Especiales

Especiales (1274)

  • Los 200 países participantes acordaron movilizar 1,3 billones de dólares para 2035, aunque la cifra ha sido criticada por no ser suficiente.
  • Frente a la COP 28, se tuvo un retroceso frente a combustibles fósiles, pues no fue abordada una política frente a los mismos en el encuentro.

La Cumbre COP29, celebrada en Bakú, Azerbaiyán, bajo un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, crisis económicas y el impacto del cambio climático, dejó resultados mixtos.

Uno de los principales logros de esta cumbre fue el acuerdo sobre financiación climática. Este pacto busca movilizar 1,3 billones de dólares para 2035, con una meta específica de 300.000 millones anuales provenientes de países desarrollados, triplicando la meta establecida en 2020, que era de 100.000 millones. Sin embargo, esta cifra ha sido ampliamente criticada por ser inferior a las necesidades reales de los países en desarrollo. Naciones como Cuba, Bolivia e India expresaron su descontento, calificando el compromiso como insuficiente y un reflejo de la falta de voluntad de las naciones ricas.

La financiación será una combinación de ayudas públicas, créditos e inversiones privadas, lo que abre interrogantes sobre su accesibilidad y efectividad para los países más vulnerables. Además, el acuerdo incluye la invitación a países no considerados desarrollados en 1992, como China y Arabia Saudí, para realizar aportes adicionales, aunque sin obligatoriedad, lo que refuerza las divisiones históricas en las responsabilidades climáticas.

Lea también: Compromiso de Colombia en la COP16: Incrementar el área protegida en un 34% para 2030

Otro tema clave fue la discusión sobre combustibles fósiles. A diferencia de la COP28 en Dubái, donde se logró por primera vez una mención directa sobre la necesidad de dejarlos atrás, en esta ocasión las presiones de países productores de petróleo, encabezados por Arabia Saudí, lograron bloquear cualquier referencia en el texto final. Este retroceso ha sido un duro golpe para las naciones más ambiciosas en materia climática, quienes ven en la eliminación de los combustibles fósiles un pilar esencial para mitigar el cambio climático.

A pesar de las tensiones, la COP29 logró cerrar un acuerdo sobre mercados de carbono, estableciendo un marco para desarrollar un sistema internacional de comercio de derechos de emisión. Este avance, enfrenta dudas sobre su implementación técnica, prevista para 2025, y su impacto real en la reducción de emisiones.

El contexto internacional no favoreció las negociaciones. En Estados Unidos, la vuelta de Donald Trump a la presidencia genera incertidumbre sobre el compromiso climático del país, mientras que, en Argentina, el presidente Javier Milei ordenó la retirada de sus negociadores. En Europa, el auge de movimientos de extrema derecha amenaza con debilitar aún más las políticas ambientales. Estos factores aumentaron la presión sobre los negociadores para evitar que Bakú se convirtiera en un fracaso similar al de Copenhague en 2009.

Lea también: El Impacto Ambiental Tiene Relación con la Inequidad Económica

Por su parte Colombia ha definido una ambiciosa agenda climática liderada por la ministra de Ambiente, Susana Muhamad. Esta se centra en tres prioridades clave: avanzar en el financiamiento para la transición climática, fomentar la adhesión al Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles y actualizar el portafolio nacional de transición climática, respaldado por el inventario de gases de efecto invernadero.

El presidente Gustavo Petro ha enfatizado que la discusión central debe girar en torno a la financiación. Su propuesta de cambiar deuda por acción climática busca establecer condiciones equitativas que permitan a los países en desarrollo afrontar la crisis climática sin sacrificar sus economías. En línea con esta visión, Colombia presentará el primer reporte del panel de expertos sobre deuda, clima y naturaleza, una iniciativa que aspira a reformar el sistema económico global.

Además, el país aprovechó la cumbre para sumar a nuevos países al Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, reafirmando su compromiso con la reducción estructural de las emisiones. En paralelo, como presidenta de la COP16 sobre biodiversidad, Muhamad representará a los 196 países del Convenio de Diversidad Biológica, defendiendo la integración de metas de biodiversidad en las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC).

