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Los mercados globales enfrentan dinámicas complejas impulsadas por ajustes monetarios, conflictos geopolíticos, y retos estructurales en sectores clave. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó a la baja su pronóstico de crecimiento económico mundial para 2024, señalando un aumento de los riesgos asociados a las tensiones globales, como las guerras, y al avance del proteccionismo comercial. Según el FMI, se espera que el crecimiento del planeta se mantenga en un 3,2% tanto en 2024 como en 2025, lo que evidencia una tendencia de crecimiento moderado. Aunque este nivel refleja estabilidad, es insuficiente para que muchos países enfrenten desafíos como la reducción de la pobreza y el cambio climático. El FMI advierte que el crecimiento moderado podría permanecer en el mediano plazo, obstaculizando los avances económicos sostenibles.

De acuerdo con el Banco Mundial, América Latina y el Caribe (ALC) atraviesan una etapa de moderada reducción de la inflación y mejores perspectivas de crecimiento, factores que podrían verse favorecidos por la caída de las tasas de interés tanto locales como internacionales. No obstante, el crecimiento regional continuará siendo inferior a los promedios internacionales e históricos, y seguirá siendo impulsado principalmente por el consumo.

La pobreza y la desigualdad experimentan una disminución paulatina, aunque de forma desigual entre los países, lo que se ve obstaculizado por la falta de un crecimiento económico más robusto. Además, indicadores no monetarios de pobreza, como la inseguridad alimentaria, permanecen estancados, mientras que la obesidad sigue en aumento.

En el ámbito comercial, las tensiones de las relaciones entre EE. UU. y China en los últimos años presenta una oportunidad para captar inversiones a través del nearshoring y explotar nuevos nichos de exportación, ya que, la región no ha logrado aprovechar plenamente estos cambios. Aunque algunos países como Costa Rica han captado segmentos de las cadenas de valor emergentes, la inversión extranjera directa (IED) en la zona aún no alcanza los niveles de 2010, lo que refleja una oportunidad de crecimiento no plenamente aprovechada.

Fuente: Banco Mundial // Elaboración: Sectorial.co

En cuanto a Colombia, las proyecciones de crecimiento económico para 2024 se encuentran en un intervalo entre el 1,7% y el 2,0%. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la proyección de crecimiento para el país es del 1,6%, ajustada al alza en su último informe, impulsada por una relajación de la política monetaria que favorecería el consumo y la inversión privada. El Banco de la República, por su parte, anticipa un crecimiento del 1,9% para el mismo año, respaldado por una expansión en el consumo, especialmente el de los hogares, beneficiado por la reducción de la inflación y condiciones financieras más favorables. Además, se proyecta un aumento en la inversión en obras civiles, que contribuiría a la actividad económica. Para 2025, el Banco de la República estima un crecimiento cercano al potencial de la economía, con una expansión del 2,9%, impulsada por una mayor demanda interna y la disminución de las restricciones de liquidez.

No obstante, las proyecciones no están exentas de incertidumbre. En un escenario pesimista, donde los efectos climáticos adversos impacten la inflación, las políticas monetarias más restrictivas podrían mantenerse por más tiempo, lo que afectaría negativamente el crecimiento económico.

Colombia registró su mayor volumen de exportación de aguacate en el año al alcanzar 214 contenedores, lo que representa un incremento del 9% respecto a la semana anterior.

Según el Portal Frutícola, del total de envíos, 80% se destinó a Europa y 20% a Estados Unidos, quien importó 1.416 contenedores de aguacate en la semana 49, con un crecimiento del 4% frente a la semana previa. En este mercado, México consolidó su liderazgo con una participación del 97%. Por su parte, los envíos desde Colombia al mercado estadounidense disminuyeron en 55%, mientras que las exportaciones de Chile y República Dominicana se duplicaron.

En Europa, la demanda de aguacate también mostró un aumento en la semana 50, con 679 contenedores, un 9% más que la semana anterior y un 27% por encima del mismo periodo de 2023. El mercado estuvo controlado en un 90% por Chile, Colombia, Israel y Marruecos.

Por último, en el mercado asiático, China recibió 32 contenedores, de los cuales el 63% provino de Chile. Se espera que, para fin de año, las exportaciones hacia Asia superen los 40 contenedores habituales de esta época.

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La Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi) presentó los resultados del sector avícola durante 2024, destacando su papel clave en la economía y la seguridad alimentaria del país. En Risaralda, la producción alcanzó 13.000 toneladas de pollo y 230 millones de huevos al año, suficientes para abastecer la demanda local y contribuir al desarrollo económico regional.

