Especiales

Especiales (1274)

El Fondo Monetario internacional ajustó levemente al alza su proyección de crecimiento mundial para 2024, pasando de 3,1% en enero de 2024 a 3,2%, en abril.

Para 2024, las proyecciones de crecimiento en Colombia están entre el 0,9% y el 2,0%. Se espera que la contracción en la inversión sea menor que en el 2023, mientras que el consumo privado crecería levemente, todavía afectado por las condiciones laborales, las cargas financieras y el deterioro en el ahorro.

En los primeros meses de 2024 se ha observado un repunte de la actividad económica. El Fondo Monetario internacional ajustó levemente al alza su proyección de crecimiento mundial para 2024, pasando de 3,1% en enero de 2024 a 3,2%, en abril. Uno de los elementos detrás de la mejoría en las estimaciones es el aumento en el índice PMI, el cual es calculado teniendo en cuenta la evolución de variables como la producción, nuevos pedidos, empleos y precios en economías avanzadas y en vías de desarrollo. En marzo de 2024, el PMI estuvo por encima de los 50 puntos, indicando que la economía está, en general, expandiéndose. Además, el puntaje de ese mes fue mayor al promedio de los 12 meses previos. En particular, el desempeño del sector manufacturero y de las actividades comerciales e industriales en países emergentes explican el repunte en el PMI (https://www.sectorial.co/lanzamiento_oda/).

Del mismo modo, el comercio mundial de bienes muestra signos de recuperación y tuvo un crecimiento del 1,2% en febrero de 2024 frente al mismo periodo del año anterior. Así, en ese mes se registró el primer incremento luego de la caída del 1,2% que tuvo lugar en 2023. De acuerdo con proyecciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el comercio internacional se expandiría un 2,6% en 2024 y un 3,3% en 2025. Por su parte, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) señaló que, a pesar de los problemas logísticos en el Canal de Panamá y el Mar Rojo que afectaron al transporte marítimo de mercancías en 2023, “se espera que el crecimiento del comercio de mercancías se mantenga moderado en 2024, debería volver a terreno positivo”.

En este escenario, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) proyecta un crecimiento para la economía mundial del 3,1% para el cierre de 2024 e indica que “un cauto optimismo ha empezado a afianzarse en la economía mundial, pese al modesto crecimiento y la persistente sombra de los riesgos geopolíticos”. En particular, la OCDE estima que Estados Unidos tendrá un crecimiento económico del 2,6% a cierre de 2024, cifra que implicó una revisión al alza de 0,5 puntos porcentuales (pps.); mientras que, para China, se estima un aumento en su Producto Interno Bruto (PIB) del 4,9%, dato que también se revisó al alza en 0,2 pps. En contraste, aunque las estimaciones para la Zona Euro también se ajustaron al alza, ella solo crecería un 0,7%. Finalmente, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) también mejoró sus proyecciones de crecimiento, que se ubican en 2,7% para 2024 y 2,8% en 2025. Estas cifras se apoyan en el hecho de que las economías avanzadas han podido evitar la recesión, al tiempo que han disminuido la inflación sin afectar significativamente al mercado laboral.

En sus últimas estimaciones, la ONU prevé que América Latina y el Caribe estará entre las regiones de bajo crecimiento, viéndose afectada por fenómenos como la alta inflación, la política monetaria restrictiva, los retos en los mercados cambiarios y la latente inestabilidad política. Así, se espera que la región registre un crecimiento del 1,7% en 2024 y 2,5% en 2025. Por su parte, la OCDE pronostica que, en 2024, Brasil, México y Chile se expandirán a tasas del 1,9%, 2,2% y 2,3%, mientras que la economía argentina caería un 3,3%.

