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Tiendas D1, actualmente bajo el control del Grupo Santo Domingo, ha sido pionera en los hard discount. Con más de 2.400 tiendas en 29 departamentos, la empresa ha experimentado un crecimiento significativo, cerrando 2023 con ingresos operacionales de $17,39 billones, consolidando su posición como el retailer más escogido por los colombianos en términos de penetración y share of pocket, según Kantar.

Tras la desaparición de Justo & Bueno, surgió Tiendas Ísimo, parte del Grupo Olímpica. Desde su apertura en 2022, la empresa ha crecido rápidamente, con 306 tiendas en 12 departamentos. Andrés Escobar Uribe, gerente general de Tiendas Ísimo, destacó que la clave del éxito en el hard discount radica en la eficiencia y simplicidad operativa, lo que les permite ofrecer precios bajos sin exigir descuentos agresivos a los proveedores.

Tiendas Ara, del conglomerado portugués Jerónimo Martins, es otro jugador clave en el mercado colombiano. Desde su primera tienda en 2013, Ara ha crecido a más de 1.330 puntos en 26 departamentos.

Aunque no todos cumplen con los estrictos criterios del hard discount, otras marcas también se enfocan en ofrecer precios accesibles. La cadena mexicana Oxxo, con 500 tiendas en Colombia, y Dollarcity, de origen salvadoreño, con 324 tiendas en el país, son ejemplos de este enfoque. Además, Grupo Éxito, a través de Surtimax, también participa en el segmento de precios bajos con 74 tiendas en Antioquia y Cundinamarca.

A pesar del complejo panorama económico y el ciclo inflacionario, el sector del hard discount en Colombia ha mostrado una notable resiliencia. Las empresas continúan expandiéndose y adaptándose para satisfacer la creciente demanda de los consumidores en busca de precios bajos y eficiencia operativa.

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El sector floricultor en Colombia se orienta principalmente hacia el mercado internacional, exportando aproximadamente el 95% de su producción. En 2023, la producción estimada de flores de corte fue de 326,8 mil toneladas, una disminución del 3,3% en comparación con 2022. La superficie cultivada alcanzó alrededor de 10.000 hectáreas, con el 79,5% dedicado a la producción de flores y el 20,5% a plantas ornamentales.

Las exportaciones alcanzaron 98 países, con un 92,0% de los envíos realizados por vía aérea desde Bogotá y Rionegro, y el 8% restante por vía marítima desde diversos puertos. Estados Unidos fue el principal destino, absorbiendo el 79,5% de las ventas internacionales, seguido por Canadá, Reino Unido, Países Bajos y Japón. Fechas claves como San Valentín y el Día de las Madres impulsaron las ventas, con rosas, claveles, crisantemos y hortensias como las flores más demandadas.

Tras un 2021 y 2022 de alto crecimiento económico, Colombia enfrentó en 2023 una desaceleración postexcesos en consumo, lo cual impactó el gasto de los hogares, reflejándose en una contracción del comercio. En esta cápsula de video te ampliamos la información.

Durante el primer trimestre de 2024, los eventos deportivos internacionales como la Copa América, Eurocopa y Juegos Olímpicos han generado un notable impulso en las importaciones colombianas, según reporta la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex). Específicamente, sectores como la venta de televisores, textiles, confecciones y bebidas alcohólicas han experimentado un aumento significativo en la demanda.

Según cifras del Dane, las importaciones de televisores crecieron un 6% en comparación con el mismo período del año anterior, superando los US$85 millones frente a los US$80 millones registrados en 2023. Este incremento responde a la tendencia de los consumidores colombianos a adquirir equipos de mayor tamaño coincidiendo con estos eventos deportivos de gran audiencia.

Nicolás Sierra, gerente Comercial de Alimentos Frescos del Grupo Éxito, destacó la necesidad de prepararse adecuadamente para satisfacer la demanda en categorías específicas como electrodomésticos y licores durante estos eventos deportivos. Se espera un crecimiento de doble dígito en la categoría de televisores, mientras que Javier Díaz Molina, presidente ejecutivo de Analdex, subrayó la importancia de estos eventos para dinamizar el consumo interno en sectores clave como tecnología y confecciones.

