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El Gobierno de Colombia plantea modificaciones al Decreto 1079 de 2015 que regula el transporte de carga, con el objetivo de optimizar la seguridad vial y la eficiencia del sector. La propuesta, que ya está en análisis, busca mejorar las condiciones operativas y reducir los costos logísticos, lo que podría beneficiar tanto a transportistas como a empresas del sector.

Según La FM, las reformas incluirían ajustes en los requisitos de los vehículos de carga manteniendo la opción de pago de 15,0%, ampliando las normativas para garantizar su correcto mantenimiento y para reducir el impacto ambiental de las flotas. Además, se fortalecería la implementación de medidas para mejorar la infraestructura vial y la capacitación de los conductores.

Estas medidas, de ser aprobadas, tendrían implicaciones directas en la competitividad del transporte de carga en el país, permitiendo una mayor eficiencia en las operaciones y la reducción de accidentes y consolidando una regulación más equitativa y eficiente, que promueva estabilidad y transparencia en la operación del transporte de carga del país. Sin embargo, los gremios del sector aún analizan los detalles de las reformas para evaluar su impacto en la industria.

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El Congreso de Colombia está considerando una propuesta para prolongar la reducción del Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) en los tiquetes aéreos al 5,0% hasta el año 2027. Esta medida busca estimular la recuperación económica del sector turístico, facilitando los viajes aéreos y promoviendo el turismo interno, además de ayudar a la recuperación del sector aéreo.

Según Ámbito Jurídico, la iniciativa plantea mantener la tarifa reducida del IVA en los tiquetes aéreos, una medida que ha sido implementada anteriormente. La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), ha manifestado que antes de pandemia el sector aéreo aportaba US$10.500 millones al producto interno bruto (PIB), y manteniendo dicha reducción se busca fortalecer la actividad.

La propuesta también contempla reducciones transitorias en las tarifas del IVA para servicios de hotelería y turismo, así como en la comercialización de artesanías. De ser aprobada, la extensión de la reducción del IVA en los tiquetes aéreos hasta 2027 representaría un alivio significativo para los viajeros y podría contribuir a una recuperación más rápida y sostenida del sector turístico en Colombia.

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  • La población campesina representó el 30,1% del total de Colombia en enero de 2025.
  • Aunque la mayor parte de la población campesina es femenina, en el último trimestre de 2024, la tasa de ocupación de las mujeres fue del 38,6%, frente al 74,1% de los hombres.
  • El campesinado colombiano evidencia un envejecimiento progresivo de su población, donde en el grupo de 65 años o más se ubican 3,9 millones de personas, superando a los 2,8 millones de niños menores de 14 años.

La población campesina en Colombia desempeña un papel fundamental en la economía y la cultura del país. Según la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en el trimestre octubre-diciembre de 2024, 11,3 millones de personas mayores de 15 años se identificaron como campesinas, lo que representa una proporción significativa de la población nacional. En enero de 2025, incluyendo los menores de 15 años, la población campesina representó el 30,1% del total de habitantes del país.

Participación en el mercado laboral

Durante el último trimestre de 2024, la tasa global de participación de la población campesina fue del 61,4%, con una ocupación del 56,8% y una desocupación del 7,5%. La principal actividad económica de la población campesina ocupada fue la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, que emplea al 42,8% de esta población. Le siguen el comercio y la reparación de vehículos, con un 12,1%. En contraste, las ramas de actividad con menor participación campesina fueron información y comunicaciones, y actividades financieras y de seguros, cada una con 0,3%. En cuanto a la forma de ocupación, el 53,5% de la población campesina ocupada trabaja por cuenta propia, seguido por obreros y empleados particulares con un 24,9%.

Brecha de género en el empleo

La brecha de género en el mercado laboral campesino es notable. A pesar de que para enero de 2025 la población femenina representó el 52,4% del total, la tasa de ocupación en el último trimestre de 2024 fue del 74,1% para los hombres y del 38,6% para las mujeres. Además, la tasa de desocupación se situó en 5,6% para los hombres y en 11,1% para las mujeres.

Pirámide poblacional

La distribución etaria de la población campesina revela un fenómeno demográfico significativo: una pirámide poblacionalaparentemente invertida. Se registró que hay más personas mayores de 65 años (3,9 millones) que niños menores de 14 años (2,8 millones). Además, este comportamiento también se refleja en la proporción de campesinos respecto a la población nacional:

  • 0-14 años: 20% del total nacional es campesino
  • 15-24 años: 22,4%
  • 25-44 años: 27,5%
  • 45-64 años: 38,7%
  • 65 años o más: 45,3%

De lo anterior, es notorio que en Colombia una significativa parte de las personas más adultas pertenecen al campesinado. A su vez, estos datos evidencian un envejecimiento progresivo del campesinado, lo que podría implicar desafíos en la renovación generacional.

