banca y fintech

banca y fintech (14)

El cierre de la Convención Bancaria de Asobancaria dejó una conclusión compartida entre empresarios, banqueros y expertos: Colombia necesita recuperar la inversión, reducir los obstáculos regulatorios y fortalecer la confianza para elevar su productividad y acelerar el crecimiento económico.

María Lorena Gutiérrez, presidenta del Grupo Aval, señaló que la inversión debe convertirse en la principal prioridad del país, debido a que actualmente se encuentra en su nivel más bajo de los últimos cuatro años. En su opinión, uno de los principales cuellos de botella es la excesiva regulación.

“Colombia produce cuatro normas al día. Regulamos para los malos, pero la mayoría somos buenos”, afirmó Gutiérrez, al advertir que la proliferación normativa termina afectando la actividad productiva y desincentivando la inversión.

En la misma línea, Ana María Ibáñez, vicepresidenta de Sectores y Conocimiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), planteó la necesidad de optimizar las regulaciones e identificar los obstáculos que impiden el crecimiento. También pidió priorizar los recursos hacia los actores con mayor capacidad de innovación, con el objetivo de aumentar la productividad.

Confianza y cooperación

Para los líderes del sector financiero, el crecimiento no depende únicamente de las variables económicas. Miguel Cortés Kotal, presidente del Grupo Bolívar, sostuvo que el desafío central está en cambiar la manera en que se construyen las conversaciones y las relaciones en el país.

Juan Carlos Gómez, presidente de la Fundación Grupo Social, llamó a superar el individualismo, mientras que Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia, destacó la confianza entre los distintos actores como una condición indispensable para avanzar.

Estas intervenciones coincidieron en que la cooperación entre el sector público, las empresas, la banca y la ciudadanía resulta clave para destrabar proyectos, movilizar capital y recuperar la confianza necesaria para invertir.

Más inclusión financiera y seguridad digital

Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, destacó los avances y desafíos de la inclusión financiera. Actualmente, 20,3 millones de adultos en Colombia tienen crédito, equivalentes al 52% de la población adulta. La meta del sector es sumar 9,2 millones de personas para alcanzar 29,5 millones de usuarios, es decir, el 75% de los adultos.

De ese grupo, cinco millones tendrían que ser rebancarizados, pues hoy acceden a créditos informales. Para lograrlo, Malagón propuso crear un ecosistema de datos abiertos y compartidos entre bancos, empresas de telecomunicaciones y la administración tributaria. Esta integración permitiría diseñar productos financieros más adecuados y ampliar el acceso al crédito.

El reto, sin embargo, también es proteger esa transformación. Según Malagón, cada segundo el sistema financiero recibe 42 ataques, una amenaza que obliga a reforzar la ciberseguridad y la protección de los usuarios.

La banca que viene

César Tamayo, decano de Economía, Finanzas y Administración de EAFIT, resaltó la innovación reciente del sistema financiero mediante los pagos instantáneos de Bre-B, las finanzas abiertas y la adopción de inteligencia artificial generativa.

El siguiente paso, explicó, será avanzar hacia la interoperabilidad transfronteriza y los primeros agentes autónomos de pago. Más adelante podrían consolidarse el dinero programable de uso corriente y las stablecoins reguladas.

Tamayo también señaló que la tokenización de activos reales podría pasar de 38.000 millones de dólares a 31 billones de dólares en cuatro años. Además, estimó que un crecimiento de un punto porcentual en el crédito podría estimular la economía en 0,5 puntos.

Finalmente, Marieli Alfonzo, gerente general de Roche Colombia, recordó que no puede haber crecimiento sostenible sin salud. Cuando los hogares deben destinar el crédito a cubrir gastos médicos, reducen su capacidad para educarse, viajar, consumir o emprender. La productividad, concluyó, también depende de que las personas puedan acceder oportunamente a servicios de salud.

El segundo día de la Convención Bancaria organizada por Asobancaria dejó sobre la mesa un fuerte contraste entre los apremiantes desafíos macroeconómicos del país y la acelerada evolución tecnológica que redefinirá las reglas del sistema financiero global. Mientras el gobierno destapa sus cartas fiscales, la industria bancaria se prepara para una disrupción sin precedentes impulsada por la Inteligencia Artificial y los criptoactivos.

