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En este espacio invitamos a José Manuel Restrepo Abondano, actual rector de la Universidad EIA y exministro de Hacienda y Comercio, a qué nos compartiera su visión sobre el futuro de las finanzas públicas de Colombia, las empresas y el sector educación:

  • Hacienda y Crédito Público enfrentará “el peor de los mundos en finanzas públicas”, se recibe un país con poca caja, con muchas reservas presupuestarias que debe pagar, alto gasto y bajo recaudo fiscal.
  • Al usar los aranceles como mecanismo de presión y chantaje con la contraparte se está violando los tratados de libre comercio.
  • La formación debe ser basada en tecnología, siendo conscientes que los estudiantes están pidiendo programas más cortos, flexibles, personalizados y pertinentes.

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Informes Sectoriales

La industria plástica en Colombia está marcando un avance significativo hacia la sostenibilidad, impulsada por la necesidad de transformar sus modelos de producción y consumo. En los últimos cuatro años, el sector ha realizado inversiones que superan los US$150 millones, lo que ha permitido expandir su capacidad de reciclaje en aproximadamente 90.000 toneladas anuales.

Según Occidente.co, esta expansión eleva la capacidad total de reciclaje de plásticos en el país a cerca de 500.000 toneladas por año. Una de las innovaciones más destacadas es el reciclaje químico, una tecnología que descompone los plásticos en sus componentes moleculares básicos para producir materiales de alta calidad. Colombia, junto con Brasil, son actualmente los únicos países en América Latina que cuentan con plantas y procesos operativos de reciclaje químico.

Además, la implementación de la Ley 2232 en julio de 2024, que prohíbe ciertos plásticos de un solo uso, ya ha mostrado resultados tangibles: el consumo de bolsas plásticas se redujo alrededor del 62% entre julio de 2024 y febrero de 2025. Con estos avances, la industria plástica colombiana se posiciona como líder en América Latina y a nivel global en materia de economía circular y sostenibilidad.

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En el marco de un espacio de análisis sobre el futuro del sistema de salud colombiano, se expusieron propuestas clave para su reconstrucción, centradas en preservar el modelo de aseguramiento, recuperar la confianza institucional y redefinir reglas fundamentales como la regionalización de las EPS, la conformación de reservas técnicas y la atención primaria con enfoque territorial.

Según el médico Ramón Abel Castaño, profesor de la Universidad CES, una de las prioridades es establecer con claridad un plan explícito de beneficios en salud, así como discutir la restricción de la integración vertical y la posibilidad de una negociación centralizada de medicamentos y dispositivos. Estas medidas buscarían fortalecer la sostenibilidad y equidad del sistema. También se abordaron los llamados modelos de riesgo compartido (AAA), que implican la coordinación entre aseguradores, prestadores, fabricantes, operadores logísticos y auditores. Cada actor debe cumplir un rol específico para asegurar mejores resultados en salud, desde el control del ciclo completo de atención hasta la verificación independiente de los resultados obtenidos.

El modelo sugiere que el prestador tenga control sobre las variables críticas del resultado clínico, mientras que el asegurador se interesa en la relación valor sobre salud (V/S). El éxito depende de que todos los actores estén alineados en torno a resultados verificables, eficientes y centrados en el paciente.

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Según La Nota Económica, las exportaciones de calzado alcanzaron los US$8,3 millones en el primer trimestre de 2025, lo que representa un aumento del 3,8 % en comparación con el mismo periodo de 2024. Los principales destinos para el calzado fueron Estados Unidos, Ecuador y Costa Rica, mientras que los Emiratos Árabes Unidos emergen como un nuevo mercado relevante, y Panamá, Chile y Perú mantienen una presencia sostenida. Del total de exportaciones de calzado, un 41,0 % correspondió a productos de cuero

En el ámbito de la marroquinería, las exportaciones sumaron US$11,8 millones, dirigiéndose principalmente a Estados Unidos, México y Perú. El gasto en marroquinería llegó a los COP 98,3 mil millones, siendo los bolsos de mujer, mochilas, billeteras y cinturones los artículos más populares. Estos datos subrayan el valor económico y cultural del cuero colombiano, ya que, a nivel doméstico, el gasto de los hogares en calzado alcanzó los COP 1,87 billones, con Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, concentrando el 51,0% del total, evidenciando la internacionalización del sector y fortaleciendo su presencia a nivel regional y global.