Lea también: Conflictos socioambientales aumentaron 46% en el sector minero-energético durante el 2023

En términos generales, la COP29 dejó un sabor agridulce. Por un lado, se demostró que el multilateralismo sigue siendo una herramienta viable, incluso en contextos de gran polarización. Por otro, los compromisos alcanzados no son suficientes para enfrentar el desafío climático con la urgencia que se requiere. António Guterres, secretario general de la ONU, calificó el acuerdo como una base para construir, pero lejos de ser ambicioso.

Finalmente, esta cumbre subrayó la necesidad de reformar la arquitectura financiera multilateral y eliminar barreras como los niveles de deuda insostenibles que enfrentan los países en desarrollo. Sin embargo, las críticas hacia la presidencia de Azerbaiyán y la falta de consenso en aspectos cruciales, como la eliminación de combustibles fósiles, reflejan la complejidad de avanzar en un mundo cada vez más dividido.

  • Mientras sectores como carbón, gas natural y lácteos enfrentan retos significativos, el café, el cacao y las frutas destacan como motores de crecimiento en Colombia.

La economía colombiana es un reflejo del dinamismo y la resiliencia de los diferentes sectores productivos del país. Sin embargo, enfrenta un contexto marcado por retos internos, como la incertidumbre normativa, y factores externos, como el cambio climático y las fluctuaciones de los mercados internacionales.

En este entorno, resulta crucial identificar las áreas con mayor riesgo para actuar de forma preventiva, así como destacar las oportunidades emergentes que puedan impulsar el crecimiento económico. Alejandro Escobar, gerente estratégico de Sectorial.co, resalta que un análisis integral es indispensable para que los empresarios y tomadores de decisiones puedan navegar con éxito este panorama complejo.

“Es fundamental entender las dinámicas económicas actuales para anticiparse a los cambios y aprovechar las ventajas competitivas que ciertos sectores ofrecen. La capacidad de adaptación será la clave para el éxito en 2025,” afirma el experto.

Sectores en alerta

Carbón: la decisión del Gobierno de prohibir las exportaciones de carbón térmico hacia Israel ha generado preocupación en la industria minera. La Asociación Colombiana de Minería (ACM) estima que esta medida podría afectar la recaudación de impuestos y regalías en aproximadamente $650.000 millones, golpeando especialmente a los departamentos de Cesar y La Guajira, que dejarían de recibir más de $100.000 millones.

Por su parte, el incremento en la sobretasa al carbón dentro de la reforma tributaria, que pasaría de un 10,0% a un 15,0%, junto con modificaciones en la base gravable del impuesto al carbono, aumentaría las cargas fiscales para el sector. 

Lácteo: la situación de los productores lecheros es crítica. Según la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), en el último año y medio el precio que reciben los productores ha disminuido más de un 16,0%. Mientras tanto, el precio al consumidor no ha reflejado esta caída; al contrario, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la leche líquida aumentó un 0,4% anual a agosto. 

En el mercado formal, el precio promedio del litro de leche es de $1.757, pero los productores informales enfrentan condiciones mucho más difíciles, vendiendo su producto a precios que oscilan entre $1.600 y menos de $900, lo que les impide cubrir costos de producción. Esta problemática es más grave si se considera que cerca del 45% del sector opera en la informalidad, limitando las posibilidades de sostenibilidad a largo plazo. 

Gas natural: las proyecciones del Gestor del Mercado indican que en 2025 y 2026 no habrá suficiente gas natural disponible para cubrir la demanda de hogares, comercios, vehículos e industrias de manera firme. Este recurso, que representa el 32,0% del consumo energético industrial, es clave para sectores como la producción de fertilizantes, esenciales para la seguridad alimentaria. 

La escasez de gas natural podría obligar a muchas empresas a regresar al uso de combustibles más contaminantes, aumentando las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, el cierre de plantas estratégicas tendría repercusiones en el empleo, la inflación y la competitividad del mercado colombiano. 