La CEPAL proyecta que la economía de la región aumentará en un 2,1%, cifra que, según la institución, no responde sólo a la actual coyuntura, sino al hecho de que el PIB tendencial ha venido en descenso. De acuerdo con la CEPAL, “la región se encuentra en una crisis de desarrollo caracterizada por tres trampas que se refuerzan mutuamente: una trampa de bajo crecimiento, una trampa de alta desigualdad y baja movilidad social y una trampa de baja capacidad institucional y gobernanza ineficaz. Estas trampas condicionan y limitan la consecución de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas y, por tanto, la consecución de un desarrollo social inclusivo”. En particular, la institución espera que Suramérica registre un crecimiento del 1,6% en 2024; mientras que Centroamérica y México y El Caribe (sin Guyana) crecerían 2,7% y 2,8%, respectivamente.

En Colombia, la economía registró un crecimiento en términos reales del 0,6% en 2023, mientras que, en el primer trimestre de 2024, creció 0,7%, sorprendiendo a la mayoría de las analistas. Sin embargo, al analizar las cifras sin tener en cuenta la administración pública, se evidencia que el crecimiento de 2023 fue de 0,4% y el del primer trimestre del 2024 fue solo del 0,1%. Lo anterior es aún más preocupante considerando que la mayor parte del gasto público corresponde a funcionamiento y no a inversión pública. En este mismo sentido, el presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), José Ignacio López, indicó que “la economía no ha entrado en una recesión técnica, pero sí nos preocupa que varios sectores estén mostrando esas cifras negativas”.

Para 2024, las proyecciones de crecimiento están entre el 0,9% y el 2,0%. Se espera que la contracción en la inversión sea menor que en el 2023, mientras que el consumo privado crecería levemente, todavía afectado por las condiciones laborales, las cargas financieras y el deterioro en el ahorro. Igualmente, se destaca que el gasto público debe gestionarse eficientemente para lograr un efecto contracíclico y potencia su efecto multiplicador en la economía agregada. Según el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, la economía colombiana podría crecer por encima de su potencial el próximo año, ubicándose cerca del 3,5% y retornando a los niveles que se registraban en la prepandemia. De acuerdo con un informe del Emisor, el crecimiento en 2025 estaría jalonado por un mejor dinamismo en el consumo privado, un repunte de la inversión y una recuperación de la demanda externa.

La búsqueda de soluciones para enfrentar el cambio climático y reducir las emisiones de CO2 ha llevado al mundo hacia una era de energías renovables y tecnologías limpias. Sin embargo, detrás de este cambio se esconde una realidad poco conocida pero fundamental: la dependencia de minerales críticos. Esta demanda se centra cobre, níquel, litio y tierras raras, esenciales para la fabricación de tecnologías verdes, como paneles solares, vehículos eléctricos y turbinas eólicas.

China, como el mayor productor y consumidor de minerales críticos, ha dominado históricamente este mercado. Sin embargo, otros países latinoamericanos como Chile y Perú también desempeñan roles clave debido a su abundancia en cobre.

Colombia, aunque aún en etapas tempranas, está emergiendo como un jugador en este panorama. Con yacimientos significativos de níquel y potencial en cobre, el país está posicionado para capitalizar la creciente demanda mundial de minerales críticos. Además, su diversificación geográfica ofrece oportunidades para la expansión de la industria minera en regiones como la región Caribe y Antioquia.

Sin embargo, la extracción de estos minerales no está exenta de desafíos, la necesidad de desarrollar infraestructura, cumplir con normativas ambientales y sociales, y enfrentar el tiempo prolongado de desarrollo de nuevas minas son sólo algunos de los obstáculos a superar.

  • La selva del Darién registró un flujo migratorio récord en 2023, con más de 520.000 personas provenientes de países como Venezuela, Ecuador, Haití, China y Colombia.
  • Expertos y autoridades locales advierten que el cierre de la selva desviaría a los migrantes hacia rutas más peligrosas y clandestinas.

La reciente propuesta del presidente electo de Panamá, José Raúl Mulino, sobre cerrar la selva del Darién ha generado una intensa discusión sobre las posibles consecuencias de tal medida. La región, que se extiende desde el municipio colombiano de Acandí hasta las comunidades indígenas panameñas de Canáan Membrillo y Bajo Chiquito, es un paso crucial para miles de migrantes que buscan llegar a Norteamérica. El cierre de este paso fronterizo presenta diversas implicaciones que deben ser analizadas desde múltiples perspectivas.

