obstante, la alta dependencia de materias primas importadas constituye el principal factor de vulnerabilidad: los insumos como el maíz amarillo y la torta de soya representan entre el 70,0% y el 80,0% de los costos totales de producción, con una participación del grano nacional inferior al 1,0%.

Frente a este panorama, iniciativas como el programa Soya-Maíz Proyecto País buscan reducir la brecha sustituyendo progresivamente las importaciones, que actualmente superan los 7,0 millones de toneladas anuales. En el ámbito comercial, las tensiones arancelarias con Ecuador, destino que concentra el 49,8% del valor de las exportaciones avícolas y que depende en un 80,0% de la genética colombiana, exigen una estrategia activa de diversificación hacia los mercados de Asia y Norteamérica para blindar la rentabilidad del clúster exportador y consolidar la seguridad alimentaria a largo plazo.

Para obtener más información sobre las dinámicas productivas, comerciales y financieras que impactan al sector avícola, consulte nuestro Índice de Desempeño Sectorial. Participe en los Foros Sectoriales para profundizar en las tendencias y proyecciones que definen la industria agroalimentaria nacional.

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