Piscicultura: en los últimos tres años, la trucha ha registrado incrementos significativos en su precio, lo que atrajo a más productores al mercado. Sin embargo, este aumento de la oferta ha provocado una sobreproducción que, en los últimos meses, ha reducido drásticamente las ganancias. Además, las exportaciones han caído casi un 30,0% en comparación con el mismo periodo de 2023, generando tensiones adicionales para los productores. 

Energía: el sector energético enfrenta advertencias sobre la capacidad de generación firme. Para 2026, se anticipa un déficit que podría causar racionamientos en caso de fenómenos climáticos como El Niño o sequías extremas. Los administradores del mercado eléctrico XM han señalado que, en abril de 2024, los embalses alcanzaron niveles críticos por debajo del 30,0%. Esto aumenta el riesgo de escasez de energía hidroeléctrica entre diciembre de 2024 y enero de 2025, complicando aún más el panorama energético del país. 

Sectores con oportunidad

Café: Colombia ha logrado superar su meta de producción cafetera al alcanzar cerca de 13 millones de sacos de 60 kilos en el presente año, a pesar de los retos climáticos que afectan los cultivos. A esto se suma un repunte significativo en el precio del café colombiano, que para septiembre mostró un incremento del 64,9% en comparación con el mismo mes de 2023. Las exportaciones del grano también han mantenido una tendencia al alza, fortaleciendo el sector.

Transporte portuario: hasta agosto de 2024, el mercado nacional de contenedores registró un crecimiento del 11,0% en volumen respecto al mismo periodo del año anterior. Este avance responde al dinamismo del comercio exterior, evidenciado en un aumento del 14,4% en las importaciones y del 4,8% en las exportaciones. Cerca del 90% de los muelles del país reportaron incrementos en el volumen movilizado internamente. Entre ellos, destaca la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura, que lideró con un crecimiento del 32,7%.

Cacao: a nivel global, la producción de cacao ha disminuido debido a factores como eventos climáticos adversos, incremento de plagas, baja inversión y escaso desarrollo tecnológico en los principales países productores, especialmente en África. Este panorama ha derivado en una bonanza de precios y demanda, creando una oportunidad para que Colombia fortalezca a sus pequeños productores, modernice procesos y mejore el manejo fitosanitario. El país ya se beneficia de este contexto, con un aumento del 142,0% en el precio de compra del cacao nacional en octubre de 2024, en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Frutas: en el primer semestre del año, las exportaciones colombianas de frutas crecieron un 48,5% frente al mismo periodo de 2023, alcanzando USD $965,3 millones. Según la Asociación Nacional de Comercio Exterior (ANALDEX), el banano lideró este crecimiento con un aumento del 70,7%, representando el 63,4% del valor total de las exportaciones frutícolas. Otras frutas destacadas incluyen el limón Tahití, con un incremento del 51,3%, y productos como la gulupa (20,4%), el aguacate Hass (19,4%), las uchuvas (10,6%) y el plátano, que registró un crecimiento del 13,3%.

Gracias al recorte inflacionario, a las personas les está rindiendo un poco más el dinero para comenzar a reactivar su demanda por moda, por ejemplo, el piso de este sector se tocó en julio de este año y viene con una recuperación paulatina, que permitirá cerrar con cifras positivas el año.

A nivel global, los ejecutivos del sector moda están apostando por estrategias promocionales que muevan volumen mas no ajustar precios, tener una mayor cercanía con sus proveedores por el constante escrutinio sobre su cadena de suministro, uso de inteligencia artificial generativa para mejorar diseños en el desarrollo de productos, e incrementarán el presupuesto para un mercadeo que logre mejores conexiones emocionales con sus clientes.

A futuro, tres grandes cambios estarán moldeando el mundo y los sectores; el demográfico y social, el tecnológico y el ambiental.

Las empresas tendrán que actuar con una adaptación rápida bajo parámetros de sostenibilidad y apropiación tecnológica. Fusionarse e integrarse verticalmente estará entre las opciones con mayor uso en el 2025.