En los últimos años, el número de migrantes que atraviesan la selva del Darién ha aumentado de manera alarmante. En 2023, más de 520.000 migrantes transitaron por esta ruta, estableciendo un récord de desplazamientos, con un notable incremento de personas procedentes de países como Venezuela, Ecuador, Haití, China y Colombia. En comparación, entre enero y marzo de 2024, más de 110.000 personas ya habían cruzado el Darién, lo que subraya la creciente magnitud de este fenómeno migratorio. En particular, el municipio colombiano de Necoclí ha visto pasar cerca de 65.000 migrantes en lo que va del 2024, representando un incremento de más de 20.000 personas respecto al mismo periodo del año anterior, lo que evidencia la presión continua y creciente sobre las comunidades locales y las rutas migratorias tradicionales.

Lea también¿Es posible ‘cerrar’ la selva para manejar la migración?

El Darién es una selva densa y difícil de transitar, lo que ya representa un desafío para los migrantes. Según expertos, la topografía de la región hace que un cierre físico sea prácticamente imposible. Mauricio Jaramillo, profesor principal en la Facultad de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario, indica que “no se puede realizar un muro como el que existe entre Estados Unidos y México” debido a las condiciones geográficas y a las múltiples rutas alternativas, incluyendo las marítimas, que los migrantes podrían utilizar.

Además, un cierre no detendría el flujo migratorio, sino que probablemente lo desviaría hacia rutas más peligrosas y clandestinas. Irene Cabrera del Observatorio de Migraciones de la Universidad Externado de Colombia, señala que cerrar la frontera es “imposible” ya que siempre surgirán mecanismos alternativos para cruzar. Diego Chaves, del Migration Policy Institute, agrega que “por cada punto que se cierra puede que aparezcan tres nuevos”. Este desplazamiento a rutas menos vigiladas puede incrementar las violaciones de derechos humanos y fortalecer el crimen organizado, que se aprovecharía del aumento en el tráfico de migrantes y los cobros ilícitos para atravesar la frontera.

El cierre del Darién tendría un impacto significativo en las comunidades colombianas cercanas, como Necoclí, Turbo y Acandí. Estas áreas, que han visto un aumento en la actividad económica gracias al tránsito de migrantes, enfrentarían un “significativo represamiento de migrantes”. La alcaldía de Necoclí ha expresado su preocupación por el caos que podría generar un aumento descontrolado de migrantes “varados”, similar a lo ocurrido en febrero cuando las navieras suspendieron sus servicios.

Lea tambiénConstelaciones Geopolíticas Parte III: Migración (Video y Podcast)

La solución a la crisis migratoria en el Darién requiere cooperación entre los gobiernos de Colombia y Panamá, así como con otros países de la región y organismos internacionales. Fernando García, director de Migración Colombia, destaca que el problema de la migración es “continental e incluso hoy en día extracontinental” y requiere de soluciones conjuntas. Sin una cooperación efectiva, las tensiones entre los países podrían aumentar, complicando aún más la situación.

Rodrigo Noriega, abogado y analista político panameño, sugiere que el cierre no tiene que ser físico, sino que puede implementarse mediante un conjunto de medidas como controles policiales, barreras naturales y monitoreo electrónico. No obstante, estas medidas también tienen sus limitaciones y podrían no ser suficientes para manejar el complejo flujo migratorio.

