Especiales

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A continuación, presentamos los hechos más relevantes que ocurrieron en enero en Colombia y el mundo, priorizados por su impacto global y regional:

Estados Unidos captura a Nicolás Maduro en territorio venezolano

En una operación militar de alto impacto ejecutada el 3 de enero de 2026, fuerzas de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump lograron la captura de Nicolás Maduro en Venezuela. Tras el suceso, el Tribunal Supremo de Justicia venezolano designó a Delcy Rodríguez como presidenta encargada, mientras el gobierno estadounidense publicaba pruebas visuales del operativo para confirmar el éxito de la misión. Este acontecimiento marca un punto de quiebre del chavismo y ha generado una inmediata parálisis institucional en el país vecino, sumada a una fuerte expectativa internacional sobre el futuro de la democracia en la región. Líderes de la oposición han manifestado su disposición para iniciar un proceso de reconstrucción nacional, aunque la situación en Caracas permanece bajo una tensa calma y con una fuerte presencia militar. La captura no solo redefine el panorama político de Venezuela, sino que también plantea interrogantes sobre la soberanía y la legalidad internacional de este tipo de intervenciones directas en suelo extranjero. El mundo observa con cautela cómo evolucionará la cadena de mando y si esta detención facilitará una transición pacífica o profundizará la crisis interna que afecta a la nación vecina desde hace años.

Firma definitiva del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur

Luego de 26 años de complejas negociaciones y múltiples estancamientos, la Unión Europea y el Mercosur formalizaron en enero de 2026 la firma de su histórico Acuerdo de Asociación Estratégica. El tratado consolida la creación de una de las zonas de libre comercio más grandes del planeta, con un mercado potencial de más de 720 millones de consumidores y la eliminación de barreras arancelarias para una vasta gama de productos industriales y agrícolas. Sin embargo, el anuncio fue recibido con fuertes movilizaciones en Europa, particularmente por parte de agricultores en España y Francia, quienes bloquearon carreteras principales denunciando que la apertura comercial pone en riesgo la viabilidad del campo europeo frente a la competencia sudamericana. A pesar de las protestas y la resistencia interna de algunos sectores primarios, los líderes de ambos bloques destacaron el acuerdo como un triunfo del multilateralismo frente a las tendencias proteccionistas globales actuales. El tratado ahora debe enfrentar los procesos de ratificación parlamentaria en cada nación miembro, donde se anticipan debates intensos sobre las salvaguardas ambientales y las cuotas de importación que podrían condicionar la implementación efectiva de los beneficios económicos pactados para ambas regiones a largo plazo.

Tensión comercial por imposición de aranceles entre Ecuador y Colombia

El primer mes de 2026 estuvo marcado por una fuerte disputa comercial entre Colombia y Ecuador, desencadenada por la decisión del gobierno ecuatoriano de imponer un arancel del 30,0% a las importaciones provenientes de territorio colombiano argumentando motivos de seguridad fronteriza. Esta medida generó una respuesta inmediata por parte del gobierno colombiano, que optó por aplicar gravámenes recíprocos a una lista de 23 productos clave y aumentar los costos de transporte de crudo para el país vecino. La situación ha generado una gran preocupación en los sectores productivos de ambas naciones, especialmente en el gremio de autopartes y exportadores agrícolas, quienes ven amenazados flujos comerciales millonarios y la estabilidad de las cadenas de suministro binacionales. Analistas advierten que esta escalada proteccionista podría derivar en una guerra comercial prolongada que afectaría la integración andina y el costo de vida en las zonas de frontera. Hasta el momento, las mesas de diálogo diplomático no han logrado desactivar la crisis, mientras que los transportadores y empresarios exigen soluciones rápidas para evitar mayores pérdidas económicas en un contexto de desaceleración regional.

Se cayó el decreto de emergencia económica en Colombia

En el ámbito judicial y legislativo colombiano, el mes de enero cerró con el hundimiento del decreto de emergencia económica que el Gobierno Nacional había emitido para gestionar la crisis fiscal y el déficit presupuestal. La caída de esta medida extraordinaria se produjo tras no superar los controles de constitucionalidad y enfrentar una fuerte oposición en el Congreso, donde no se logró consolidar un consenso sobre la necesidad de otorgar facultades especiales al Ejecutivo para modificar el gasto público sin el trámite ordinario. Esta decisión deja al Ministerio de Hacienda en una posición compleja, obligándolo a buscar alternativas dentro del marco legal vigente para cubrir el faltante de recursos en el Presupuesto General de la Nación, especialmente tras el archivo previo de la ley de financiamiento. El hundimiento del decreto ha sido interpretado por diversos analistas como una señal de la debilidad de la coalición de gobierno y de la rigidez del sistema de pesos y contrapesos en el país. Ante este panorama, el mercado financiero observa con cautela la capacidad de la administración para cumplir con las metas de la regla fiscal y asegurar la estabilidad de las finanzas públicas durante el presente año.