También te puede interesar:
¡Prepara tu empresa para el futuro! – ODA

Informes Sectoriales

Central Informativa Sectorial

Índice de Riesgo Sectorial

El valor agregado del sector de atención en salud continúa creciendo pese a la crisis financiera del sistema y de las EPS. Un elemento que ha favorecido este comportamiento es el dinamismo de las atenciones a través de medicina prepagada, que crecieron 24,7% a abril de 2024. De otro lado, el Sistema General de Seguridad Social en Salud tiene 52,0 millones de afiliados, resultando en una cobertura del 98,6% a septiembre de 2024. En cuanto a los recursos girados por la ADRES, se identificó un crecimiento del 8,5% en lo acumulado a septiembre, cuando se transfirieron $60,3 billones. A pesar de eso, los problemas de caja de las EPS se han traducido en deterioros en sus cuentas patrimoniales y en una reducción de la inversión que puede afectar la prestación de servicios en el futuro. Para 2025, ANIF y AFIDRO estiman un faltante de recursos de $19,7 billones, como consecuencia de la subestimación de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) y los retrasos en los pagos correspondientes a los Presupuestos Máximos.

En el primer semestre de 2024, el sector de actividades financieras y de seguros en Colombia mostró una contracción del 0,9% en su PIB, afectado por la desaceleración del consumo y el aumento de los costos de financiación. A pesar de ello, las primas emitidas crecieron un 9,7%, reflejando una mayor demanda de seguros ante la incertidumbre económica. El ramo de riesgos laborales aportó $4,2 billones en primas, con un 13,6% de participación. Los seguros de vida grupo y de automóviles también registraron crecimientos, con aumentos del 2,4% y 7,0%, respectivamente.

El fenómeno de El Niño impulsó la contratación de seguros agropecuarios. El proyecto de reforma al sistema de salud aumentó la adquisición de seguros privados, impulsada por la incertidumbre sobre el sistema público. Además, la digitalización y las Insurtech han mejorado la eficiencia operativa y la personalización de productos en el sector. A nivel macroeconómico, el crecimiento del sector asegurador será moderado debido a la inflación y la baja inversión, aunque se espera que los seguros de vida sigan impulsando la demanda. El cambio climático y la transición energética plantean nuevos retos y oportunidades para el sector.

El 95,0% de la producción del sector floricultor colombiano se destina a la exportación, consolidándose como el segundo mayor exportador mundial con una participación global del 20,0%. Cundinamarca y Antioquia concentran el 98,0% de las 10.000 hectáreas cultivadas, donde destacan especies como rosas (19,1%), claveles y crisantemos. Genera más de 200.000 empleos, el 70% ocupados por mujeres rurales.

En 2024, el volumen de exportaciones creció un 8,8% a septiembre, con Estados Unidos como principal destino. Las exportaciones hacia Taiwán y Ecuador crecieron un 116,1% y 91,7%, respectivamente. Sin embargo, los costos laborales, con un aumento acumulado del 40,0% en los últimos tres años, y la logística, que representa hasta el 40,0% de los costos totales, han afectado la rentabilidad.

El sector mantiene retos como la dependencia del mercado estadounidense y los altos costos logísticos, pero cuenta con oportunidades estratégicas gracias al acuerdo comercial con Emiratos Árabes Unidos y la diversificación hacia mercados asiáticos y europeos.

  • El equipo de Trump apunta a continuar con políticas conservadoras, enfocadas en seguridad nacional, migración y una postura anti-“woke”.
  • Las políticas proteccionistas y de inmigración más estrictas podrían afectar las relaciones comerciales y generar fricciones en temas migratorios con Colombia.

Donald Trump ha comenzado a estructurar su equipo para su segundo mandato, con una serie de nombramientos que ya están generando debate, especialmente en lo que respecta a su impacto en la política exterior de Estados Unidos. Algunos de estos nombramientos destacan no solo por su relevancia en el ámbito político, sino por la polémica que los rodea.

