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El primer semestre de 2025 dibujó para el sector de bebidas un escenario de dos caras. En el ámbito nacional, la demanda se vio contraída, con una caída en el volumen de ventas del 4,3% por factores climáticos. También hubo una fuerte presión sobre el bolsillo del consumidor, cuyo IPC sectorial alcanzó el 11,8% a junio. Este incremento de precios no se explica por los costos de producción que se mantuvieron estables. Más bien, se debe al efecto del impuesto que ha modificado los patrones de compra. En agudo contraste, el comercio exterior vivió una expansión sin precedentes.

El volumen de exportaciones creció un 60,4%. Las importaciones se dispararon un 335,0%, evidenciando un giro estratégico hacia la compra masiva de productos de bajo costo unitario para abastecer el mercado.

A continuación, presentamos los hechos más relevantes que ocurrieron en julio en Colombia y el mundo:

El caso de Álvaro Uribe

Álvaro Uribe, presidente de 2002 a 2010 y responsable de una ofensiva militar contra estructuras criminales, fue investigado por presunta manipulación de testigos para desacreditar acusaciones de vínculos con paramilitares. Los jueces han rechazado dos veces solicitudes de la fiscalía para archivar el caso, que se originó en 2012 cuando el expresidente acusó al senador de Iván Cepeda de vincularlo con paramilitares, la Corte Suprema determinó en 2018 que Cepeda había recabado información de excombatientes como parte de su labor y que no pagó ni presionó a exparamilitares. En cambio, el tribunal señaló que Uribe presionó a testigos. El juicio generó duras críticas del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, antes del fallo.

Paro arrocero, causas e implicaciones

El paro arrocero, convocado en distintas regiones del país, correspondió a un nivel de  precios por debajo de los costos de producción, sobreoferta de inventarios, contrabando y el incumplimiento de compromisos previamente establecidos entre el gremio y el Gobierno. Pese a la caída significativa en el precio del arroz paddy, el precio de consumidor final no se ha reducido de la misma proporción, lo que sugiere que hay otras razones detrás la oferta del cereal nacional que explican la reciente dinámica del mercado en el país. Tras varios días de protesta, se pactaron precios mínimos regionales bajo libertad regulada; sin embargo, el paro arrocero trajo consigo aumento en los precios de la canasta familiar en diferentes regiones del país, además, el gremio de productores de papa y el transportador, anunciaron que si no son escuchados pueden iniciar un nuevo paro.

Zona binacional entre Venezuela y Colombia

Los Gobiernos de Nicolás Maduro y Gustavo Petro firmaron un memorando de entendimiento para crear la primera zona económica binacional entre los dos países que tendría una vigencia de cinco años. La ministra de Comercio, Industria y Turismo colombiana, Diana Morales, y la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, suscribieron el acuerdo, que supone crear una zona de “paz, unión y desarrollo integral”. El documento asegura que la zona comprenderá los estados venezolanos de Táchira y Zulia, ubicados al occidente del país; junto al departamento colombiano de Norte de Santander, que se encuentra al otro lado de la frontera. Sin embargo, desde Bogotá aseguran que otras provincias como La Guajira y Cesar podrían sumarse a la iniciativa. Por otro lado, gran parte del comercio binacional entre Colombia y Venezuela transita e impacta en la zona que comprendería la iniciativa de los Gobiernos Petro y Maduro. Según la Cámara de Comercio Colombo-venezolana, durante los primeros cuatro meses de 2025 “la región fronteriza demostró su importancia estratégica en el comercio binacional”. 

