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Colombia ha alcanzado un hito sin precedentes en la historia cafetera, al registrar la producción de 14,8 millones de sacos de café entre marzo del 2024 y febrero del 2025. Representando un récord que refleja no solo la solidez y el dinamismo del sector, sino también el creciente posicionamiento del país en el mercado internacional del café.

Según datos publicados por El Colombiano, la cifra récord se logró gracias a una combinación de mejoras en las prácticas agronómicas, inversión en tecnología y políticas de apoyo que han permitido aumentar la productividad de los caficultores, logrando un crecimiento anual del 42,0%. Los productores han adoptado técnicas de cultivo más eficientes, lo que ha contribuido a maximizar los rendimientos sin comprometer la calidad del grano.

En el mercado internacional, Colombia continúa en ascenso. En febrero de 2025, las exportaciones de café registraron un incremento del 17,0%, alcanzando 12 millones 680 mil sacos comercializados en el exterior, en comparación con los 10 millones 800 mil sacos exportados durante el mismo mes de 2024. Cabe destacar que el 40,0% de estas exportaciones tiene como destino principal a los Estados Unidos.

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El Índice de Precios del Productor (IPP) en Colombia registró una caída mensual de 0,4% en febrero de 2025, impactado principalmente por la contracción en los precios de la minería. Este sector presentó una variación negativa de 5,8%, siendo el de mayor reducción entre las actividades económicas evaluadas.

Según el boletín del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la disminución en los precios mineros respondió a la volatilidad en la demanda de minerales y combustibles en los mercados internacionales. La baja en el valor de productos como el carbón y el petróleo afectó la rentabilidad del sector, lo que podría generar ajustes en la producción y en la generación de empleo.

A diferencia de la minería, los sectores de manufactura y agropecuario registraron variaciones positivas, amortiguando parcialmente la caída del índice general. Sin embargo, futuros retrocesos en el sector minero podrían influir en los ingresos fiscales del país, dado que esta industria representa una parte significativa de las exportaciones nacionales.

Analistas del sector advierten que la tendencia a la baja en los precios mineros podría extenderse en los próximos meses si persisten las condiciones del mercado global. La evolución del IPP en lo que resta del año dependerá de la recuperación de la demanda externa y de las políticas gubernamentales que busquen fortalecer la industria extractiva.
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La compañía avícola, Avinal, está invirtiendo en tecnología y capacitación para optimizar la bioseguridad, la calidad y el manejo de sus instalaciones, lo que le permitirá no solo elevar la calidad de sus productos, sino también abrir nuevas oportunidades de exportación en un mercado cada vez más exigente.

Según Contexto Ganadero, la iniciativa surge como respuesta a las demandas globales de seguridad alimentaria y sostenibilidad, factores que cada vez cobran mayor relevancia en la industria avícola. Con la adopción de medidas de control de calidad y protocolos de inocuidad alimentaria, la productora busca posicionarse como líder en el sector y competir en mercados internacionales, donde los consumidores y reguladores exigen altos estándares en la producción de alimentos.

Otras empresas de gran importancia para la industria avícola en el país son Huevos Santa Rita, Santa Anita, Huevos Oro y Kikes. Según la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), en el 2024 se tuvo el consumo per cápita más alto de la historia y se estima que en 2025 se romperá el récord de producción de huevos nacional, alcanzando los 19 mil millones de unidades.

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La innovación es la mejor estrategia para enfrentar los retos de las organizaciones.

En 2022 se nos presentó oficialmente al mundo, la inteligencia artificial generativa y entre 2023 y 2024 entendimos que con ella podemos hacer cosas. El futuro del sector de IA plantea cambiar el mercado de los buscadores, algoritmos para descifrar condiciones médicas críticas en las personas y predecir puntos de no retornos climáticos. Los principales referentes para seguir son: Perplexity, Viz.ai, Casetext, Bidgely, AMP y Johns Hopkins.

En robótica, el boom ha estado en equipos aplicados para la distribución y almacenamiento en bodegas. Ahora, el futuro plantea que estos equipos hagan tareas más complejas, dinámicas, e, incluso, peligrosas. Veremos entonces mayor agilidad en almacenes, reducción de costos y cumplimiento de cronogramas constructivos, abastecimiento a vehículos de guerra y aceleración de la biotecnología. Los referentes a seguir son Symbotic, Agility Robotics, Dusty Robotics, Gecko Robotics, Stratom y Opentrons.