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El canal institucional ganó históricamente protagonismo en el mercado farmacéutico, consolidando al Estado como el principal comprador de medicamentos y marcando una tendencia que impacta la estructura del sector.

Durante el reciente Foro Latinoamericano de la Industria Farmacéutica, llevado a cabo en Bogotá, se reunieron representantes clave del sistema de salud colombiano, incluyendo el Ministerio de Salud, el Invima, la ADRES, la Superintendencia Nacional de Salud y gremios del sector farmacéutico. En este espacio, se discutieron retos y perspectivas de la industria.

Déficit comercial creciente en el sector farmacéutico

Al cierre de 2024, las exportaciones de productos farmacéuticos, sustancias químicas medicinales y productos botánicos de uso farmacéutico alcanzaron los USD 408,9 millones, lo que representó una contracción anual del 8,4 %. En contraste, las importaciones ascendieron a USD 4.205,2 millones, con un incremento del 6,0% respecto al año anterior.

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Estructura del mercado: crecimiento con alta dependencia externa

Según cifras de Asinfar, en 2024 el mercado farmacéutico colombiano alcanzó un valor total de $29,7 billones, de los cuales solo $8,8 billones correspondieron a producción nacional, mientras que $20,8 billones provinieron de medicamentos importados. Esto implica que casi el 70% de la demanda nacional se abastece desde el exterior.

El canal institucional (compras públicas, principalmente a través del sistema de salud) representó el 67% del valor total del mercado, siendo el componente más dinámico. Entre 2017 y 2024, el sector mostró un crecimiento acumulado superior al 120%, destacando el canal institucional con un aumento del 219%, mientras que el canal comercial (venta privada en farmacias) creció más del 35%. Este comportamiento reafirma al Estado como el principal comprador de medicamentos en el país, lo que implica una alta capacidad de influencia en las decisiones sobre políticas de precios, compras y abastecimiento.

Propuesta de la Supersalud para fortalecer la industria nacional

La Superintendencia Nacional de Salud, en cabeza del Dr. Giovanny Rubiano García, presentó una propuesta para reformar el modelo de adquisición de medicamentos en Colombia, enfocada en fortalecer la industria nacional y mejorar la eficiencia del sistema.

La entidad propone un esquema de compra directa, donde las EPS asuman de manera más activa la negociación con la industria farmacéutica, eliminando a los gestores farmacéuticos.

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El nuevo modelo se estructura en cuatro fases de negociación conjunta, dirigidas a distintos grupos de medicamentos y productos relacionados con la atención médica. La primera fase se enfoca en medicamentos para enfermedades huérfanas, cáncer e inmunológicas de alto costo; la segunda, en insumos especiales como alimentos médicos y dispositivos hospitalarios; la tercera, en medicamentos de alta demanda para enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes e hipertensión; y la cuarta, en los procesos logísticos especializados, donde se contempla que la industria o los laboratorios asuman directamente el almacenamiento, distribución y entrega final de medicamentos sensibles.

El sector de la construcción en Colombia registró una contracción durante el primer trimestre de 2025, evidenciando una disminución del 3,5 % en su PIB y una caída del 2,2 % en el empleo en el primer trimestre. Esta tendencia se atribuye principalmente al bajo rendimiento en la construcción de edificios, tanto residenciales como no residenciales.

Según La Nación, el boletín de Indicadores Económicos sobre la Construcción, publicado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), reveló que, aunque la economía del país creció un 2,7 %, el sector de la construcción enfrentó esta preocupante reducción en su valor agregado. En comparación con el Producto Interno Bruto (PIB) de la construcción de países vecinos en el mismo trimestre de 2024, Colombia, Chile y México registraron variaciones de -3,5 %, -1,2 % y -0,2 % respectivamente.