En la población campesina del país, si bien se entiende que el contexto rural se presta para desempeñar actividades económicas específicas, la concentración laboral en ciertos sectores representa un desafío a afrontar. Además, las brechas de género siguen siendo una problemática relevante, lo que subraya la importancia de modernizar el rol femenino en el sector campesino y garantizar mayores oportunidades de empleo. Por otro lado, la inversión de la pirámide poblacional plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del campesinado a largo plazo. Equilibrar la estructura etaria es clave para asegurar la preservación cultural y el desarrollo de la ruralidad colombiana.

El incremento en el precio del dólar y los elevados costos internacionales de los lácteos redujeron las importaciones de estos productos en Colombia durante en el primer mes de 2025, reportando un volumen total de 6.655 toneladas.

Según Contexto Ganadero, históricamente, las importaciones de lácteos han aumentado debido al Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE. UU. Sin embargo, factores como el costo del dólar, que inició el año en $4.400, y el arancel temporal del 4,9% impuesto por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT) entre septiembre de 2024 y enero de 2025, impactaron este comercio.

Los productos más importados en lo corrido de 2025 son la leche en polvo descremada (16,3%), el queso fresco (218,1%), y el lactosuero (158,1%), y Estados Unidos es el principal proveedor. Expertos han señalado que el sector lechero colombiano dependerá de su capacidad para cerrar brechas estructurales. El deficiente estado de las vías terciarias sigue dificultando el transporte de la leche, encareciendo costos y limitando la competitividad.

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El cambio climático pone en consideración la forma de reducir la huella de carbono. En este contexto, una alternativa son las eSIMs, que son tarjetas digitales integradas en el dispositivo que permiten conectarse a redes móviles sin necesidad de una tarjeta SIM física. Esta innovación tecnológica elimina por completo la necesidad de fabricar, distribuir y reemplazar tarjetas SIM físicas, generando beneficios significativos para el medio ambiente.

Según un análisis publicado por BusinessCol, estudios internacionales demuestran que la adopción de eSIMs puede reducir hasta 12.000 toneladas de CO2 asociadas al ciclo de vida de las SIM tradicionales. La reducción genera un impacto positivo, ya que, la producción masiva de tarjetas SIM implica un uso considerable de plásticos y consumo de energía.

Si bien es algo relativamente nuevo, se espera que la industria de teléfonos móviles se adapte al cambio, usando este tipo de innovaciones en los productos.

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En los primeros dos meses de 2025, la producción de aceite de palma en Colombia alcanzó las 338.807 toneladas, creciendo así un 5,1% frente al mismo periodo del año anterior.

Según el diario Vivir en el Poblado, las ventas totales en febrero sumaron 296.000 toneladas, de las cuales, el 71,0% se destinó al mercado interno y el 29,0% a exportaciones. Sin embargo, el consumo local mostró una caída de 12.000 toneladas en el periodo, situándose en 211.000 toneladas.

Por regiones, la zona Oriental (Casanare, Meta y Vichada) experimentó un crecimiento destacado, con un aumento de 13,4%, mientras que la zona Norte (Antioquia, Bolívar, Cesar) presentó una caída de 11,5%. Las regiones Central (Cundinamarca, Santander, Norte de Santander) y Suroccidental (Nariño) mantuvieron su producción, presentando variaciones de 0,2% y 0,3% respectivamente. El sector continúa adaptándose a las dinámicas del mercado, con el objetivo de fortalecer su competitividad y garantizar un suministro estable tanto para el consumo interno como para las exportaciones.

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Es inconstitucional saltarse al congreso para promover una ley, pero no lo es si se usa un mecanismo de participación ciudadana. Por lo cual, la consulta popular promovida por el presidente Gustavo Petro se acoge a la ley.

Hemos tenido mecanismos de participación como el plebiscito de 1957 que aprobó la alternancia en el poder de los partidos Liberal y Conservador; el referendo de 2003 con el cual Álvaro Uribe buscó modificar la constitución y no pasó; el plebiscito de 2016 con el cual Juan Manuel Santos buscó refrendar la paz y la ciudadanía dijo que no; y la consulta popular anticorrupción de 2018 promovida por el movimiento Verde, pero no pasó el umbral requerido.