El cierre de la selva del Darién, como propone el presidente electo Mulino, presenta numerosos desafíos y riesgos. Desde la imposibilidad física de sellar completamente la frontera debido a su topografía, hasta el aumento de rutas ilegales y el fortalecimiento del crimen organizado, las implicaciones son vastas y preocupantes. Además, sin una cooperación internacional adecuada, las tensiones entre Colombia y Panamá podrían intensificarse. La solución a la crisis migratoria en el Darién requiere un enfoque multifacético que considere no sólo la seguridad, sino también los derechos humanos y la colaboración regional.Lea tambiénDesarrollo Infraestructural de Urabá: Oportunidades y Retos para los Sectores Colombianos (Parte I)

Según los datos de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (Andemos), en el primer trimestre de 2024 se matricularon 40.567 vehículos nuevos en el sector automotor, lo que representa una caída del 13,6% en comparación con el mismo periodo de 2023. La industria automotriz está enfrentando obstáculos derivados de las condiciones macroeconómicas, como las altas tasas de interés, los costos de la gasolina y la inflación, que han impactado negativamente las ventas de vehículos en 2024.

A pesar de que se ha observado una disminución en la tasa representativa del mercado, que ha mejorado las condiciones de oferta en el sector, ahora se enfrenta a un desafío en términos de demanda. Los consumidores colombianos muestran una menor disposición para adquirir vehículos, lo que plantea un reto adicional para la industria en cuanto a estimular el mercado y mantener su viabilidad.

Tras un 2021 y 2022 de alto crecimiento económico, Colombia enfrentó en 2023 una desaceleración postexcesos en consumo, lo cual impactó el gasto de los hogares, reflejándose en una contracción del comercio.

Pese a los esfuerzos del país por controlar la inflación y las tasas de interés, aún no se han logrado bajar a un nivel que incentive el consumo y uso del crédito, por lo que el gasto se ha visto priorizado en compras de primera necesidad.

Por canales, en 2023, según Kantar Colombia, las tiendas de descuento alcanzaron su máxima participación histórica en el mercado, llegando al 23,0%; desplazando a grandes cadenas, minimercados y canales tradicionales. esta tendencia desafía a los tenderos, cuyas ventas disminuyeron un 14,0%.

Pero no todo son malas noticias para la actividad, según Acecolombia, de un total de 43.178 locales en centros comerciales en el país, 3.977 se encontraban sin actividad al cierre de 2023, lo que representa una tasa de vacancia del 9,2%. Este porcentaje es inferior al registrado en 2022, que fue del 10,5%. A su vez, las ventas digitales anuales ascendieron a COP$ 62,1 billones, marcando un incremento del 12,6% respecto al año anterior.

Los principales desafíos que deben asumir las empresas del retail en 2024 se concentrarán en: personalizar la logística, sostenibilidad, ciberseguridad y automatización inteligente.

El modelo One Stop Shop ofrece una respuesta a la competencia entre tiendas de descuento y almacenes de cadena, al simplificar la experiencia del cliente y reunir una amplia gama de productos y servicios.

La tendencia hacia las tiendas de descuento se ha consolidado en los últimos años, con un 96,0% de los hogares colombianos realizando compras en estos establecimientos en 2023.

La competencia entre las tiendas de descuento y los almacenes de cadena plantea un desafío constante para atraer nuevos clientes. En medio de este panorama, surge la necesidad de explorar ideas innovadoras que permitan destacarse en un mercado saturado. La búsqueda de estrategias efectivas se convierte en una prioridad, ya que las empresas deben encontrar formas de diferenciarse y captar la atención de los consumidores en un entorno altamente competitivo. La discusión se centra en identificar las áreas de oportunidad y los enfoques creativos que puedan generar un impacto significativo en la atracción de clientes.

En una reciente declaración, Carlos Calleja, presidente del grupo Calleja, dueño de Almacenes Éxito, compartió el objetivo de la empresa de convertirse en el destino preferido para las compras de los colombianos mediante el modelo One Stop Shop, o ‘todo en uno’. Este enfoque empresarial reúne una amplia gama de productos o servicios bajo un mismo techo, simplificando así la experiencia del cliente al satisfacer todas sus necesidades en un solo lugar. El concepto busca reducir la fragmentación y la complejidad para el consumidor, permitiéndole satisfacer múltiples necesidades. El modelo se ha convertido en una estrategia popular para mejorar la accesibilidad y la comodidad para los clientes en diversos sectores comerciales.