Uno de los más destacados es el de Tom Homan como encargado de la política migratoria. Homan, exdirector del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), fue responsable de la dura separación familiar durante el primer mandato de Trump, una medida que afectó a miles de niños inmigrantes. Su regreso a la política podría tener repercusiones directas en América Latina, especialmente en países con altos niveles de migración hacia Estados Unidos, ya que sus políticas podrían intensificar las medidas de control en la frontera.

Lea también: Reelección de Trump, estimaciones iniciales del impacto en los sectores colombianos

Otro nombramiento relevante es el de Marco Rubio como secretario de Estado. El senador de origen cubano, quien ha tenido una postura firme contra gobiernos de la región, podría redefinir la política estadounidense hacia América Latina. Su historial como defensor de la OTAN y crítico de países como China, Irán y Venezuela sugiere que su liderazgo podría intensificar las tensiones con gobiernos de izquierda.

En el ámbito de la seguridad, el nombramiento de Kristi Noem como secretaria de Seguridad Nacional también tiene implicaciones para América Latina, ya que la agencia tendrá un papel central en la implementación de las leyes de inmigración, un tema siempre candente en las relaciones entre Estados Unidos y países latinoamericanos.

Asimismo, la elección de Elise Stefanik como embajadora ante la ONU ha generado controversia. La congresista, conocida por sus comentarios críticos hacia la organización internacional, podría tener un enfoque más unilateral en las relaciones internacionales de Estados Unidos, lo que podría afectar la diplomacia con países de América Latina que buscan una mayor cooperación multilateral. Y el de Robert F. Kennedy Jr. como secretario de Salud (https://sectorial.co/informativa-salud/), conocido por su postura antivacunas, ha generado gran polémica debido a sus teorías desacreditadas sobre las vacunas y la salud pública. A pesar de no ser médico, Kennedy ha afirmado que las vacunas pueden causar autismo y ha promovido ideas conspirativas sobre el COVID-19, lo que ha generado preocupación sobre el impacto de su nombramiento en la política sanitaria de EE. UU.

En cuanto a las políticas internas, el nombramiento de Vivek Ramaswamy y Elon Musk al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental también ha llamado la atención. Musk, con su enfoque empresarial, busca reducir el gasto público en un 33%, lo que podría traducirse en recortes en áreas como la ayuda internacional y las políticas de inmigración, áreas que impactan de manera significativa en América Latina.

Lea también: Nombramientos de Trump: mensajes, advertencias y desafíos para América Latina

Las primeras decisiones de Trump sugieren un enfoque continuista de su primer mandato, pero con una fuerte consolidación de su poder interno. Las políticas exteriores se centrarán en la confrontación con China, un fortalecimiento de la relación con Israel y una postura dura hacia los países considerados adversarios de Estados Unidos, como Cuba, Irán y Venezuela. Internamente, se puede esperar un énfasis en la seguridad nacional, con políticas migratorias aún más restrictivas y una postura anti-“woke”, que podría intensificar la polarización política en EE. UU.

México, vecino y socio comercial clave de EE. UU., probablemente enfrentará más presión en temas de inmigración. Las políticas proteccionistas de Trump, que ya fueron una característica central de su primer mandato, también podrían complicar las relaciones comerciales, aunque el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) podría seguir siendo un tema de negociación.

En el caso de Colombia, aunque el país continúa siendo un aliado estratégico de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, la relación podría verse afectada por las políticas proteccionistas de Trump, particularmente en el comercio. Las tensiones en el tema de la migración, un punto crucial entre ambos países, podrían intensificarse, ya que las políticas de Trump en esta área son notoriamente estrictas.