La biotecnología está poniendo nuevos recursos para llegar a la identificación de medicamentos. En esta vertical, el futuro se concentra en edición genética, medicina de precisión, biopsia líquida y robótica para aumentar la velocidad de las pruebas médicos. Los referentes claves son Insilico Medicine, ElevateBio, Exscientia, Guardant, Elucidata y Emerald Cloud Lab.

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Informes Sectoriales

Central Informativa Sectorial

Índice de Riesgo Sectorial

El Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio ha informado la reactivación del programa Mi Casa Ya, beneficiando a 803 nuevos hogares en un esfuerzo por dinamizar el sector de la construcción residencial. La medida busca facilitar el acceso a la vivienda, generando un efecto positivo en la economía local y en la demanda de servicios asociados a la construcción.

La iniciativa permite a los nuevos beneficiarios acceder a créditos hipotecarios con condiciones preferenciales, lo que se traduce en una mayor actividad de compra y un aumento en la construcción de viviendas nuevas en diversas regiones del país.

El impulso al mercado de la construcción no solo beneficia a las familias que acceden a una vivienda propia, sino que también tiene un impacto directo en el sector, generando empleos y dinamizando la cadena de suministros, desde la producción de materiales hasta la prestación de servicios de ingeniería y arquitectura. Expertos del sector destacan que esta reactivación contribuye a estabilizar el mercado inmobiliario y a fomentar la inversión en infraestructuras urbanas, lo que podría traducirse en un crecimiento sostenido a mediano plazo

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La Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) anunció que la tasa de usura para marzo de 2025 se fijó en 24,9%, aplicable a créditos de consumo y ordinario. Esta cifra representa una reducción de 30 puntos básicos respecto al 25,2% registrado en febrero, marcando una tendencia a la baja en los costos del crédito en el país.

Según Ámbito Jurídico, la tasa de usura es el interés máximo que las entidades financieras pueden cobrar a los consumidores y se calcula a partir de la tasa de interés bancario corriente. Además, informó la disposición de los créditos productivos rurales y de crédito popular productivo rural, con un porcentaje de 18,7% efectivo anual (E.A.)y 51,8% E.A respectivamente.

A pesar de la disminución, expertos del sector advierten que el acceso al crédito sigue siendo limitado para muchos colombianos, ya que las entidades financieras han endurecido sus criterios de otorgamiento en medio de un panorama económico desafiante. Factores como la inflación y la incertidumbre en el crecimiento económico siguen influyendo en las decisiones del sistema financiero. Con esta reducción en la tasa de usura, se espera que los créditos de consumo y ordinarios resulten más accesibles para los hogares y empresas que dependen del financiamiento bancario.

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El sector de frutas y verduras en Colombia enfrenta incertidumbre ante la posible imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos, medida que podría afectar de forma significativa a productos estratégicos. Entre ellos, el aguacate Hass es uno de los más vulnerables, dada su creciente demanda en el país norteamericano y su alto valor agregado en la cadena agroalimentaria.

De acuerdo con BluRadio, el incremento en las tarifas aduaneras que se prevé aplicar a ciertos productos agrícolas podría repercutir en el precio final y la competitividad del de algunos productos como el plátano y el limón. La fuente destaca que, ante la perspectiva de aranceles más altos, los productores y exportadores se verían obligados a reajustar sus estrategias para mantener la participación en mercados tan exigentes como el estadounidense. Lo anterior podría implicar mayores costos de producción y, en última instancia, afectar la rentabilidad del sector.

La alta dependencia del mercado estadounidense representa un reto para Colombia, que debe diversificar sus destinos de exportación. En 2023, las exportaciones de plátano crecieron un 34,8% y las de aguacate un 54,4%. La implementación de aranceles podría impactar significativamente los ingresos de los productores, ya que este mercado es crucial. Una estrategia para mitigar estos efectos es la reducción de costos; sin embargo, el país perdería competitividad.

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La Comunidad Andina de Naciones (CAN), conformada por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, ordenó a Colombia eliminar la salvaguardia impuesta a las importaciones de acero, tras determinar que la medida no cumple con los requisitos establecidos dentro del comercio intrarregional. La decisión obliga al país a levantar esta restricción de inmediato, lo que generará cambios en la dinámica del mercado siderúrgico nacional.