El reto macroeconómico: Un presupuesto bajo la lupa

El foco principal de la jornada fue la radicación del presupuesto del Gobierno Nacional por $COP 634 billones. Este marcado aumento ha sido justificado por el Ejecutivo bajo la premisa de “sincerar” las cifras del Estado, argumentando que la administración anterior había realizado estimaciones erróneas.

Sin embargo, este ajuste contable y de gasto empujaría el déficit fiscal a niveles superiores al 9%. El crecimiento del rubro se explica principalmente por tres factores:

  1. El mayor peso del pago de la deuda externa e interna.
  2. La necesidad de cubrir los estragos y la tragedia ocasionada por el reciente sismo.
  3. La inyección de mayores recursos para el sector salud.

Dado que se ha descartado una nueva reforma tributaria para aumentar impuestos, este presupuesto será financiado con mayor endeudamiento. La gran duda que permeó los pasillos de la convención es si el Gobierno tendrá la capacidad real y la voluntad política para reducir el gasto estatal en el corto plazo. Además, este ambicioso proyecto fiscal entra ahora a la crucial fase de debate y aprobación en el Congreso.

Dinámica política y agilidad regulatoria

Precisamente sobre el papel del legislativo, Héctor Olimpo Espinosa, senador del Partido Liberal, recordó la independencia actual de los poderes: “El presidente se eligió sin los parlamentarios y los parlamentarios se eligieron sin el presidente”. No obstante, recalcó que, aunque no dependen el uno del otro, es imperativa la armonía y el diálogo para sacar adelante los proyectos del país.

En esa misma línea de eficiencia estatal, María Consuelo Araujo, embajadora de Colombia en EE. UU., hizo un llamado urgente a la transformación de los organismos de control, señalando que estos deben pasar de una postura de “detener” a una de ayudar a agilizar los procesos y proyectos estratégicos.

El salto tecnológico: Tokenización, IA y Confianza

En el terreno netamente financiero, Michael Abbott, Global Banking Lead de Accenture, sentenció que vivimos uno de los momentos más apasionantes para la humanidad. Según el experto, la tokenización cambiará los fundamentos de la banca: el dinero ya no viajará simplemente de una cuenta a otra, sino que apuntará directamente a las personas. Las stablecoins son el mejor ejemplo de cómo se están repensando las transacciones, al punto que ya hay países adoptándolas como reservas.

Este nuevo mundo tokenizado abrirá inéditos riesgos operativos y financieros. Al mismo tiempo, el rediseño del software apalancado en Inteligencia Artificial (IA) está permitiendo que los procesos bancarios sean entre 5 y 10 veces más rápidos. Para Federico Martínez, presidente de MasterCard en Colombia, el éxito en la adopción de esta IA dependerá de un factor crítico: la curaduría de la información. Pese a toda esta disrupción tecnológica, Abbott dejó clara una premisa inalterable: el paradigma central de la banca no cambiará, pues banca siempre será igual a confianza respaldada por capital.

Infraestructura: El cuello de botella de la competitividad

Finalmente, el evento también abordó la competitividad desde la infraestructuraÁngela María Orozco, vicepresidenta senior de asuntos corporativos de Avianca, advirtió que Colombia no podrá explotar todo su potencial turístico mientras su principal puerto de entrada, Bogotá, enfrente demoras de hasta 3 horas en los procesos de migración y sus pistas de aterrizaje no sean aprovechadas de manera integral.

El Mundial no solo despierta pasiones futboleras en Colombia, también dispara el consumo de los hogares en cada partido de la selección. La compañía Rappi calculó que, en los partidos más recientes disputados por Colombia, la plataforma procesó en promedio cerca de 185.000 pedidos en restaurantes, con incrementos de hasta 20,0% frente a un día comparable. El comportamiento se repite con cada silbatazo inicial: las dos horas previas al pitazo concentran un alza cercana al 30,0% en la demanda, que en algunos encuentros llegó a un pico del 52,0% frente a una jornada habitual, mientras el entretiempo genera un nuevo repunte de bebidas, hielo y snacks. Las ventas de cerveza crecieron más de 50,0% y las de aguardiente cerca de 65,0% en cada jornada mundialista; solo en el partido entre Colombia y República Democrática del Congo, Rappi Turbo entregó cerca de 45.000 cervezas y 8.000 botellas de aguardiente en todo el país.