Terremoto en Rusia, emitió alerta de tsunami

Un terremoto de magnitud 8,8 (escala de Richter) que se produjo a unos 130 km de la costa este de Kamchatka, en Rusia, desató alertas de tsunami en todo el Pacífico. El sismo se registró a unos 18 km de profundidad y causó unas olas que alcanzaron los 1,09 metros en California, de acuerdo con el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de EE. UU. También se registraron olas en las costas de Japón, donde fue evacuada la planta nuclear de Fukushima, y en Hawái, donde las alertas de desalojo ya han sido canceladas. Tanto en Hawái como en la mayoría de las zonas costeras de los EE. UU. continental se cancelaron las alertas. El gobierno de Colombia publicó un aviso de tsunami en su costa del Pacífico que luego rebajó, mientras que Ecuador lo hizo para las Islas Galápagos, donde las autoridades indicaron a la población que vive en zonas vulnerables que se trasladara a lugares más seguros.

Otros hechos importantes que tuvieron lugar en julio:

  • Renunció la canciller Laura Sarabia al gobierno de Colombia.
  • Se Desenrocó el grupo GEA: separación de intereses entre el grupo Argos y Sura.
  • Se arpobó la reforma fiscal en EE. UU.

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En el Índice Global de Terrorismo, Colombia ocupa el primer puesto de nuestra región y la posición 15 a nivel global.

Cuando comparamos el cierre del 2022 frente al 2024; si bien los homicidios no han aumentado; todas las variables de inseguridad se han disparado con ascensos del 52% en ataques terroristas, 18% en violencia contra infraestructura crítica, 26% en extorsión, 30% en secuestros e invasiones de tierra por encima de los niveles críticos.

Encuentras la superficie sembrada de coca, que se venía reduciendo hasta 2014, comenzó un ascenso hasta cerrar en 2023 en 253.000 hectáreas. Siendo este el principal motivo de la disputa territorial y la pérdida de control por parte del Estado.

Más allá del doloroso daño humano, la violencia tiene un costo económico para todos. El BID y Fedesarrollo estiman que representó el 3,6% del PIB colombiano en 2022.

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Informes Sectoriales

El desempeño del sector petrolero durante el primer semestre de 2025 estuvo marcado por la caída de los principales indicadores operativos y comerciales. La producción de crudo registró una disminución del 9,6 % a abril, afectada por los conflictos sociales, mientras que el valor de las exportaciones se contrajo un 13,0 % en el primer cuatrimestre como consecuencia directa de la caída del precio del Brent a su nivel más bajo desde 2021. Este entorno fue parcialmente mitigado por un aumento del 7,0 % en la TRM promedio, que favoreció los ingresos en moneda local. En contraste con la tendencia general, la Inversión Extranjera Directa en el sector mostró un sorpresivo repunte trimestral del 8,1%, atribuido a la materialización de proyectos ya existentes.

Hacia el futuro se presentan desafíos significativos. El mercado global apunta a un escenario de precios a la baja, con proyecciones que sitúan al Brent en $59 por barril para 2026 y una demanda mundial que alcanzaría su pico antes de 2030. Para Colombia, esto se suma a una proyección de descenso sostenido en su propia producción y a un nivel crítico de reservas probadas de 7,2 años.

Durante el Foro de Salud número 31 de la ANDI, celebrado entre el 18 y el 20 de junio en Cartagena, líderes del sector salud, representantes del gobierno, organismos de control y operadores del sistema coincidieron en una realidad ineludible: el derecho a la salud está en riesgo, no por falta de normas o instituciones, sino por una crisis estructural que amenaza su sostenibilidad, calidad y equidad.

Augusto Galán, director de Así Vamos en Salud y moderador de uno de los paneles sobre la defensa del derecho a la salud, enmarcó la discusión recordando la relevancia de la sentencia T-760 de 2008 de la Corte Constitucional, que reconoció este derecho como fundamental y autónomo. A partir de allí, planteó dos preguntas claves:

  • ¿Se está garantizando adecuadamente el derecho a la salud?
  • ¿Cómo hacer sostenible el sistema en el mediano y largo plazo?

Las respuestas de los participantes reflejaron una preocupación transversal por el debilitamiento del sistema, no solo desde el aseguramiento, sino en cada eslabón de la cadena.