Donald Trump nominó a Kevin Warsh para ser el nuevo presidente de la Reserva Federal

El presidente de EEUU, Donald Trump, anunció oficialmente la nominación de Kevin Warsh para liderar la Reserva Federal (FED) a partir de mayo de 2026, sucediendo a Jerome Powell en el cargo más importante de la banca central estadounidense. Warsh, quien cuenta con experiencia previa en la junta de gobernadores del banco central y ha sido asesor económico cercano del Ejecutivo, es percibido por el mercado como un perfil favorable a políticas monetarias flexibles y recortes agresivos en las tasas de interés. Su designación generó una reacción de volatilidad en los principales índices bursátiles de Wall Street, reflejando el nerviosismo de los inversionistas ante un posible cambio en la independencia tradicional de la entidad frente al poder político. La estrategia económica de la administración busca, a través de Warsh, estimular un crecimiento acelerado mediante el abaratamiento del costo del dinero, alineándose con las promesas de reactivación económica del gobierno. No obstante, críticos advierten que una política demasiado acomodaticia podría reavivar presiones inflacionarias que apenas comenzaban a estabilizarse, por lo que el proceso de ratificación en el Senado será determinante para definir la confianza institucional en la economía global para el resto del 2026.

Otros hechos relevantes:

  • María Corina Machado regaló su medalla Nobel a Donald Trump: En un gesto de “hermandad y gratitud” tras la captura de Nicolás Maduro, la líder opositora entregó la medalla física de su Premio Nobel de la Paz al presidente Donald Trump durante un almuerzo privado en la Casa Blanca. El Centro Nobel aclaró que, aunque el objeto físico puede cambiar de manos, el título es personal e intransferible.
  • Foro de Davos 2026: Bajo el lema “Espíritu de diálogo”, el Foro Económico Mundial reunió en Suiza a líderes globales para abordar la cooperación en un mundo fragmentado y el despliegue responsable de la inteligencia artificial. Los debates se centraron en reconstruir la confianza mutua y generar prosperidad económica respetando los límites planetarios y la estabilidad climática.
  • Foro de la CAF en Panamá: Ciudad de Panamá se convirtió en el epicentro regional al reunir a más de 6.500 líderes en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe. El encuentro buscó generar consensos sobre infraestructura, minería sostenible e integración tecnológica, posicionando a la región como un actor central para la estabilidad del crecimiento futuro global.
  • Tasa de intervención del BanRep subió 100 puntos: La Junta Directiva del Banco de la República decidió, por mayoría, incrementar la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos, situándola en un 10,25%. El ajuste busca contener presiones inflacionarias remanentes y alinear la política monetaria con los nuevos desafíos fiscales y el dinamismo del consumo interno observado al cierre del año anterior.
  • Accidente aéreo de Satena: Un avión Beechcraft 1900 de la aerolínea Satena se accidentó en el municipio de La Playa de Belén, Norte de Santander, mientras cubría la ruta Cúcuta-Ocaña. El siniestro dejó 15 víctimas fatales, incluyendo al representante a la Cámara Diógenes Quintero. Las autoridades investigan si las condiciones climáticas de densa niebla fueron la causa principal del impacto.

Tal vez, el principal grupo empresarial de Colombia es el Estado, que tiene en su portafolio, actores como Ecopetrol, ISA, Gecelca, Urrá, Enel, Cenit, Hocol, Satena, 4-72, Banco Agrario, Bancóldex, Finagro, Findeter, Positiva, Previsora, Colpensiones, Nueva EPS, Drogas La Rebaja, Instituto de Cancerología, RTVC, ETB, entre otras.

Lastimosamente el manejo administrativo de estos actores, a excepción, de los bancos, ha llevado a menores resultados frente a gobiernos anteriores. El pobre direccionamiento de las empresas se traduce en menos caja para mejorar las condiciones sociales y combatir el problema fiscal del país.

Luego encuentras que, en Colombia, anteriormente, la creación de empresas crecía al 1 % anual y en la actualidad decrece al 0,8 %.

La industria de bebidas no alcohólicas en Colombia enfrentó un 2025 marcado por un ajuste estructural ante la consolidación de los impuestos saludables y un cambio profundo en los hábitos de consumo de los hogares. El Producto Interno Bruto (PIB) del sector (incluyendo tabaco) registró una contracción del 1,3 % en el periodo enero a septiembre de 2025, situándose en $5,9 billones. Esta desaceleración responde a la pérdida de asequibilidad generada por el traslado de las tarifas impositivas ($38,0 y $65,0 por cada 100ml) al precio final, sumada a una cautela instalada en el gasto de los consumidores y disrupciones logísticas por factores climáticos. A pesar del entorno interno retador, las ventas externas mostraron una resiliencia notable, creciendo un 25,4 % a noviembre, consolidándose como un amortiguador financiero clave para las compañías del sector.