Según el diario La República, la salvaguardia fue implementada en 2023 con el propósito de proteger a la industria local frente a un aumento en las importaciones de acero, principalmente de otros países de la CAN. No obstante, la Comunidad concluyó que esta medida afectaba el libre comercio dentro del bloque y debía ser retirada para garantizar el cumplimiento de los acuerdos comerciales vigentes.

Desde el sector siderúrgico colombiano han manifestado su preocupación por el impacto que la eliminación de la salvaguardia podría tener en la producción nacional, especialmente en la competitividad de las empresas locales frente a las importaciones. La industria argumenta que el acero importado, en muchos casos, llega al país a precios más bajos debido a menores costos de producción y subsidios en otros mercados, lo que genera una competencia desigual para los productores nacionales.

Por su parte, el Gobierno ha señalado que buscará mecanismos alternativos para garantizar el equilibrio en el mercado y evitar que la eliminación de la salvaguardia afecte el empleo y la estabilidad de la industria siderúrgica. Entre las posibles estrategias se encuentran la implementación de políticas de estímulo a la producción nacional, medidas de fiscalización para evitar prácticas de competencia desleal y el fortalecimiento de la normativa de calidad para el acero importado.

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En enero de 2025, las exportaciones colombianas alcanzaron un total de 3.777 millones de dólares, lo que representó un crecimiento del 4,3% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este incremento fue impulsado principalmente por el buen desempeño del sector agropecuario, el cual registró un aumento significativo en las ventas externas.

Según el informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), las exportaciones de agropecuarios, alimentos y bebidas experimentaron un crecimiento del 42,5%, destacándose productos como el café sin tostar, cuyas ventas al exterior se incrementaron en un 107,7%, y las flores y follaje cortado, que presentaron un aumento del 15,0%. Estos resultados reflejan la recuperación y consolidación del sector agrícola como uno de los pilares fundamentales del comercio exterior colombiano.

En contraste, el desempeño del sector de combustibles y productos de las industrias extractivas mostró una caída del 14,5%, debido a la reducción del 49,5% en las exportaciones de hulla, coque y briquetas. La menor demanda de estos productos en mercados internacionales y la volatilidad en los precios han sido factores determinantes en esta disminución.

Estados Unidos se consolidó como el principal destino de las exportaciones colombianas, con una participación del 30,7% sobre el total de ventas al exterior. Las exportaciones hacia este país crecieron en un 20,8%, mientras que mercados como México experimentaron una caída del 57,6%, principalmente por la reducción en la exportación de hulla.

El informe resalta que, a pesar del crecimiento en las exportaciones generales, es fundamental diversificar los mercados y fortalecer sectores estratégicos para mantener una tendencia positiva en los próximos meses. El desempeño de la economía global, las condiciones climáticas y la estabilidad de los precios internacionales seguirán siendo factores clave para el comercio exterior colombiano en 2025.

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El presidente Donald Trump anunció la imposición de aranceles a productos agrícolas importados, medida que entrará en vigor el 2 de abril de 2025. La decisión busca fortalecer la producción nacional y reducir la dependencia de alimentos extranjeros, generando incertidumbre en los mercados.

Según la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham) Colombia, esta medida impactará a países como China, México y Canadá, principales socios comerciales de EE. UU., que en 2024 realizaron importaciones agrícolas por US$26.000 millones, US$30.000 millones y US$29.000 millones, respectivamente. Se teme que estos países adopten represalias, afectando las exportaciones agrícolas estadounidenses, que el año pasado alcanzaron US$174.400 millones.

Uno de los mayores riesgos es el posible incremento en los precios de los alimentos, ya que aranceles del 25% sobre productos agrícolas importados podrían elevar los costos de la canasta familiar en EE.UU. en US$5.000 millones. A su vez, la producción interna necesitaría tiempo para suplir la demanda, lo que generaría presión inflacionaria.

Para Colombia, aunque no ha sido mencionada entre los países afectados, existe preocupación por recientes decisiones gubernamentales que aumentan restricciones a importaciones estadounidenses. En caso de represalias, productos como café, banano y aguacate Hass podrían perder competitividad en su principal mercado de exportación. Reacciones mixtas, con expertos advirtiendo que el proteccionismo podría afectar la estabilidad del comercio global y la economía de EE. UU. en el mediano plazo.

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