En abril, la industria de la construcción aportó el 6,6 % de los 23,5 millones de empleados a nivel nacional, pero experimentó una disminución del 2,2 % en el empleo respecto al año anterior. Pese a esta tendencia negativa general, la ciudad de Neiva mostró un aumento en el empleo del sector de la construcción durante el trimestre de febrero a abril. El Índice de Costos de Construcción de Edificios (ICOCED) también señaló un aumento del 0,19 % en los costos, con un incremento mayor al promedio nacional en edificios no residenciales y por debajo en los residenciales. Ante este panorama, Camacol, la Cámara Colombiana de la Construcción, ha instado al gobierno a evaluar seriamente la situación del sector antes de implementar medidas que puedan desincentivar la inversión y reducir aún más el empleo.

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La inflación anual en Colombia experimentó un nuevo descenso en mayo de 2025, situándose en 5,1 %, cifra que representa una reducción de 0,11 puntos porcentuales respecto al 5,2% registrado en abril. La baja se atribuye principalmente a la caída en los precios de los alimentos, según el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).

De acuerdo con El Nuevo Siglo, varios sectores contribuyeron a esta desaceleración inflacionaria. Las divisiones de gastos que impulsaron el descenso incluyen las bebidas alcohólicas y tabaco, los alimentos y bebidas no alcohólicas, y los bienes y servicios diversos. No obstante, algunos sectores mostraron una tendencia al alza en los costos de vida, como los restaurantes y hoteles, la educación y la vivienda.

La inflación mensual en mayo fue de 0,3 %, siendo la categoría de alimentos y bebidas no alcohólicas la de mayor incremento. Entre los ítems que impactaron significativamente la tasa, se destaca el aumento en los precios del chocolate y productos de chocolate. Por otro lado, productos como las papas y el servicio de electricidad tuvieron contribuciones negativas, ayudando a moderar el índice general. La inflación acumulada entre enero y mayo de 2025 alcanzó el 3,6 %, con la educación, los alimentos y los restaurantes como los principales impulsores de esta cifra.

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Los proyectos sociales están generando un impacto positivo significativo en comunidades vulnerables, especialmente en la región del Chocó, al abordar problemas estructurales mediante intervenciones planificadas con un fuerte enfoque en la inclusión, la sostenibilidad y la innovación. Estas iniciativas demuestran cómo la colaboración local es clave para el desarrollo.

Según Social GreenTech Consulting, el éxito de estos proyectos se basa en seis etapas fundamentales: identificación y formulación, diagnóstico, planificación, ejecución, evaluación, y, crucialmente, sostenibilidad y escalabilidad. La incorporación de enfoques diferenciales como la diversidad, equidad e interculturalidad, junto con la participación comunitaria, la financiación sostenible y el uso estratégico de la tecnología, son pilares para su impacto a largo plazo.

En Chocó, se han implementado exitosamente varias iniciativas. Entre ellas, destaca el apoyo a la pesca artesanal en Acandí, la provisión de gallinas para la producción de huevos a 62 familias en Medio San Juan, y la implementación de modelos innovadores de porcicultura para 75 familias en Condoto. Adicionalmente, el desarrollo de procesos agroindustriales para el cultivo de plátano en Baudó ha contribuido a mejorar la calidad de vida de las comunidades. Estas acciones no solo han logrado un desarrollo sostenible, sino que también han fomentado una mayor inclusión económica en la región.

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  • Paul Romer propuso que el trabajo debe funcionar como una escuela, destacando la importancia de entornos laborales que fomenten la formación de habilidades, especialmente en los primeros años de experiencia.
  • El desarrollo económico sostenible requiere un Estado de derecho sólido, estabilidad macroeconómica, acumulación de capital humano, adopción tecnológica e innovación.

En el marco de la reciente Convención Bancaria realiza en Cartagena entre el 4 y 6 de junio y organizada por Asobancaria, el economista y Nobel Paul Romer compartió una visión provocadora y urgente sobre el desarrollo económico. Su mensaje giró en torno a una idea poderosa: “El trabajo debe ser escuela, y la escuela debe prepararnos para el trabajo”. En un mundo donde las brechas entre países desarrollados y en desarrollo persisten, Romer propone que el verdadero diferencial es la calidad del entorno de aprendizaje —formal e informal— que cada sociedad es capaz de construir.