Entre enero y noviembre de 2025, las exportaciones colombianas de carbón alcanzaron USD 3.662 millones, registrando una caída del 33,5% frente al mismo periodo de 2024. En volumen, se enviaron 42,1 millones de toneladas (-24,2 %), mientras que el precio promedio de exportación descendió a USD 86,9 por tonelada (-12,3 %). La contracción se concentró principalmente en el carbón térmico (-34,0 %), que representa más del 94 % del total exportado, mientras que otros carbones bituminosos cayeron 24,9 %.

El desempeño del sector reflejó un entorno adverso marcado por la caída de precios internacionales, alta volatilidad cambiaria, mayores costos de fletes y cargas impositivas, que redujeron la competitividad de los carbones del interior del país, obligados a recorrer más de 1.000 km hasta los puertos de exportación.

Colombia no enfrenta hoy una crisis económica clásica: no hay hiperinflación, colapso financiero ni default inminente. Los indicadores macroeconómicos aún reflejan estabilidad relativa. Sin embargo, bajo esa superficie, el país atraviesa un cambio estructural silencioso en su modelo económico. En los últimos años, el Estado ha asumido un rol cada vez más activo como motor del crecimiento, con mayor gasto público, más regulación y una intervención directa más fuerte en sectores estratégicos. Este giro no ha sido declarado oficialmente, pero se manifiesta en decisiones acumuladas de política pública, en el discurso gubernamental y en nuevas prioridades fiscales. Al mismo tiempo, la inversión privada pierde dinamismo, la productividad permanece estancada y el crecimiento potencial de la economía se desacelera, configurando un escenario de menor expansión estructural.

El problema no es ideológico, sino económico. Un Estado más grande no garantiza automáticamente más crecimiento, especialmente cuando el gasto público se expande más rápido que la capacidad productiva del país. La inversión privada —principal motor de productividad, innovación y empleo formal— se ha debilitado por mayores costos, incertidumbre regulatoria y menor rentabilidad esperada. El Estado ha intentado compensar ese vacío con gasto público, pero enfrenta límites fiscales, problemas de eficiencia y un déficit creciente financiado con deuda en un entorno de tasas altas. El resultado no es una crisis abierta, sino un riesgo más complejo: un estancamiento prolongado. Colombia no explota, pero empieza a crecer menos; y cuando una economía deja de crecer de forma sostenida, las tensiones sociales y fiscales no desaparecen, solo se postergan.

En 2026, el comercio internacional atraviesa una de sus transformaciones más profundas desde el final de la Guerra Fría. El ideal del libre comercio, que durante décadas fue guía de la integración económica global, ha sido desplazado gradualmente por un enfoque donde la seguridad nacional, la soberanía industrial y la resiliencia de las cadenas de suministro ocupan un lugar central. Además, el giro hacia el proteccionismo no es coyuntural. Se ha consolidado como una característica estructural del nuevo orden económico mundial.

Lo que inicialmente surgió como una respuesta de emergencia a la pandemia, a la escasez de insumos críticos y a las tensiones geopolíticas, hoy define la política comercial de las principales potencias. Ahora, los aranceles, subsidios industriales, controles a la exportación y regulaciones ambientales se han convertido en instrumentos habituales de política económica.

A pesar del endurecimiento de las barreras comerciales, el comercio mundial alcanzó en 2025 un récord histórico de 35,0 billones de dólares, según la UNCTAD. Esto representa un crecimiento del 7,0% y una inyección de 2,2 billones de dólares a la economía global.

Este crecimiento no fue impulsado por los corredores tradicionales. Por el contrario, fue impulsado por las potencias medias del Sur Global y por la rápida integración de la inteligencia artificial en los procesos comerciales. El comercio de bienes vinculados a la IA creció más de un 20,0 % interanual. Además, aportó casi la mitad del crecimiento total, a pesar de representar una fracción del comercio global.

Entre 2024 y 2025, el porcentaje de trabajadores que ganaban un valor igual o menor de un salario mínimo subió del 44% al 49%, con un ajuste salarial del 9,5%. ¿Qué va a pasar con un ajuste del 23 %?.

Los ajustes del salario mínimo conllevarán a aumentos de costos entre el 6 % y 19 % dependiendo del tipo de empresa y el sector donde participan.

Estos mayores costos se mitigarán con aumentos de precios (inflación), despidos (desempleo) y contratación informal.

Durante 2025, el sector de calzado y marroquinería atravesó un proceso de ajuste estructural caracterizado por una divergencia entre los niveles de producción y el dinamismo comercial. Mientras la fabricación local de calzado enfrentó contracciones debido a la presión de los precios internacionales y el auge de las importaciones asiáticas, las ventas mostraron una recuperación gradual, impulsada por un gasto de los hogares que superó los $3,0 billones de pesos en el acumulado a octubre.