Según el diario El Tiempo, el fenómeno también se refleja con fuerza en los sistemas de pago electrónico. Un análisis de DaInsight, la suite analítica de CCO Credibanco, determinó que, en los tres partidos disputados por Colombia en la fase de grupos, la red procesó más de 10,6 millones de transacciones electrónicas, un incremento de 7,5% frente a jornadas comparables, mientras la facturación total superó los $1,4 billones. Los supermercados concentraron una facturación superior a $86.000 millones y las tiendas de alimentos superaron los $57.000 millones, categorías que se benefician directamente de las reuniones para ver los partidos. La mayor actividad comercial se dio en las horas previas a cada encuentro, cuando la facturación superó los $120.000 millones, y aunque el comercio electrónico gana terreno, el 72,5% de la facturación total siguió concentrada en establecimientos físicos frente a un 27,5% en canales digitales.

El efecto también se percibe en el gasto de los colombianos que viajaron a apoyar a la Selección. Visa Consulting & Analytics registró un crecimiento de 31,0% en las transacciones internacionales de viajeros latinoamericanos durante la primera semana del torneo en los países anfitriones, impulsado principalmente por restaurantes (38,0%), transporte (49,0%) y supermercados (16,0%), mientras los pagos sin contacto avanzaron 55,0%. A ello se suma el impulso previo al torneo: según cifras de Analdex, en enero de 2026 ingresaron al país cerca de 165.000 televisores, frente a poco más de 113.000 en el mismo mes de 2025, un incremento cercano al 46,0% asociado a la expectativa mundialista.

Para Luis Alberto Fernández Pulido, vicepresidente de Operaciones y Tecnología de ACH Colombia, la infraestructura de pagos digitales como PSE se ha vuelto determinante para sostener la experiencia de compra en escenarios de alta demanda como el actual. Según En Nuestro Campo, el comportamiento de compra en torno al torneo se concentra en dos momentos: la etapa previa, cuando los consumidores adquieren bienes de mayor valor para prepararse, y el desarrollo de los partidos, cuando se disparan las transacciones en domicilios, entretenimiento digital, recargas y apuestas deportivas.

Para Sectorial, el Mundial 2026 confirma que el consumo asociado al fútbol ya no se limita al gasto en boletas o merchandising, sino que se convierte en un motor transversal para el comercio minorista, los domicilios y los pagos digitales. La combinación de compras anticipadas de bienes durables, como televisores, con picos de gasto inmediato en alimentos y bebidas evidencia un patrón de consumo en dos tiempos, de preparación y celebración. Este comportamiento representa una oportunidad estacional relevante para supermercados, restaurantes y plataformas de domicilios, que deben anticipar inventario y capacidad operativa en ventanas de pocas horas.

Sin embargo, el hecho de que las compras presenciales sigan representando más de dos tercios de la facturación sugiere que la transición hacia el comercio electrónico en Colombia continúa siendo gradual, incluso en eventos de alta demanda digital. Para los sectores de pagos y comercio minorista, la clave estará en fortalecer la infraestructura tecnológica y logística para capturar picos de consumo tan concentrados como los que deja cada partido de la Selección, sin sacrificar la experiencia del usuario. En un contexto donde el gasto se concentra en ventanas de pocas horas antes, durante y después de cada partido, la anticipación logística será tan decisiva como la disponibilidad de canales de pago ágiles y seguros.

Para hacer seguimiento al desempeño del comercio electrónico y los pagos digitales durante eventos de alta demanda como el Mundial, consulte el Índice de Desempeño Sectorial. Sectorial también ofrece Reportes EXIM para el análisis del comercio exterior y espacios de discusión en los Foros Sectoriales, donde se profundiza en las tendencias que están moviendo la economía colombiana.

También te puede interesar:

Aplicaciones móviles concentran el 66% de las operaciones monetarias del sistema financiero

PIMCO es el principal inversionista en la deuda que tiene Colombia

Sectorial, segundo mejor pronosticador macroeconómico de Colombia según FocusEconomics

El mercado de deuda pública colombiana experimentó una transformación en la composición de sus tenedores durante el último semestre. Desde noviembre de 2025, las tenencias de Títulos de Tesorería (TES) en manos de inversionistas extranjeros pasaron de $105 billones a $150 billones, configurando un incremento de $45 billones que analistas del Banco de Bogotá califican como un fenómeno sin precedentes en el segmento.

Con este salto, los fondos internacionales superaron por primera vez a los fondos de pensiones locales como los mayores compradores de bonos del Gobierno en lo corrido de 2026. En total, las compras extranjeras sumaron más de $38 billones al combinar las operaciones directas en el mercado ($18,2 billones entre enero y mayo) con las posiciones tomadas a través de contratos de derivados ($20 billones). El principal atractivo detrás de este flujo masivo son las altas tasas de interés que ofrece Colombia, que en varios momentos del año han superado las de países comparables como Brasil y Turquía.