Cinco pilares para el desarrollo

Romer identifica cinco condiciones necesarias para el éxito de un país:

  1. Estado social de derecho
  2. Estabilidad macroeconómica
  3. Acumulación de capital físico y humano
  4. Adopción de las mejores tecnologías globales
  5. Innovación

Aunque cada pilar es importante, Romer enfatizó que sin una base sólida en capital humano —formado tanto en escuelas como en entornos laborales— el crecimiento es insostenible.

El trabajo como escuela

Una de las ideas más poderosas expuestas fue la noción de que el lugar de trabajo debe cumplir también una función educativa. En países desarrollados, los primeros cinco años de experiencia laboral se traducen en aumentos salariales significativos, lo que refleja una verdadera “formación en el trabajo”. Romer sugiere que países como Colombia deberían fomentar ambientes laborales similares, trayendo empresas extranjeras que repliquen estas condiciones. Modelos como los de China y Singapur ilustran cómo esta estrategia puede acelerar el crecimiento económico.

Este enfoque choca con una realidad estructural: el alto nivel de informalidad laboral. En el sector informal no solo se pierde cobertura legal, también se pierden oportunidades de formación. Para Romer, esto constituye un desperdicio inaceptable de potencial humano, particularmente entre los jóvenes que ni estudian ni trabajan (“ninis”).

Reforma fiscal y reorganización urbana

Romer advierte sobre los desincentivos al empleo formal en países con altas cargas fiscales y salarios mínimos rígidos. Sugiere rediseñar los sistemas tributarios para que no penalicen la transición hacia la formalidad. Además, resalta la necesidad de una reorganización urbana que permita ampliar el espacio construido y así facilitar la relocalización y creación de empleos urbanos más productivos.

Un “servicio nacional” como puente

En una propuesta audaz, Romer plantea la creación de un “servicio nacional” donde los jóvenes, al salir del bachillerato, contribuyan por un periodo de tiempo con una parte de su salario en proyectos de interés público. Esto no solo sería una fuente de financiamiento, sino también una instancia formativa para adquirir habilidades como la confiabilidad, el trabajo en equipo y la resolución de problemas.

Tecnología, crimen e innovación

Finalmente, Romer señala que la innovación no es neutral. El caso de Ucrania usando drones en defensa es un ejemplo de cómo las nuevas tecnologías pueden transformar sectores enteros, incluso el militar. Sin un Estado fuerte, esas mismas innovaciones podrían ser utilizadas por grupos criminales, ampliando sus capacidades de daño. Este riesgo también subraya la urgencia de construir instituciones sólidas y capital humano éticamente formado.

En conclusión, la charla de Paul Romer deja una pregunta abierta pero crucial: ¿cómo puede Colombia —y América Latina en general— crear un entorno donde el trabajo forme, y la formación prepare para el trabajo? La respuesta no será simple ni inmediata, pero empieza por reconocer que el crecimiento económico no solo se mide en cifras, sino en capacidades humanas.

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Las Amenazas para el Desarrollo Económico de Colombia y América Latina

La situación se atribuye principalmente a la reducción de la productividad en diversas fincas centroamericanas, resultado de decisiones tomadas años atrás en respuesta al alza de los costos de los fertilizantes.

Según FreshPlaza, la falta de fertilización en los cultivos, iniciada hace aproximadamente cuatro años por muchos productores, está repercutiendo ahora en todo el sector, generando una considerable tensión financiera en las fincas de banano en países como Ecuador, Costa Rica, México, Guatemala y Honduras. A pesar de los precios más elevados, la demanda del banano se ha mantenido estable, consolidándose como el producto más económico en los supermercados y un artículo de alta rotación para los minoristas.

De cara al futuro, se anticipa que la oferta de banano podría comenzar a recuperarse en las próximas 10 a 13 semanas, según proyecciones de productores en México y Guatemala. No obstante, aún existe incertidumbre sobre si este incremento en la disponibilidad será suficiente para compensar por completo la escasez actual que ha afectado al mercado global.

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