Por su parte, la marroquinería consolidó su perfil exportador mediante el diseño de alto valor agregado, especialmente hacia el mercado estadounidense. Para 2026, la industria proyecta un crecimiento del 5,0 %, apalancada en la eliminación de aranceles a insumos clave y dinámica de consumo, aunque deberá mitigar riesgos logísticos y cumplir con estrictas reglas de origen para mantener su competitividad externa.

Durante casi dos siglos, la relación de Estados Unidos con América Latina ha estado marcada por una lógica constante: el hemisferio occidental es un espacio estratégico que Washington no está dispuesto a compartir con potencias externas. Esa idea tomó forma en 1823 con la Doctrina Monroe. Inicialmente, esta doctrina fue concebida como una advertencia defensiva frente a Europa. Sin embargo, con el paso del tiempo —especialmente durante el siglo XX y la Guerra Fría— ese principio se transformó en una política activa de intervención, contención ideológica y expansión de influencia. Tras el fin del bloque soviético, América Latina perdió prioridad estratégica para Estados Unidos. Esto abrió espacio para el avance de China, Rusia e Irán en comercio, infraestructura, energía, defensa y cooperación política. China consolidó su presencia como socio comercial clave. Rusia reforzó vínculos militares. E Irán profundizó alianzas en países como Venezuela, aprovechando sanciones y vacíos geopolíticos.

Ese escenario comenzó a cambiar. La acción directa de Estados Unidos sobre Venezuela marcó un punto de inflexión y envió un mensaje más amplio al sistema internacional. Así, el hemisferio occidental volvió a ser una línea roja. Así emerge lo que algunos analistas denominan la Doctrina Donroe, una adaptación contemporánea de Monroe que no se presenta como doctrina formal, sino como una forma de actuar. Esta doctrina combina la exclusión de potencias rivales con un estilo político directo, transaccional y poco diplomático. Para Washington, la preocupación ya no es solo ideológica, sino estratégica. Ahora, puertos, telecomunicaciones, minería, infraestructura logística y cooperación militar definen control, dependencia y poder a largo plazo. La Doctrina Donroe no promete estabilidad ni democracia; promete límites. América Latina mantiene margen de maniobra, pero no infinito. El mensaje es claro: Estados Unidos no está dispuesto a compartir hegemonía estratégica en su propio hemisferio. Además, está dispuesto a actuar cuando percibe que esos límites se cruzan.

El Ártico dejó de ser una zona congelada y aislada. Ahora es una de las regiones más estratégicas del mundo en términos energéticos, comerciales y militares. Groenlandia —territorio autónomo que depende de Dinamarca— tiene una extensión ligeramente mayor a la de México. Un 80 % de su superficie está cubierta por hielo y la población es de apenas 57.000 habitantes.

Sin embargo, bajo su apariencia inhóspita se concentran recursos que hoy son claves para la transición energética global. Entre ellos están grandes depósitos de tierras raras (los mayores del mundo después de China), posibles reservas de petróleo y gas. Además, tiene una posición geográfica que podría transformar las rutas marítimas entre Estados Unidos, Europa y Asia.

Esto es cada vez más cierto a medida que el deshielo habilita nuevos corredores de navegación. Esta combinación explica por qué Estados Unidos, Rusia y China han acelerado su interés por aumentar influencia económica y militar en la región. También explica por qué Washington llegó a plantear formalmente su compra en cuatro momentos históricos: 1867, 1910, 1946 y más recientemente en 2019 bajo la administración Trump.

Además del componente energético y tecnológico, el factor militar es determinante. Rusia controla cerca del 50 % del territorio del Ártico y anunció un plan de 15 años para incrementar infraestructura, romperhielos, bases militares y operaciones de entrenamiento en clima extremo. Para Estados Unidos, Groenlandia representa una plataforma para vigilar y contener a Moscú. Además, quiere asegurar supremacía operacional en una región que podría convertirse en un nuevo eje de competencia global.

A pesar del interés estadounidense, Dinamarca y Groenlandia han reiterado que la isla no está en venta. Su valor económico es difícil de cuantificar. Estimaciones comparadas con Alaska la sitúan en el rango de USD 195 millones, mientras que métodos basados en múltiplos de PIB elevan la cifra a USD 42.600 millones.

Más allá del número, el mensaje es claro: el Ártico ya es parte central del tablero geopolítico del siglo XXI y el interés no disminuirá. Para las empresas, inversionistas y gobiernos, la pregunta no es si habrá una redistribución del poder en el Ártico. En cambio, es quién la liderará y con qué implicaciones comerciales, energéticas y tecnológicas.

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