Evidencia de regresividad y alerta institucional

Germán Escobar, viceministro de Salud Pública, reconoció que algunos grupos de riesgo están viendo disminuida su garantía al derecho dentro del sistema de salud, citando como ejemplo preocupante el reciente informe sobre VIH de la Cuenta de Alto Costo. La falta de liquidez, las facturaciones por debajo del 50,0 % a ciertas instituciones prestadoras, y la necesidad de nuevas fuentes de financiación son señales de un sistema estresado financieramente. Escobar propuso priorizar el gasto, garantizar un giro estable de recursos, y articular con seguridad jurídica el retorno de EPS intervenidas al sistema. (Diagnóstico de Sectorial sobre el ORIGEN de la crisis financiera del sistema de salud)

La judicialización crece y los pacientes pierden confianza

Claudia Vaca, defensora delegada para el Derecho de la Salud, expuso cifras alarmantes: entre 2022 y 2024 las intervenciones de la Defensoría crecieron más del 60 %, con el problema de los medicamentos superando al histórico reclamo por citas con especialistas. Las tutelas por salud están aumentando, así como los desacatos judiciales.

La Defensoría en un informe que se hará público en los próximos días identificó que la geografía de la vulneración del derecho a la salud coincide con intervenciones recientes a EPS, afirmó que territorializar los diálogos y mejorar los mecanismos de financiación como la UPC y los Presupuestos Máximos se vuelve urgente.

Crisis financiera: impacto transversal y pérdida de capacidades

En otro espacio del Foro, Juan Pablo Rueda, presidente global de salud del Grupo Keralty, amplió la perspectiva al señalar que la desfinanciación no es un problema solo del aseguramiento, sino que afecta todos los niveles del sistema, con consecuencias directas en el acceso y la calidad del servicio para los pacientes. Alertó sobre como la atención primaria y preventiva ha sido relegada por la necesidad de resolver urgencias, lo cual generará mayores costos en el futuro.

Asimismo, Rueda advirtió sobre la asfixia financiera, el aumento de los costos (producto de la pandemia, y del crecimiento del PBS), y la desconfianza generalizada que impide encontrar soluciones conjuntas.

Desorganización institucional y pérdida de control

Desde una visión territorial, Alma Solano, exsecretaria de Salud de Atlántico y Barranquilla, insistió en que las reformas deben comenzar por mejorar el funcionamiento actual. Solano pidió evaluar si los esfuerzos actuales en Atención Primaria en Salud son sostenibles y están dando resultados. Propuso redireccionar recursos y reorganizar equipos para que la APS realmente impacte donde más se necesita.

Las IPS, acorraladas por la falta de pagos

Marta Ospina, presidenta ejecutiva de Méderi, también participó en el Foro con un diagnóstico: las IPS están atrapadas en una crisis dentro de otra crisis. El déficit presupuestal se traduce en falta de caja, y hasta los proveedores más sólidos han tenido que usar sus reservas operativas simplemente para subsistir.

Con cifras reveladoras, Ospina explicó que cada punto de EBITDA adicional otorga solo un mes más de vida a los proveedores, y que, por cada día de mora del pagador, se generan 30 días adicionales de retraso para el proveedor. Esta cadena de iliquidez termina afectando directamente a los pacientes y deteriorando la calidad del servicio.

Lo que surgió de este foro no fue solo un diagnóstico compartido, sino la necesidad urgente de un nuevo pacto nacional que reconozca al derecho a la salud como lo que es: un pilar de dignidad y equidad, esencial para el funcionamiento de la economía nacional y el desarrollo del país que no debe seguirse viendo como una promesa condicionada a la coyuntura financiera. (Diagnóstico de Sectorial sobre el FUTURO de la crisis financiera del sistema de salud)

La sostenibilidad del sistema no se resolverá con ajustes cosméticos ni con medidas fragmentadas. Requiere una transformación guiada por evidencia, legitimada por diálogo territorial y enfocada, por encima de todo, en el bienestar de las personas.