De acuerdo con el periódico El Diario, a nivel nacional, Colombia produjo 2.907.600 toneladas de proteína avícola, con un valor de $27 billones de pesos, lo que representa un crecimiento del 3% frente al año anterior. En consumo per cápita, el país se posiciona como uno de los líderes mundiales: 342 huevos y 36,8 kilogramos de pollo, siendo la principal fuente de proteína animal para los colombianos.

El gremio también destacó avances en los mercados internacionales, como el inicio del proceso de admisibilidad sanitaria en China para el pollo y la exportación de 15 millones de huevos a Cuba. Para 2025, se proyecta un crecimiento del 5%, con incrementos del 1,7% en la producción de pollo y del 5,9% en huevo, consolidando al sector avícola como un motor estratégico de la economía nacional.

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Entre enero y noviembre de 2024, la producción de aceite de palma en Colombia alcanzó 1,6 millones de toneladas, lo que representa una disminución de 122.000 toneladas en comparación con el mismo periodo del año anterior. Se estima que la producción total para este año cierre en aproximadamente 1,71 millones de toneladas.

De acuerdo con Fedepalma, las regiones Oriental y Central lideraron la producción con una participación del 48% y 31%, respectivamente. La caída en la producción se atribuye al impacto del Fenómeno de El Niño, que generó altas temperaturas y veranos prolongados, afectando la producción de fruta, la formación de racimos y el contenido de aceite. Además, en el departamento del Magdalena persisten afectaciones debido a la Pudrición del Cogollo.

En cuanto a las ventas, el mercado local continúa siendo el principal destino, concentrando el 77% del total, aunque registró una leve disminución del 1,3% frente al mismo periodo de 2023. Las industrias de aceites y grasas comestibles y biodiésel son las principales consumidoras. Por su parte, las exportaciones representan el 23% de las ventas, con 361.000 toneladas enviadas a destinos como México, Brasil y República Dominicana.

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Wednesday, 18 December 2024 13:40

Oro y cobre en auge en Colombia

Para el tercer trimestre de 2024, la extracción de minerales marcó una reducción de 9,0% en su valor agregado, a partir del paro camionero, así como por diferentes paros mineros en varias zonas del país, como Bajo Cauca y Chocó. De acuerdo con la Asociación Colombiana de Minería (ACM), la caída en la productividad ha sido resultado de la estigmatización y los señalamientos de los últimos dos años, así como de las iniciativas regulatorias vigentes. 

Por su parte, los precios internacionales del oro han alcanzado máximos históricos en periodos recientes. A principios de noviembre, la cotización internacional del metal alcanzó los USD$2.772,2 por onza, lo que representa un incremento del 29,6% en comparación con el mismo período de 2023. Las exportaciones auríferas han llegado a casi USD$3.000 millones entre enero y septiembre. A su vez, las exportaciones de cobre están en camino de alcanzar su valor más alto desde 2019. De hecho, al cierre del tercer trimestre de 2024, las ventas externas del mineral ya superaron el total registrado en 2023. Las proyecciones apuntan a que, a cierre de 2024, la demanda mundial de cobre alcance los 26,1 millones de toneladas y, para 2025, la cifra ascendería a los 26,7 millones de toneladas.

 

Colombia y Venezuela trabajan en la creación de un comité binacional de pesca y acuicultura para impulsar la cooperación en este sector estratégico. Durante una reciente videoconferencia, autoridades de ambos países discutieron iniciativas como la investigación conjunta, la evaluación de recursos pesqueros compartidos y el desarrollo de proyectos binacionales, según informó el Ministerio de Pesca y Acuicultura de Venezuela.

Según el diario Portafolio, este comité busca formalizar un acuerdo que permita dinamizar las relaciones comerciales y científicas. En noviembre, ambos países realizaron una rueda de negocios en Caracas, donde 15 empresas colombianas y más de 200 venezolanas exploraron oportunidades de colaboración, con miras a consolidar contratos que fortalezcan el comercio bilateral.

Entre enero y agosto de 2024, el intercambio comercial entre ambas naciones sumó 697 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 36% frente al mismo periodo del año anterior. Se estima que esta cifra supere los 1.000 millones al cierre del año, según proyecciones del canciller colombiano, Luis Gilberto Murillo.

La normalización de relaciones entre Colombia y Venezuela, tras años de tensiones, ha permitido reactivar la frontera terrestre y fortalecer conexiones aéreas, abriendo nuevas oportunidades en sectores como la pesca y la acuicultura.