Según Valora Analitik, el fondo estadounidense Pacific Investment Management Co. (PIMCO) se posicionó como el principal tenedor extranjero individual de deuda pública colombiana, consolidando un portafolio que asciende a $42,4 billones tras realizar compras masivas por un valor de $7 billones durante mayo. La magnitud de la operación resulta aún más notoria al considerar que, de los $18,2 billones en adquisiciones netas de TES efectuadas por extranjeros en el mercado de contado entre enero y mayo, aproximadamente $18 billones corresponden a las decisiones de este único actor. El movimiento coincidió con una megasubasta del Ministerio de Hacienda que generó recursos por $11,8 billones; la gestora fue el jugador internacional detrás de dicha colocación.

Por otro lado, Bloomberg estima que Pimco posee actualmente cerca del 30,0% de los US$43.000 millones de deuda colombiana en poder de inversores internacionales, y sus bonos en pesos registraron ganancias superiores al 11,0% durante el último mes. No obstante, la elevada concentración de la deuda soberana en un solo actor genera cautela entre los participantes del mercado.

Aunque estas cifras reflejan confianza en la economía colombiana, la alta concentración de la deuda en un solo comprador genera preocupación. Si Pimco decidiera vender una parte importante de sus títulos, el efecto sobre el mercado de bonos y sobre el precio del dólar podría ser considerable. Es importante anotar que las cifras actuales ya están depuradas: en mayo se canceló una operación financiera conocida como Total Return Swap (TRS), que desde septiembre de 2025 había inflado las estadísticas de tenencias extranjeras al incluir garantías por unos $32,4 billones que no representaban una inversión real. Una vez eliminado ese efecto, el crecimiento genuino de la participación extranjera queda claro y confirma que las altas tasas de interés siguen siendo el principal imán para el capital internacional.

Desde la perspectiva de Sectorial, la concentración del 30,0% de las tenencias extranjeras de TES en un único fondo configura un factor de riesgo. Si bien el apetito de Pimco refleja confianza en los rendimientos reales colombianos y en la dinámica fiscal del país, la dependencia de un solo actor para sostener la demanda internacional por la deuda soberana expone al sistema a episodios de volatilidad ante cualquier cambio en la estrategia de portafolio de la gestora. La repatriación gradual de recursos podría ampliar la base de compradores nacionales de TES, reduciendo parcialmente la dependencia de flujos foráneos concentrados. Sin embargo, la capacidad del mercado local para absorber nueva oferta dependerá de la creación efectiva del banco de proyectos anunciado por el Ministerio de Hacienda y de la evolución de las condiciones macroeconómicas que mantienen las tasas en niveles de doble dígito.

Para obtener más información sobre cómo los flujos de capital internacional y las decisiones de política monetaria impactan los diferentes sectores productivos del país, consulte nuestro Índice de Desempeño Sectorial. Conozca también los análisis detallados disponibles en nuestros Foros Sectoriales y los Reportes EXIM para respaldar sus decisiones corporativas con inteligencia de mercado actualizada.

También te puede interesar: Sectorial, segundo mejor pronosticador macroeconómico de Colombia según FocusEconomics

Sectorial fue reconocido como el segundo mejor pronosticador macroeconómico de Colombia en el más reciente ranking de FocusEconomics, consolidándose como uno de los referentes técnicos en análisis económico del país. En esta medición, BTG Pactual ocupó el primer lugar y Bancolombia el tercero, lo que refleja la consistencia, precisión y rigor metodológico de sus proyecciones en variables clave como crecimiento, inflación, tasas de interés y tipo de cambio.

FocusEconomics es una firma internacional especializada en la recopilación, evaluación y comparación de pronósticos macroeconómicos de instituciones financieras, bancos y centros de investigación a nivel global. Sus rankings se basan en la exactitud de las proyecciones frente a los datos observados, lo que los convierte en un estándar reconocido para medir la calidad del análisis económico. En este contexto, el desempeño de Sectorial evidencia una alta capacidad técnica en la lectura de ciclos económicos y en la anticipación de tendencias.