Lea tambiénEl auge de las tiendas de descuento en Colombia llevó a que participen con el 23 % en el mercado

El concepto de One Stop Shop ha estado presente desde las primeras décadas del siglo pasado, cuando los minoristas estadounidenses comenzaron a desarrollar grandes almacenes. Desde entonces, esta idea ha sido adoptada por una variedad de negocios, incluyendo ventanillas únicas de servicios públicos, supermercados e hipermercados, centros comerciales y shopping centers, así como servicios de entrega y soluciones para grandes empresas con presencia en el comercio electrónico y mercados en línea.

Algunos ejemplos destacados de One Stop Shops dirigidos a empresas incluyen plataformas de comercio electrónico que no sólo proporcionan acceso a los mercados, sino que también ofrecen herramientas integrales de marketing, logística, pago y atención al cliente. Asimismo, existen soluciones de software como servicio (SaaS) y plataformas de marketing digital y CRM que van más allá de simplemente garantizar el acceso a soluciones básicas, ofreciendo herramientas adicionales de productividad, gestión, análisis de datos y consultoría.

Principio del formulario

El Grupo Éxito, liderado por su gerente general en Colombia, Carlos Mario Giraldo, respalda esta iniciativa con el objetivo claro de satisfacer las demandas cambiantes de los consumidores colombianos. La estrategia detrás de esta visión incluye una ampliación de la oferta de productos y una optimización de precios.

Este proyecto surge en un momento crucial, marcado por un crecimiento significativo en el segmento de descuento en la sociedad colombiana. Según datos de Nielsen, los hard discount han experimentado un aumento del 12,1% en sus ventas durante el último año, convirtiéndose en una opción preferida para el 9 de cada 10 familias en el país. Este fenómeno se atribuye en gran medida a la creciente preocupación por el aumento del costo de vida, que ha llevado a los consumidores a buscar alternativas más económicas y accesibles.

La tendencia hacia las tiendas de descuento se ha consolidado en los últimos años, con un 96,0% de los hogares colombianos realizando compras en estos establecimientos en 2023. Lo que comenzó como un modesto 2,0% del gasto total en consumo masivo en 2014 ha escalado hasta representar el 25,0% en 2023, evidenciando su creciente influencia en los hábitos de consumo.

Lea también¿Qué hay Detrás del Bajón de Precios de los Supermercados?

Si bien tiendas como D1 han liderado el segmento de hard discount, el Grupo Éxito sigue siendo un jugador importante en el mercado minorista colombiano. Con una red de almacenes que cubre diferentes formatos, desde Éxito hasta Carulla y Surtimax. Esta iniciativa refleja una comprensión del mercado y una visión estratégica centrada en satisfacer las necesidades cambiantes de los consumidores.

La ejecución presupuestal para el primer trimestre del 2024 se estancó en 9,1%, muy por debajo de las expectativas del país, lo que obstaculiza la reactivación económica necesaria en un contexto de bajo crecimiento.

La falta de ejecución del presupuesto afecta a sectores clave de la economía, con 22 sectores registrando una ejecución por debajo del 10,0%, lo que dificulta la inversión en áreas críticas como comercio, industria, turismo, hacienda y vivienda.

La baja ejecución del presupuesto gubernamental ha sido un tema de preocupación recurrente en los últimos años en Colombia. Durante el 2023, el Gobierno Nacional apenas alcanzó una ejecución del 71,3%, la más baja en la última década. Tal panorama genera incertidumbre, especialmente en un momento declarado como el de la reactivación económica, donde la necesidad de inversión y flujo de recursos es crucial para impulsar el crecimiento y desarrollo del país.

El Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2024 fue aprobado por un monto de $502,6 billones, según lo confirmado por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público. Esta cifra representa un incremento del 18,9% en comparación con el presupuesto del año anterior, que alcanzó los $422,8 billones.