A pesar de los desafíos logísticos y fiscales que enfrentan los empresarios en Colombia, como dificultades en transporte y altos impuestos locales, las estimaciones indican un incremento del 20% en las importaciones de licores durante esta temporada. Además, se espera un repunte en categorías como textiles y confecciones, aunque las cifras del primer trimestre mostraron una ligera disminución del 1,1% en comparación con el año anterior.

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Las ventas en línea alcanzan los $15,6 billones durante el primer trimestre del 2024 con un Incremento del 1,73%

Durante el primer trimestre del año 2024, el comercio electrónico en Colombia continuó mostrando un crecimiento estable, según el reporte más reciente de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CcCe). Las ventas en línea alcanzaron los $15,6 billones, marcando un aumento anual del 1,73% en comparación con el mismo período del año anterior.

A pesar de este incremento, hubo una disminución del 6,6% en las ventas en comparación con el cuarto trimestre de 2023, una tendencia atribuible al alto consumo durante las festividades de fin de año. María Fernanda Quiñones, presidenta ejecutiva de la CcCe, destacó que el comercio electrónico en Colombia está en una etapa de maduración, consolidándose entre consumidores y empresas habituales.

El informe resalta la necesidad de expandir la base de usuarios y llegar a nuevos segmentos mediante estrategias de inclusión digital y educación financiera. Este trimestre reveló cambios significativos en los métodos de pago, donde las tarjetas débito/crédito se consolidaron como el método más popular, representando el 54,8% de las transacciones.

El ticket promedio de compra en línea fue de $165.500, mostrando una ligera disminución del 4,6% respecto al año anterior, debido al aumento del número de transacciones. En total, se registraron 93 millones de transacciones, un incremento del 6,65% respecto al primer trimestre de 2023.

Las categorías de compra más destacadas fueron Tecnología (19,7%), Otras de Retail (12,4%), y Entretenimiento (11,2%). Categorías como Libros y Papelería mostraron un notable aumento del 58,09% debido a la temporada escolar en enero de 2024.

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La Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) ha presentado una nueva versión del Plan de Expansión de Generación a 2037, proyectando un crecimiento en la capacidad total instalada del sistema energético colombiano. Según las estimaciones, esta capacidad variaría entre 34,7 GW y 37,7 GW, lo que representa un aumento del 70% al 85% respecto a los actuales 20,3 GW.

Adrián Correa, director general de la UPME, destacó que el plan tiene como objetivo principal diversificar la matriz energética del país, fortaleciendo la seguridad energética y preparando el terreno para futuros costos más estables. Se prevé que hasta el 53% de la capacidad instalada provenga de fuentes no convencionales como la energía eólica, solar, pequeñas centrales hidroeléctricas, y otras plantas menores.

Este cambio supondría una reducción significativa en la participación de la capacidad hidroeléctrica y térmica, disminuyendo del actual 91% a un 47% para 2037. Según Correa, la transición se realizará de manera cronológica, incorporando capacidades adicionales basadas en biomasa, biogás, eólica marina y solar fotovoltaica.

En términos de sostenibilidad ambiental, el plan también se alinea con objetivos ambiciosos de reducción de emisiones. Se estima que para 2030, las emisiones asociadas a la generación eléctrica oscilarán entre 2,6 y 3,8 MtCO2, contribuyendo al compromiso nacional de reducir un 51% de las emisiones de gases de efecto invernadero para ese año.

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La agricultura absorbió hasta el 82% de los daños durante las sequías provocadas por el fenómeno de El Niño.

Los fenómenos climáticos de El Niño y La Niña afectan significativamente la economía de Colombia, especialmente en los sectores agrícola, ganadero, energético y de transporte.

Los fenómenos climáticos, como El Niño y La Niña, ejercen un impacto significativo en la economía de Colombia, particularmente en los sectores agrícola, ganadero, energético y de transporte. A través de sequías, inundaciones y cambios en las condiciones meteorológicas, estos eventos afectan la producción, la logística y los precios de diversos productos y servicios.