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El panorama del sector de telecomunicaciones en Colombia para 2025 está marcado por desafíos como la conectividad rural y la implementación de nuevas tecnologías. La ampliación de la cobertura 4G en zonas apartadas y el despliegue del 5G en las principales ciudades serán esenciales para impulsar el desarrollo del país. Esta última tecnología promete no solo velocidades ultrarrápidas, sino también aplicaciones avanzadas en áreas como educación, salud e industria.

De acuerdo con el diario Portafolio, uno de los temas más relevantes para el próximo año será la posible integración entre Millicom (matriz de Tigo) y Telefónica-Movistar. La unión, pendiente de aprobación regulatoria, busca generar economías de escala, mayor cobertura y mejores servicios. Sin embargo, también despierta interrogantes sobre su impacto en la competencia del mercado.

Por otro lado, el Gobierno Nacional tiene como meta conectar al 85% de los hogares colombianos antes de finalizar el mandato actual. Para ello, se requerirá una combinación de inversión pública y privada, el desarrollo de infraestructura en áreas remotas y programas de subsidios que promuevan la inclusión digital.

Además, las empresas seguirán invirtiendo en inteligencia artificial, computación en la nube y ciberseguridad, tecnologías que optimizan operaciones y refuerzan la confianza en los servicios digitales. La transformación digital será clave para que Colombia avance en conectividad y productividad en 2025.

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Durante las festividades de fin de año, el sector turismo en Colombia registró un aumento del 63% en las reservas, según datos de la plataforma HotelDO. El crecimiento se atribuye a la alta demanda generada por las principales celebraciones de la temporada, como la Feria de Cali, el Carnaval de Negros y Blancos, y la Feria de Manizales, que movilizan a miles de turistas nacionales e internacionales.

De acuerdo con el diario Portafolio, el repunte de reservas beneficia directamente a sectores asociados, como la hotelería, el transporte y los servicios turísticos. Las festividades no solo dinamizan la economía local en las regiones anfitrionas, sino que también contribuyen al crecimiento de la industria turística nacional, clave para el cierre de año.

Además, las tendencias de reserva indican un fortalecimiento del turismo interno, consolidando a Colombia como un destino competitivo en la región. El desempeño resalta el potencial económico de las festividades como motor de desarrollo para ciudades intermedias y grandes urbes, impulsando empleo y consumo en múltiples sectores.

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Tuesday, 17 December 2024 13:58

Se acerca el colapso de Europa

  • La inestabilidad en Alemania y Francia, las dos principales economías del bloque, afecta la capacidad de la UE para impulsar iniciativas clave.
  • Alemania, la principal economía del bloque, enfrentó contracciones del PIB de 0,3% en 2023 y una proyección de -0,1% para 2024.

La economía europea enfrenta uno de los períodos más críticos de su historia reciente. Marcada por la desaceleración del crecimiento económico y profundos problemas estructurales, la región lucha por mantener su competitividad y cohesión política. En el centro de esta crisis se encuentra Alemania, la principal economía del bloque, que ha pasado de ser un motor de crecimiento a un obstáculo para la recuperación europea.

El PIB per cápita en Europa evidencia las disparidades económicas dentro del bloque y refleja las tensiones actuales que enfrenta la región. Mientras que países como Luxemburgo y Alemania históricamente lideran, la reciente contracción económica ha afectado significativamente a esta última, reduciendo su capacidad de mantener el dinamismo. En contraste, naciones del sur como Grecia y Portugal, aunque han mostrado cierta recuperación tras años de austeridad, continúan enfrentando niveles de PIB per cápita muy por debajo de la media de la Unión Europea.

La brecha se amplía aún más en países del este, donde el crecimiento no ha sido suficiente para cerrar la distancia con las economías más avanzadas del oeste. El estancamiento general del PIB, sumado a la inflación persistente y el aumento de la deuda pública, ha reducido el poder adquisitivo real de los ciudadanos europeos, agravando las tensiones sociales y la percepción de desigualdad económica dentro de la región.

El Instituto de Economía Mundial de Kiel (IfW) y el Instituto Alemán de Investigación Económica de Berlín (DIW) proyectan un panorama desalentador para Alemania. Según estas instituciones, el PIB alemán se contraerá un 0,1% en 2024, con un crecimiento marginal de entre 0,5% y 0,9% en 2025. Los datos reflejan una tendencia que se viene gestando desde 2023, cuando la economía alemana se contrajo un 0,3%. A pesar de esquivar una recesión técnica, Alemania ha sufrido caídas en su PIB en cuatro de los últimos siete trimestres, lo que evidencia una falta de dinamismo económico.