Un reto monumental, pero inaplazable.

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Sectorial Salud

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El 86 % de las empresas en los diferentes sectores a nivel global considera que la falta de habilidades en el mercado laboral local es su principal barrera para la transformación.

La mayoría de estas industrias perciben los retos de disponibilidad de talento como problemas sectoriales, lo que sugiere oportunidades para soluciones colaborativas a nivel intra e intersectorial.

El upskilling, el reskilling, la diversidad, la equidad y el apoyo gubernamental serán claves para la transformación laboral. Estos elementos, acompañados de inteligencia artificial, procesamiento de datos, tecnologías para la energía, robótica y semiconductores; conllevará a sectores como gobierno, manufactura, servicios profesionales, salud, química, energía, agricultura y alojamiento a potenciar el talento con la tecnología; y, por su parte a la minería, automotriz, tecnología, petróleo, infraestructura, logística, comercio, educación, bienes de consumo, servicios financieros, electrónica y seguros a automatizarse, usar la tecnología para reemplazar tareas humanas.

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Informes Sectoriales

Desde 1999 hasta la actualidad, la Superintendencia Nacional de Salud ha ordenado la liquidación forzosa de 118 EPS. De estas, el 57,6% correspondían a Administradoras del Régimen Subsidiado (ARS), el 16,9% a EPS del Régimen Subsidiado, el 11% al Régimen Contributivo y el 14,4% a entidades que operaban en ambos regímenes.

Muchas ARS fueron creadas por municipios o departamentos para atender a la población subsidiada, pero salieron del sistema debido a la incapacidad de los entes territoriales para mantenerlas, especialmente en las primeras décadas del modelo de aseguramiento. Entre 1999 y 2012, se liquidaron forzosamente 98 EPS en Colombia: el 69,4% operaban como ARS, el 18,4% eran EPS del Régimen Subsidiado, el 8,2% pertenecían al Régimen Contributivo y el 3,1% operaban en ambos regímenes.

Aunque el ritmo de las liquidaciones forzosas disminuyó, durante la segunda década de los 2000 comenzaron a cerrarse EPS de gran relevancia en el país. Esto generó grandes desafíos para las demás EPS, que tuvieron dificultades para absorber y atender a los afiliados de las entidades liquidadas. Entre 2013 y 2023 se liquidaron 20 EPS, incluyendo algunas con un alto número de afiliados, como SaludCoop, Cafesalud, Coomeva y Medimás.

Actualmente, hay 9 EPS intervenidas por la Supersalud, aunque no se han ordenado nuevas liquidaciones. Incluso EPS como Sura y Compensar han solicitado voluntariamente salir del sistema y la Supersalud ha denegado sus solicitudes. La crisis financiera del sector ha dejado a las demás EPS sin capacidad para recibir nuevos afiliados, lo que agrava la situación del sistema de salud.

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El sector Contact Center y BPO en Colombia creció el 1,4% en ingresos durante el primer trimestre de 2025, impulsado por la adopción masiva de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial y la automatización.

Colombia se posiciona como uno de los destinos nearshore más atractivos para empresas globales, con Estados Unidos como principal mercado de exportación, concentrando el 50,9% de las ventas internacionales. Cerca del 50% de las empresas planean expandir operaciones a regiones como Antioquia, Valle del Cauca y el Eje Cafetero, buscando descentralizar actividades y fortalecer las economías locales. A pesar de una reducción del 5,4% en la ocupación laboral, el sector sigue siendo un importante generador de empleo formal, especialmente para jóvenes (63% entre 18 y 29 años) y mujeres (59% de la fuerza laboral).