La consulta popular liderada por el gobierno tendrá alrededor de 12 preguntas y será presentada para aprobación del congreso en abril, de ahí se tienen 3 meses para realizarla, es decir que se tendrá hasta agosto para llevarla a los ciudadanos.

Ahora, el censo electoral en Colombia es de 40.963.470 personas, es decir que cada pregunta para que sea válida requiere que sea votada por una tercera parte, es decir 13.654.457 y para que sea aprobada deben votar sí, al menos 6.827.229 personas. Estos son números claves, pues el presidente Petro cuando tenía una alta popularidad, que superaba el 60 %, en la primera vuelta presidencial de 2022 sacó 8,5 millones de votos, ahora, con una popularidad de entre el 32 % y 37 % ¿si le dará para sacar los 6.827.299 votos?.

Si la consulta es aprobada, el Congreso no puede rechazar ni archivar el resultado. Debe tramitar las leyes necesarias para implementar las decisiones tomadas por la ciudadanía, pero tiene plazo hasta el fin de la legislatura para hacerlo, es decir que la aprobación se puede ir hasta junio del 2026, y resulta que en agosto de 2026 tendremos nuevo presidente o presidenta.

El comercio entre Colombia y Venezuela continúa en recuperación, y dentro de las importaciones desde el país vecino, el hierro y el acero estuvieron dentro de los productos con mayor participación, alcanzando un valor de US$3,7 millones en enero de 2025.

Según el Diario La República, estos materiales representaron el 29,0% del total de importaciones desde Venezuela en el primer mes del año, consolidándose como una de las principales categorías en el comercio binacional. En términos generales, las compras colombianas a Venezuela en 2024 sumaron US$134,1 millones, destacándose el hierro y acero (US$35,4 millones), abonos (US$19,5 millones) y productos químicos (US$5,6 millones).

El incremento en las importaciones refleja la reactivación del comercio bilateral, impulsada por la reapertura de la frontera y el fortalecimiento de relaciones comerciales. No obstante, factores como la estabilidad en la producción y las condiciones logísticas seguirán influyendo en la dinámica del intercambio en los próximos meses.

Con este comportamiento, el sector del hierro y el acero reafirma su papel como un componente clave en el comercio entre ambos países.

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Colombia busca expandir su presencia en el mercado internacional con la exportación de huevos a Estados Unidos, un país donde el precio de este producto puede alcanzar los $2.700 por unidad. Aunque el proceso aún está en trámite, esta iniciativa representa una oportunidad clave para fortalecer el sector avícola nacional.

Según El Colombiano, la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi) ha indicado que se adelantan gestiones para cumplir con los requisitos sanitarios y regulatorios exigidos por las autoridades estadounidenses. En 2024, la producción de huevos en el país alcanzó 18.000 millones de unidades, superando en 2.000 millones la cifra de 2023, y se proyecta que en 2025 llegue a 20.000 millones.

Con una producción en constante crecimiento y capacidad para abastecer mercados internacionales, la exportación de huevos a EE. UU. permitiría diversificar las ventas y fortalecer la industria avícola. De concretarse este proceso, Colombia entraría a competir con países como Turquía, Corea del Sur y Brasil, ampliando las oportunidades comerciales para los productores nacionales.

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La uchuva colombiana sigue ganando terreno en los mercados internacionales, consolidándose como una de las frutas más demandadas por su sabor y valor nutricional. En enero de 2025, las exportaciones alcanzaron los US$4.3, reflejando un crecimiento del 9,9% en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Según Agronegocios, en 2024 las exportaciones de esta fruta crecieron 9,4%, totalizando US$43,5 millones, y se dio gracias a una bonanza de la uchuva en Colombia y permitió diversificar los productos agrícolas frescos exportables lo que le permitió a la uchuva ingresar al top 5 de las frutas más exportadas de Colombia, ubicándose detrás del banano, aguacate, limón Tahití y gulupa.

El auge de la uchuva ha sido impulsado por su clasificación como superalimento, lo que ha incrementado su demanda en mercados internacionales, especialmente en Países Bajos, Alemania y Bélgica. Además, el sector agrícola colombiano continúa fortaleciendo sus procesos de producción y cumplimiento de estándares internacionales para garantizar su competitividad en el comercio global. Con este desempeño, la uchuva se consolida como un producto estratégico para la agroindustria colombiana, con un potencial de crecimiento significativo en el mercado internacional.

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