Este resultado es reflejo del trabajo de Sectorial: disciplina analítica, uso intensivo de datos, comprensión sectorial profunda y un enfoque aplicado a la toma de decisiones empresariales. Más allá del reconocimiento, este logro ratifica el compromiso con entregar información confiable y oportuna a sus clientes y suscriptores, fortaleciendo su posición como aliado estratégico para entender la dinámica económica y reducir la incertidumbre en entornos cada vez más complejos.

El Gobierno Nacional expidió el Decreto 0368 del 7 de abril de 2026, mediante el cual se establece un sistema obligatorio de finanzas abiertas que permitirá la circulación estandarizada de datos personales de los clientes del sistema financiero, previa autorización expresa del titular. La normativa modifica el Decreto 2555 de 2010 y obliga a establecimientos de crédito, sociedades fiduciarias, comisionistas de bolsa, administradoras de fondos de pensiones, aseguradoras y entidades de financiación colaborativa, entre otros, a brindar acceso a la información de sus clientes a terceros receptores de datos vigilados por la Superintendencia Financiera de Colombia.

Según el decreto expedido por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, las entidades obligadas tendrán un plazo máximo de 12 meses, prorrogable por 6 meses adicionales, para habilitar el acceso a cada categoría de datos una vez que la Superintendencia Financiera expida los estándares correspondientes. El sistema comprende tres categorías de información: datos sobre productos y servicios a nombre del titular (incluyendo el historial transaccional de los últimos 12 meses), información asociada al proceso de vinculación del cliente y características generales de los productos ofrecidos por las entidades participantes. La Superintendencia Financiera deberá publicar el cronograma de estandarización en un plazo máximo de 6 meses a partir de la entrada en vigor de la norma.

El esquema busca promover la inclusión financiera y crediticia de la población tradicionalmente excluida, fomentar la competencia mediante la entrada de nuevos actores al mercado y facilitar el desarrollo de modelos de negocio innovadores basados en el uso de información. Los proveedores de datos podrán cobrar únicamente por el uso de su infraestructura tecnológica, sin facturar por la información misma, y los terceros receptores no podrán condicionar la prestación de productos al otorgamiento de la autorización por parte del consumidor financiero.

También te puede interesar: Remesas, gasto público y turismo explicarían el crecimiento de Colombia en 2026

Los sistemas de pagos virtuales se consolidan como uno de los métodos financieros de mayor crecimiento a nivel mundial, impulsados por el comercio electrónico y la demanda de operaciones rápidas. Actualmente, existen alrededor de 4.300 millones de usuarios de billeteras digitales, y las proyecciones corporativas estiman que la cifra superará los 5.000 millones en los próximos años. Impulsadas por la necesidad de integrar múltiples servicios desde dispositivos móviles, tales herramientas tecnológicas podrían representar cerca del 49,0 % del valor total de las transacciones globales para el año 2027.

Según el diario Portafolio, la tendencia de adopción acelerada se refleja claramente en el mercado colombiano, territorio que cuenta con más de 54 millones de cuentas registradas en diversas billeteras digitales a 2023. Dicho avance obedece a la masificación de aplicaciones bancarias y a la fuerte presencia de firmas financieras tecnológicas. Los consumidores emplean múltiples plataformas simultáneamente, buscando beneficios como la ausencia de comisiones y una mayor facilidad de uso. Semejante panorama fomenta las ventas sin contacto, aunque exige superar retos técnicos relacionados con la interoperabilidad y la protección de los datos personales.

A pesar del notable progreso tecnológico, el país suramericano enfrenta un desafío de reducir la profunda dependencia del efectivo, un método que predomina en múltiples áreas económicas. No obstante, informes especializados proyectan que la utilización del papel moneda continuará disminuyendo paulatinamente a nivel internacional, perfilando una caída anual compuesta del 2,0 % hasta el 2030. La transición obligará al ecosistema financiero a robustecer su infraestructura para garantizar operaciones blindadas frente al uso masivo de los canales digitales.

El Banco de la República ha ajustado sus proyecciones macroeconómicas anticipando que la inflación cerrará el 2026 en un 6,3 %, cifra que se aleja considerablemente de la meta ideal del 3,0 %. Este pronóstico al alza responde a la persistencia de presiones inflacionarias derivadas del fuerte incremento en el salario mínimo y un consumo de los hogares que se mantiene inusualmente dinámico. Como medida de contención ante un exceso de demanda que supera la capacidad productiva del país, la autoridad monetaria decidió elevar su tasa de intervención en 100 puntos básicos, ubicándola en el 10,25 %, buscando con ello anclar nuevamente las expectativas de los agentes económicos.