  • La discriminación sistémica contra la comunidad LGBTIQ+ en Colombia genera exclusión educativa, desempleo, informalidad y barreras en el acceso a servicios financieros.
  • A pesar de estas limitaciones, el poder adquisitivo estimado de la comunidad alcanza los USD 16.000 millones anuales, y su participación en el emprendimiento es una forma de resiliencia económica.
  • Incluir a esta población en el sistema productivo no es solo un acto de justicia, sino una oportunidad clara para el crecimiento económico, la innovación y la expansión del mercado interno.

En los márgenes de la economía formal y bajo el peso persistente de la discriminación, la comunidad LGBTIQ+ en Colombia ha encontrado en el emprendimiento y la innovación una vía para sortear las barreras del sistema. Sin embargo, lejos de ser solo una historia de superación individual, la vida empresarial LGBTIQ+ revela un potencial económico colectivo que ha sido sistemáticamente desaprovechado. La exclusión de esta comunidad no solo vulnera derechos fundamentales, sino que también le cuesta al país talento, productividad e ingresos fiscales.

Un camino marcado por la exclusión: educación, empleo y finanzas

La trayectoria laboral de muchas personas LGBTIQ+ comienza con una herida estructural: la deserción escolar por acoso y discriminación. Según un estudio realizado en Bogotá, el 25% de los miembros de esta comunidad que abandonaron sus estudios lo hicieron por causa directa de la violencia basada en su orientación sexual o identidad de género. Esta exclusión temprana se traduce en menores oportunidades de empleo y menos herramientas para emprender. En el caso de las personas trans, esta realidad es aún más severa: el 49% no tiene ningún tipo de formación para el trabajo.

Las estadísticas del mercado laboral evidencian las consecuencias. El 27% de quienes están empleados lo hacen sin contrato y un 12% adicional bajo acuerdos verbales, lo que implica exclusión de prestaciones sociales, estabilidad y acceso al crédito. Además, el 60% de las personas LGBTIQ+ y el 80% de las personas trans reportan haber sufrido discriminación en entornos laborales.

Esta cadena de exclusión alcanza su punto más crítico en el acceso al sistema financiero. La inclusión bancaria de la comunidad LGBTIQ+ es 20 puntos porcentuales inferior a la del resto de la población. A pesar de que ciertos segmentos de esta comunidad cuentan con ingresos promedio altos y hábitos de consumo sofisticados, la desconfianza, el temor a ser discriminados y la rigidez de los procesos bancarios los alejan de productos clave como créditos de vivienda, seguros o líneas empresariales. Esto ha motivado una mayor adopción de soluciones fintech y banca digital, no necesariamente por afinidad tecnológica, sino también como mecanismo de protección frente al maltrato institucional.

El emprendimiento como alternativa: del refugio a la resistencia

Frente a este entorno adverso, el emprendimiento ha sido una estrategia de resiliencia. Aunque muchas personas LGBTIQ+ inician sus propios negocios por necesidad ante la exclusión del mercado laboral, no se trata de emprendimientos marginales o de subsistencia. En muchos casos, son iniciativas innovadoras, con alto nivel de profesionalismo, que generan empleo y satisfacen nichos de mercado desatendidos. Este fenómeno da origen a lo que se ha denominado la “Economía Rosa”, un segmento con poder adquisitivo y capacidad de dinamizar sectores como el comercio, la moda, el entretenimiento y la tecnología.

El caso de Estados Unidos, con su ecosistema empresarial LGBTIQ+ más consolidado, ofrece una referencia valiosa. La National LGBT Chamber of Commerce (NGLCC) estima que existen 1,4 millones de empresas propiedad de personas LGBTIQ+ que aportan anualmente USD 1,7 billones a la economía estadounidense. Las empresas certificadas por esta organización, que representan solo una fracción del total, han creado más de 33.000 empleos directos y tienen una longevidad empresarial promedio de 12 años, superando el promedio de las startups convencionales, donde más de la mitad fracasan en los primeros cinco años.