En Francia, la segunda economía de la Unión Europea, el panorama tampoco es alentador. Con una deuda pública que ronda el 110% del PIB y un déficit presupuestario del 5,5%, el país enfrenta serios desequilibrios fiscales. La crisis política, marcada por la dimisión de su primer ministro, Michel Barnier, y las crecientes demandas de reforma, solo agravan la situación.

La economía alemana, tradicionalmente dependiente de la industria manufacturera y el comercio exterior, enfrenta retos estructurales significativos. La transición energética y el mayor costo del gas tras la invasión rusa a Ucrania han golpeado duramente a las empresas intensivas en energía. A esto se suma una digitalización deficiente, falta de mano de obra cualificada y una industria automotriz en declive por la caída de la demanda de vehículos eléctricos.

La situación se complica con decisiones políticas que agravan los problemas económicos. Los recortes presupuestarios de la coalición gubernamental y el retraso del Banco Central Europeo (BCE) en ajustar los tipos de interés han reducido las oportunidades de crecimiento. Además, el debilitamiento de las cadenas de suministro y la resistencia al cambio de las industrias centrales han obstaculizado la adaptación al nuevo contexto global.

Wolfgang Münchau, autor de “Kaput: el fin del milagro económico alemán”, atribuye este declive a decisiones erróneas tomadas durante el mandato de Angela Merkel. La dependencia del gas ruso, la falta de inversión en infraestructura digital y el enfoque excesivo en las exportaciones han dejado a Alemania vulnerable ante shocks externos y cambios estructurales en la economía global.

El debilitamiento económico de Alemania también ha desencadenado una crisis política. La coalición tripartita liderada por Olaf Scholz se derrumbó tras la salida del ministro de Finanzas, Christian Lindner, dejando al país en un estado de incertidumbre gubernamental. Con elecciones anticipadas programadas para 2025, el gobierno de Scholz enfrenta el desafío de mantener la estabilidad mientras intenta reactivar la economía.

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El colapso económico y político de Alemania y Francia tiene implicaciones significativas para la Unión Europea. Como las dos economías más grandes del bloque, su inestabilidad dificulta la implementación de iniciativas como los eurobonos, la creación de mercados de capitales y la financiación de tecnologías verdes. Además, la falta de liderazgo en Berlín y París obstaculiza la capacidad de la UE para abordar los desafíos globales, como el proteccionismo industrial de Estados Unidos y la creciente influencia de China en sectores clave. La incertidumbre también afecta el presupuesto de la UE. Alemania, como principal contribuyente neto, podría reducir su apoyo financiero, especialmente en un contexto de estancamiento económico. Lo que podría limitar los recursos disponibles para financiar programas clave y debilitar la cohesión del bloque.

En este contexto, la Unión Europea debe encontrar nuevas formas de fortalecer su integración y competitividad. Sin embargo, requerirá un liderazgo fuerte y un compromiso colectivo que, por ahora, parecen estar fuera de alcance. Como advierte el economista Wolfgang Münchau, el fin del milagro económico alemán es un recordatorio de que incluso las economías más fuertes pueden colapsar si no se adaptan a las nuevas realidades.

Colombia se ha establecido como el segundo mayor productor y exportador mundial de flores, con una participación del 15,8% en el mercado global. El país alcanza exportaciones anuales cercanas a los 1.800 millones de dólares, con Estados Unidos como su principal destino, según un informe de Asocolflores.

De acuerdo con Blu Radio, la industria floricultora genera cerca de 200.000 empleos formales, de los cuales el 60% son ocupados por mujeres, muchas de ellas cabezas de hogar. Este sector representa el 25% del empleo formal femenino en zonas rurales y cubre unas 8.900 hectáreas cultivadas, principalmente en Cundinamarca y Antioquia, de las cuales 6.100 cuentan con sistemas avanzados de irrigación.

La producción anual crece entre el 3% y el 5%, impulsada por innovaciones en tecnología y riego. La implementación de herramientas de monitoreo y automatización ha mejorado la precisión y trazabilidad en los procesos productivos, fortaleciendo la posición de Colombia como líder en exportaciones agrícolas, junto con productos como café y frutas.

Colombia sigue destacándose en el mercado internacional, solo detrás de los Países Bajos, consolidando su relevancia en la floricultura global.

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