Según La República, el Informe de Política Monetaria resalta que la normalización de los precios se frenó durante 2025, año que finalizó con una variación del IPC del 5,1 %, nivel prácticamente idéntico al del cierre de 2024. Dicha rigidez estructural se explica por factores como el alto flujo de remesas, el buen momento del turismo extranjero y un persistente déficit fiscal, los cuales han impulsado el gasto interno. El documento subraya que, aunque este comportamiento favorece el crecimiento a corto plazo, no construye capacidad productiva futura y genera desajustes que obligan a mantener una postura restrictiva para proteger el poder adquisitivo de la moneda.

De cara al mediano plazo, el equipo técnico del Emisor espera que la economía inicie un proceso de ajuste que permitiría reducir la inflación al 3,7 % para diciembre de 2027. Tal escenario dependerá de la moderación en los ingresos externos y de la efectividad acumulada de las decisiones monetarias. Por el momento, los costos laborales elevados y la reducción de la jornada de trabajo continúan siendo variables críticas que presionan los precios, ratificando el compromiso de la Junta Directiva de actuar con cautela para alcanzar el máximo nivel sostenible del producto y del empleo en un entorno de incertidumbre financiera.

Para el 2026, las organizaciones enfrentan un panorama donde las herramientas tradicionales de gestión de riesgos están resultando insuficientes para detectar amenazas disruptivas y sistémicas. El enfoque convencional tiende a priorizar eventos conocidos y predecibles, subestimando aquellos de baja probabilidad, pero de impacto devastador. La situación crea un sesgo silencioso que analiza los riesgos de forma aislada, sin capturar cómo las amenazas se interconectan para generar crisis organizacionales profundas. De acuerdo con Auditool, existen cinco riesgos emergentes que actualmente se encuentran fuera del radar de las matrices de riesgo convencionales. El primero es el riesgo geopolítico operativo, donde las tensiones globales impactan directamente la cadena de suministro. A este se suman la dependencia tecnológica crítica de proveedores clave, el riesgo de talento por conocimiento concentrado en expertos no documentados, el riesgo reputacional acelerado por crisis globales en cuestión de horas y los riesgos éticos invisibles derivados de decisiones algorítmicas sin supervisión humana. Ante este escenario, los expertos sugieren un cambio de paradigma, dejar de preguntar qué tan probable es que algo ocurra para cuestionar qué pasaría si sucede, aunque no tenga precedentes. Un sistema de auditoría moderno debe evaluar la resiliencia ante escenarios extremos pero plausibles, superando la “ceguera organizacional” que implica mantener matrices similares a las de años anteriores. La estabilidad aparente en los indicadores de riesgo actuales no es una señal de seguridad, sino una advertencia sobre la necesidad de actualizar los enfoques para sobrevivir en el entorno de 2026.

El mercado de criptoactivos enfrenta una corrección que ha impactado desproporcionadamente a los pequeños ahorradores, con el Bitcoin registrando una caída acumulada del 28,2% desde sus máximos históricos de octubre de 2025. Este descenso, que ha borrado gran parte de las ganancias recientes de los particulares, se aceleró tras las tensiones comerciales geopolíticas, desencadenando la mayor liquidación en la historia del sector, con más de US$19.000 millones en posiciones cerradas en un lapso de 24 horas.

Según Cinco Días, la popularización de los fondos cotizados (ETF) facilitó la entrada masiva de capital minorista, acumulando más de €50.000 millones en activos bajo gestión a finales de noviembre de 2025. Sin embargo, esta accesibilidad expuso a los pequeños inversores, quienes representan 3 de cada 4 euros en estos fondos, dejándolos vulnerables ante la volatilidad del mercado frente a grandes gestoras que sí cuentan con mecanismos de cobertura.

El daño financiero se profundizó en productos apalancados, donde algunos vehículos registraron pérdidas del 80,0% tras el desplome del 34,0% en acciones de empresas vinculadas al sector como Strategy. Estudios de comportamiento revelan que la tendencia a comprar en subidas y vender en bajadas limita drásticamente la rentabilidad real; un inversor promedio en un fondo con retorno teórico del 45,0% apenas lograría un 10,0% efectivo en un lapso de 12 meses, un desempeño inferior al que habría ofrecido un índice tradicional como el S&P 500.

También te puede interesar: Patrimonio de Davivienda Group superaría los COP$20,0 billones tras integración con Scotiabank