Voces visibles: empresarios que rompen el molde

Algunos empresarios e influenciadores LGBTIQ+ en Colombia y el mundo están marcando la diferencia no solo con sus negocios, sino también con su visibilidad, entre estos casos encontramos:

  • Tim Cook, CEO de Apple
  • Sam Altman, CEO de OpenAI
  • Martyn Sibley, Cofundador de Disability Horizons
  • Brian Chesky, cofundador y CEO de Airbnb
  • Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir Technologies
  • Martine Rothblatt, CEO de United Therapeutics

En Colombia y América Latina también encontramos grandes personalidades como:

  • Santiago Castro, expresidente de Asobancaria
  • Claudia López, exalcaldesa de Bogotá
  • Sergio Londoño, vicepresidente Asuntos públicos de Coca Cola
  • Juan Daniel Oviedo, exdirector del Dane

La oportunidad ignorada: el mercado LGBTIQ+ como motor de crecimiento

El poder económico de la comunidad LGBTIQ+ colombiana está lejos de ser marginal. De acuerdo con estimaciones de la Cámara de Comerciantes LGBT de Colombia (CCLGBTCO), el poder adquisitivo de este segmento supera los USD 16.000 millones anuales, lo que lo convierte en el cuarto mercado LGBTIQ+ más grande de América Latina. Esta capacidad de consumo se explica, en parte, por estructuras familiares más reducidas y patrones de gasto orientados hacia el consumo de experiencias, tecnología y servicios especializados.

Además del consumo, el sector financiero podría capitalizar este segmento de forma significativa. Según Asobancaria, existe una oportunidad de mercado para ampliar en un 47 % la vinculación de personas LGBTIQ+ a productos financieros, lo que podría representar ingresos adicionales de hasta USD 633 millones anuales para el sistema bancario colombiano. Sin embargo, esta potencial expansión requiere ajustes profundos en políticas de atención, formación del personal, simplificación de trámites y diseño de productos que reconozcan la diversidad.

La comunidad empresarial y consumidora LGBTIQ+ de Colombia es un activo económico nacional que se encuentra crónicamente subutilizado. Las barreras estructurales, desde la deserción escolar inducida por la discriminación hasta la exclusión del sistema financiero, no son meramente problemas sociales o de derechos humanos. Imponen un costo económico directo y medible al país en forma de pérdida de productividad, menor innovación, una base impositiva reducida y una subutilización del capital humano.

El emprendimiento, en este contexto, emerge como testimonio de la resiliencia y la capacidad de innovación de la comunidad, pero también como síntoma de las fallas del mercado laboral formal. La “Economía Rosa”, con su considerable poder adquisitivo, demuestra el potencial latente. Sin embargo, para que este potencial se materialice plenamente, es necesario pasar de un modelo de supervivencia individual a un ecosistema de crecimiento estructurado.

Cerrar las brechas de desempleo, informalidad e inclusión financiera no solo es un imperativo de equidad, sino una de las oportunidades más claras para impulsar el crecimiento, la inclusión económica de la población LGBTIQ+ ya no puede ser vista como un acto de filantropía o de cumplimiento normativo sino como parte de la formalización y la sofisticación de la economía colombiana.

Durante el primer trimestre de 2025, la producción de gas en Colombia cayó al nivel más bajo en cinco años, presentando un descenso del 11,1% respecto al mismo trimestre de 2024. Esta caída se atribuyó principalmente a la desaceleración en proyectos de yacimientos no convencionales. En marzo, cinco departamentos concentraron el 87,3% de la producción nacional, liderados por Casanare con el 62,9%, seguido por Sucre, La Guajira, Córdoba y Boyacá. A nivel municipal, Yopal fue el mayor productor, aunque la mayoría de los municipios presentaron disminuciones en producción, excepto La Unión, que creció 12,8% respecto a marzo de 2024. Cinco campos productivos aportaron el 57,5% del gas, destacándose Pauto Sur en Casanare; solo Cupiagua, también en el departamento de Casanare, aumentó su producción en un 5,1%.

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