Según un informe del Centro de Estudios Económicos de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), la ejecución del rubro de inversión se estancó en 9,1%, lo que equivale a un cumplimiento notablemente por debajo de lo esperado para el primer trimestre del año 2024. Esta situación contrasta con las expectativas del sector académico y empresarial, así como con los llamados del propio ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, a acelerar la ejecución para impulsar la economía.

Lea también¿Qué tanto ha cambiado Colombia con el nuevo gobierno?

Además, según el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, el recorte de $35,0 billones en inversión para el anteproyecto de presupuesto general del 2025, especialmente en áreas como recreación, deporte, cultura, agricultura y vivienda, refleja una preocupante brecha entre la asignación y la ejecución presupuestaria.

Al comparar el desempeño de la ejecución presupuestal en los últimos tres gobiernos, se observa una tendencia a la baja, evidenciando una preocupante incapacidad para ejecutar los recursos asignados de manera eficiente. Mientras que el periodo de Juan Manuel Santos registró una ejecución del 21,3%, en la administración de Iván Duque esta cifra cayó al 11,5%. Sin embargo, la gestión de Gustavo Petro ha sido la más preocupante, con una ejecución del presupuesto de inversión del 9,1%, la más baja en años recientes.

Lea tambiénDebate sobre la estatización de sectores en Colombia

Expertos señalan que para alcanzar un crecimiento entre el 1,0% y el 1,2% este año, es crucial que el Estado ejecute todo su presupuesto. Sin embargo, la tendencia actual indica que esto está lejos de suceder.

La situación se agrava aún más cuando se considera el aumento del déficit fiscal y la deuda pública, lo que refleja una falta de equilibrio entre el gasto público y los ingresos del Estado. Las calificadoras de riesgo como Moody’s y Standard & Poor’s Global Ratings han expresado su preocupación por esta situación, lo que podría resultar en una revisión a la baja de la calificación crediticia del país, impactando negativamente en la confianza de los inversionistas y en el costo de financiamiento para el gobierno.

Ante este escenario, la propuesta de una nueva reforma tributaria para financiar un presupuesto que supera los $550,0 billones en 2025, plantea interrogantes sobre la eficacia de estas medidas para abordar los desafíos económicos del país. Es fundamental que el Gobierno Nacional adopte medidas concretas para mejorar la ejecución del presupuesto, garantizando una asignación eficiente de recursos y una inversión adecuada en sectores prioritarios para impulsar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Las mipymes cerraron el 2023 con baja demanda, algunos problemas de abastecimiento y un menor acceso al endeudamiento financiero. Los resultados llevaron a que su capacidad productiva se usara por debajo del 50% (Nace ODA, una nueva plataforma que pone la información sectorial al alcance de los empresarios).

En materia de exportaciones, Colombia retrocedió un 13% el año pasado cerrando en ventas internacionales por cerca de usd 50.000 millones, con retos en disminuir dependencia de EEUU y de los bienes minero energéticos, sin embargo sólo un 12% de las mipymes generaron ingresos internacionales (La complejidad de ser una Mipyme: capacidad productiva menor al 50%).

A nivel de importaciones, las mipymes que hacen compras globales son el 21%. Como país tenemos un problema económico relevante es que nuestra balanza comercial es deficitaria en usd 13.000 millones y adicionalmente le compramos al mundo manufacturas.

Es decir que cuando vendemos internacionalmente competimos por precio pues exportamos commodities y cuando compramos globalmente pagamos por plusvalía pues adquirimos en un 70% productos manufacturados (Determinantes de la competitividad empresarial 2024 – 2026).

“Small Giants” desafía la idea convencional de que el éxito empresarial se define por el crecimiento masivo, destacando empresas que optan por mantenerse pequeñas mientras cultivan una grandeza singular.

Burlingham invita a repensar el éxito empresarial, mostrándo que la grandeza no se mide por el tamaño, sino por la pasión, la calidad y la conexión humana que una empresa cultiva.