El Fenómeno de El Niño, caracterizado por sequías y altas temperaturas, ha golpeado con fuerza a varios sectores productivos en Colombia. Uno de los más afectados es el agrícola, donde cultivos como el arroz, el plátano, la caña de azúcar, la yuca y la papa han sufrido pérdidas significativas. Las sequías no sólo reducen la cantidad y calidad de los productos agrícolas, sino que también aumentan los costos de producción, impactando los precios finales de los alimentos para los consumidores.

Según la FAO la agricultura absorbe hasta el 82% de los daños durante las sequías provocadas por este fenómeno. En Latinoamérica, donde más del 85% de la agricultura depende del agua de lluvia y no del riego artificial, las sequías han tenido consecuencias devastadoras.

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En el sector ganadero, la escasez de forrajes debido a las condiciones áridas ha disminuido la productividad y rentabilidad, afectando especialmente la producción láctea. La mortalidad de ganado debido a la falta de agua y pasto ha causado pérdidas millonarias y una reducción en la oferta de carne y leche en el mercado.

Además, el sector energético ha experimentado presiones debido a la reducción en los niveles de los embalses destinados a la generación de energía hidroeléctrica. Esto ha llevado al riesgo de racionamientos de energía y un aumento en los precios de la energía en bolsa, afectando la competitividad y la estabilidad económica del país.

En Colombia, por ejemplo, los niveles históricos de los embalses han alcanzado mínimos alarmantes, afectando la capacidad de generación hidroeléctrica. Esto ha incrementado los costos de la energía y ha generado presiones inflacionarias en el mercado energético.

Además, la administración del mercado de energía reportó un aumento del 4,5% en la demanda en 2023, lo que ha exacerbado las tensiones en el suministro energético. La reducción en la producción hidroeléctrica ha llevado a una mayor dependencia de fuentes de energía más costosas, aumentando los precios y afectando la economía.

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A medida que Colombia se prepara para la transición hacia el Fenómeno de La Niña, se anticipa un cambio en las condiciones climáticas, con un aumento en las lluvias y posibles inundaciones. Este fenómeno podría tener impactos significativos en sectores como la agricultura, donde las inundaciones pueden destruir cultivos y provocar pérdidas económicas para los agricultores.

Actualmente, el transporte se ha visto afectado, con cierres parciales en importantes corredores viales debido a deslizamientos de tierra y daños en la infraestructura causados por las condiciones climáticas extremas. Lo anterior ha generado complicaciones en la movilización de carga y personas, afectando la actividad económica en diferentes regiones del país.

En el sector de acuicultura, La Niña podría afectar la disponibilidad de especies marinas debido a cambios en la temperatura del agua y la distribución de nutrientes, lo que afectaría la economía de las comunidades pesqueras y la seguridad alimentaria.

Además, el transporte enfrentará nuevos desafíos con las vías afectadas por las lluvias, lo que podría generar mayores tiempos de desplazamiento y complicaciones logísticas para transporte de carga.

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Los fenómenos climáticos representan desafíos significativos para la economía de Colombia, pero también ofrecen oportunidades para implementar medidas de mitigación y adaptación. Inversiones en infraestructura resiliente, desarrollo de cultivos y ganado resistentes al clima, y sistemas de alerta temprana pueden ayudar a reducir los impactos negativos en los sectores productivos y mejorar la resiliencia del país frente a eventos climáticos extremos.

Además, la cooperación entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil es fundamental para abordar de manera efectiva los desafíos climáticos y garantizar un desarrollo económico sostenible en Colombia. Mediante la colaboración y la acción coordinada, el país puede prepararse mejor para enfrentar los impactos de los fenómenos climáticos y proteger el bienestar de sus ciudadanos y su economía en el futuro.

Según el último informe de Evaluaciones Agropecuarias Municipales (EVA) de 2023, Colombia ha experimentado un crecimiento del 2,7% en el área de cultivos, impulsado principalmente por cultivos como la yuca, la papa y el maíz, que mostraron incrementos del 10,5%, 4,3% y 4,2% respectivamente. Aunque estos cultivos son los principales motores de este aumento, el arroz también ha jugado un papel crucial, con un incremento del 3,1% en su área sembrada.