Lea también: En doce años de TLC con EEUU, se ha presentado un crecimiento del 492% en productos no agrícolas

El segundo mandato de Donald Trump, con su gabinete integrado por figuras comprometidas con su visión, promete continuar con muchas de las políticas que marcaron su primer mandato. A nivel interno, se puede esperar un enfoque conservador en temas como la inmigración, el aborto y la seguridad nacional. A nivel internacional, las tensiones con China y las políticas estrictas hacia países como Venezuela y Cuba dominarán su agenda. En cuanto a América Latina, la región se enfrentará a políticas más duras en cuestiones migratorias y de comercio, mientras que Colombia, aunque mantiene su estatus de aliado estratégico, podría ver un cambio en las dinámicas comerciales y de cooperación.

El balance económico de Colombia no es el mejor, lo que está haciendo que los actores internacionales no confíen en nosotros y se ve reflejado en la caída de la inversión extranjera, no tenemos grado de inversión, nos hacen advertencias sobre nuestra situación fiscal y los locales tampoco confían, lo que se ve reflejado en el bajo Índice de Confianza Sectorial.

Es imperante que la confianza vuelva, pues sin esta no hay inversión y sin inversión no hay crecimiento. Aquí algunas razones para seguir confiando y apostando por el país:

A pesar de haber conseguido la Presidencia de la República, la izquierda no logró consolidar su liderazgo en los departamentos ni ciudades capitales. La aprobación del presidente pasó del 62% al ser electo al 32% en la actualidad. Y en las últimas elecciones regionales 4 de las 32 ciudades capitales dio un triunfo a la izquierda y centro izquierda.

  • Las condiciones sociales de nuestra población con el tiempo han mejorado. El reto será sacar al 33% de la población de la pobreza.
  • Habitamos el cuarto país más biodiverso del mundo.
  • En materia de inflación, luego de tocar los picos, los precios se han enrutado a la baja, lo que estimulará el consumo, siendo el principal inductor para el crecimiento del país.

También te puede interesar:
¡Prepara tu empresa para el futuro! – ODA

Informes Sectoriales

Central Informativa Sectorial

Índice de Riesgo Sectorial

El café sigue siendo un motor clave para el agro colombiano, contribuyendo significativamente al crecimiento del PIB agrícola, con un aumento del 10,3% del PIB de cultivo de café en el primer semestre de 2024. La producción cafetera ha aumentado 18,3% entre enero y septiembre de 2024, impulsado por condiciones climáticas más favorables que el año anterior. A pesar de los altos costos de insumos en 2023, la estabilización de los precios de fertilizantes en lo corrido de 2024 ha mejorado los márgenes de comercialización para los caficultores. Sin embargo, la superficie cultivada ha disminuido de 877.000 hectáreas en 2018 a 841.000 en 2023, debido al auge de cultivos alternativos como el aguacate.

El precio del café ha mostrado una tendencia alcista, alcanzando $2,1 millones en septiembre por carga en Colombia, mientras que las exportaciones crecieron un 12,7% entre enero y agosto de 2024. Estados Unidos sigue siendo el principal destino, pero China representa una oportunidad clave para futuras exportaciones. A pesar de los desafíos climáticos, como el riesgo de un nuevo fenómeno de La Niña, y la incertidumbre por la implementación del reglamento sobre deforestación de la Unión Europea, el sector cafetero mantiene una perspectiva positiva para los próximos años.

Durante el primer semestre de 2024, la economía colombiana creció un 1,5%, mientras que el sector financiero y asegurador mostró una contracción del 0,9%. La demanda de créditos se redujo debido a la alta inflación y las elevadas tasas de interés, lo que encareció el financiamiento. En este contexto, los servicios de intermediación financiera disminuyeron un 1,0% en el segundo trimestre. El Banco de la República continuo con el ciclo de reducción de tasas, ya que la inflación en agosto se situó en 6,1%. Sin embargo, las primas de riesgo aumentaron, lo que afectó la percepción de estabilidad económica.

En cuanto a las fintechs, estas continúan ganando protagonismo. En 2023, el 78,0% de las operaciones financieras se realizaron digitalmente, acelerando la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial para mejorar la personalización de servicios. Se espera que la reducción de tasas impulse una leve recuperación del sector financiero para finales de 2024.

Page 20 of 91