“Small Giants: Companies That Choose to Be Great Instead of Big” es un libro que explora un enfoque radicalmente distinto en el ámbito empresarial, desafiando la noción convencional de que el tamaño es el único indicador de éxito. Bo Burlingham, en su obra publicada inicialmente en 2005, cuestiona esta idea como la única forma de alcanzar el éxito empresarial en el mundo contemporáneo. En su lugar, destaca una nueva generación de compañías que eligen mantenerse pequeñas mientras persiguen la grandeza de manera única.

El libro pone de relieve cómo estas empresas, lejos de perseguir la expansión desenfrenada, encuentran su excelencia en la calidad y el compromiso con su fuerza laboral.

Lea tambiénDeterminantes de la competitividad empresarial 2024 – 2026 Capítulo 4 (Video y Podcast)

El libro contiene 8 capítulos que abordan varios aspectos clave del éxito empresarial. Desde la priorización de la calidad sobre la expansión, hasta la importancia de mantener la independencia frente a los intereses de los inversionistas externos. Se destaca la conexión con las comunidades locales, seguido por el énfasis en el servicio al cliente excepcional. Además, profundiza en la construcción de una cultura interna íntima y de apoyo, mientras que explora la visión y la determinación de los fundadores para impactar positivamente en el mundo; aborda la selección cuidadosa de clientes y la gestión de la participación de los empleados y la sucesión. Finalmente, destaca la importancia de la creatividad, la pasión y la atención a las relaciones en el éxito empresarial.

Las empresas destacadas en el libro comparten características que las definen como “small giants”. A diferencia de centrarse únicamente en la expansión geográfica o en aumentar las utilidades, su enfoque se centra en la excelencia en su campo y en la consecución de metas no exclusivamente financieras. Estos “small giants” son reconocidos por ser líderes indiscutibles en sus respectivas industrias, priorizando la calidad del servicio, las relaciones laborales y comunitarias, y una vida equilibrada para sus empleados y accionistas. A pesar de su éxito, su bajo perfil público refleja su enfoque en valores más allá de lo puramente financiero, lo que los distingue en el mundo empresarial.

Lea también:2024 y el 2025 serán periodos de transición en la recuperación del dinamismo empresarial

El control y la pasión son pilares fundamentales de estas pequeñas empresas. Al mantener la propiedad en manos de unos pocos, los líderes tienen la libertad de perseguir sus visiones y valores sin la interferencia de accionistas externos. Esta autonomía permite un enfoque apasionado en la calidad sobre los beneficios, como lo ilustra el compromiso de Anchor Brewing con métodos de elaboración de cerveza tradicionales.

Lea tambiénInicia la Reconfiguración en el Tamaño de las Empresas ante el Impacto de la División Social (Video y Podcast)

En última instancia, “pequeños gigantes” hace una invitación a repensar la concepción del éxito empresarial. A través de historias y reflexiones profundas, Bo Burlingham muestra que la grandeza no se mide por la magnitud, sino por la pasión, la calidad y la conexión humana que definan a una empresa.

El sector asegurador en 2023 mostró un crecimiento del 7,0% en las primas emitidas, alcanzando $50,6 billones, y un manejo efectivo de reclamaciones por más de $21,9 billones, impulsando así el crecimiento del PIB en el sector financiero y de seguros. Este incremento refleja una mayor conciencia sobre los riesgos y la creciente adquisición de seguros, en medio de desafíos derivados de accidentes de tráfico y desastres naturales. El gasto promedio en seguros por colombiano fue de $970.177 en 2023.

Paralelamente, las insurtech están revolucionando el sector asegurador, presentando soluciones personalizadas mediante tecnologías innovadoras como la inteligencia artificial y el procesamiento del lenguaje natural. En Colombia, la Asociación Insurtech Colombia (AIC) está facilitando la adopción de nuevas tecnologías y promoviendo alianzas que impulsen el desarrollo del sector en beneficio del consumidor.

Page 29 of 91