Este crecimiento del arroz es significativo dado el contexto de una caída en los precios en 2023, después de alcanzar niveles récord el año anterior. La recuperación en las siembras se debe en parte a una reducción en las importaciones, que disminuyeron un 24% el año pasado, incentivando así la producción local y fortaleciendo la seguridad alimentaria del país.

Además del arroz, el maíz también experimentó un aumento notable en su área sembrada, reflejando una estrategia similar de reducción de importaciones y apoyo a la producción local. Los departamentos del eje cafetero, como Quindío y Risaralda, destacan por su alta intensidad en el área cultivada, indicando una fuerte dedicación al sector agrícola, especialmente en cultivos especializados como el café.

Sin embargo, el informe también revela desafíos significativos para el sector agropecuario, especialmente en términos de diversificación y sostenibilidad. A pesar de los incrementos en el área sembrada, sigue habiendo preocupaciones sobre la crisis alimentaria global y la necesidad de fortalecer la resiliencia del sector frente a desafíos climáticos y económicos.

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El sector turístico colombiano se prepara para una temporada de mitad de año prometedora, según datos recientes de Anato. A pesar de las diversas coyunturas que han impactado al sector en los últimos años, las dinámicas de los viajes han mostrado variaciones significativas. Aunque los viajes planificados para todo el año están en aumento.

Según Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de Anato, las ventas de paquetes turísticos han experimentado un crecimiento del 17% en comparación con el mismo periodo del año pasado. Esto subraya la continua relevancia de las vacaciones de mitad de año como momento crucial para el turismo nacional. Los destinos más populares para esta temporada incluyen Cartagena, Santa Marta, Bogotá, Medellín y el Eje Cafetero, aunque destinos emergentes como Cerros de Mavecure, Caño Cristales y Palomino están ganando terreno en las preferencias de los viajeros.

En cuanto al turismo receptivo, Colombia ha atraído a visitantes principalmente de Estados Unidos, España, Argentina, Brasil e Italia, consolidándose como un destino atractivo a nivel internacional. Del mismo modo, los colombianos muestran un creciente interés por destinos internacionales como España, Estados Unidos, México, República Dominicana y Francia, destacando su preferencia por Europa, Norteamérica y el Caribe.

A pesar de estos avances, las agencias de viajes señalan que los incrementos en las ventas no han sido suficientes para recuperar completamente el personal ocupado pre-pandemia, subrayando la necesidad de incentivos adicionales del Gobierno Nacional para estimular aún más el turismo, tanto dentro como fuera del país. Este llamado resalta la importancia estratégica del sector turístico como motor económico y generador de empleo en Colombia.

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Recientemente, Anwar Rodríguez, vicepresidente de Salud de la ANDI, ofreció una conferencia destacando los avances y desafíos del sistema de salud en Colombia durante los últimos 30 años. Rodríguez subrayó que un sistema de salud efectivo debe cumplir con varios atributos esenciales para garantizar el bienestar de la población.

En primer lugar, mencionó la importancia de proteger financieramente a los hogares frente a los costos imprevistos de salud, reduciendo así las barreras financieras que podrían impedir el acceso a la atención médica necesaria. A lo largo de los años, Colombia ha logrado significativos avances en este aspecto, disminuyendo el porcentaje de hogares con gasto de bolsillo excesivo gracias a políticas dirigidas y una mejor gestión de recursos.

En términos de prevención y tratamiento, se reconoció que más del 54% de la población accede a servicios de medicina general preventiva, pero se identificó un reto en la cobertura rural y el manejo de enfermedades crónicas, áreas en las que se debe trabajar más intensamente.

Sin embargo, la conferencia también abordó la realidad actual del sistema de salud, marcada por desafíos financieros significativos. Se evidenció un incremento en la demanda de servicios y un aumento en la morbilidad, lo que ha impactado negativamente la sostenibilidad financiera del sistema. La dependencia creciente del Presupuesto General de la Nación para financiar el aseguramiento en salud refleja una desfinanciación estructural preocupante.

Anwar Rodríguez enfatizó la necesidad urgente de explorar nuevas formas de distribución del riesgo financiero, proponiendo sistemas de riesgo compartido entre aseguradoras y el Estado. Además, sugirió revisar los modelos de financiamiento actuales, fortalecer las fuentes tradicionales de recursos y fomentar la innovación en el sector.

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