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Bluesky es una red social creada en el 2019. Inicialmente, para acceder era necesaria una invitación, pero en 2024 se abrió para el público en general. Es muy parecida a la que antes era conocida como “Twitter”, pues permite escribir textos con una cantidad de caracteres específicos (300), compartir, citar y enviar mensajes directos. Sin embargo, en el fondo hay grandes diferencias.

La tecnología de Bluesky es de código abierto, lo que significa que es más transparente que la de sus competidores. Y mientras que servicios como “X” dependen de una única empresa para controlar los datos, Bluesky ha optado por una solución descentralizada que permite controlar la información. Aunque esto aún no se ha implementado debido a los costos que representa, es la visión de la marca.El proyecto Bluesky parte desde el mismo Twitter, donde se buscaba descentralizar el servidor,  Bluesky nace como respuesta, pues el mismo creador de Twitter Jack Dorsey es el fundador de Bluesky.

En noviembre de 2024, Bluesky experimentó un aumento significativo en las descargas de su APP, explicada por el descontento generalizado hacia “X” , y las medidas restrictivas y propaganda política implantadas por Elon Musk, actual dueño de la plataforma. “X” y otros servicios de redes sociales son criticados por sus algoritmos que incitan a determinados sentimientos, y por tener poca privacidad. Por eso, existe el deseo de un servicio alternativo y, durante un periodo de tiempo, se habló de Mastodon como un potencial rival, sin embargo, con la llegada de Bluesky, su similitud con la red social ya conocida y su rápido crecimiento se posiciona como la principal alternativa.

Alternativas de “X” y competidores de Bluesky.

Threads, Mastodon y Bluesky son redes sociales alternativas a “X”, que ofrecen al usuario una nueva forma de expresarse. De las opciones, la de mayor tráfico de usuarios es Threads (más de 250 millones), seguida por Bluesky (19 millones) y Mastodon (9 millones).

La primera es la creación de Meta, una red social muy similar a “X” que, al estar vinculada a Instagram, permite un acceso más sencillo. Por su parte, Bluesky ofrece un feed más personalizado, con la posibilidad de mostrar contenido en español o centrado en un tema específico, generando mayor dinamismo. Por último, Mastodon maneja una interfaz más compleja, su principal característica es la creación de una sesión en un servidor propio, lo cual la diferencia, pero hace que el acceso sea más difícil, ya que no existe una única forma de hacerlo.

El panorama de Bluesky.

Bluesky demuestra tener potencial para convertirse en la red social predilecta para la información y la discusión, su sostenibilidad en el tiempo depende de poder enfrentar la alta demanda, y mantenerse libre de publicidad, siendo los métodos de pagos las formas orgánicas de conseguir este objetivo. Actualmente, busca expandirse, lanzando una propuesta de una red social parecida a Instagram llamada Flashes, con el objetivo de atraer un mayor público joven, cabe recalcar que Flashes sería una extensión de Bluesky. Por otro lado, por su naturaleza de protocolo abierto, permite crear sus propias aplicaciones que se apoyen en el gráfico social de Bluesky.

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El sector agrícola en Colombia durante 2024 experimentó una fuerte bonanza impulsada por cosechas como la del café o el aguacate, que tuvieron incrementos en su producción del 24,0% y el 15,7%, respectivamente. Sin embargo, debido a la alta dependencia del sector por insumos del mercado internacional, la industria local de agroquímicos no reflejó un incremento equivalente en la demanda de sus productos; solo Colombia, representó el 1,0% de la demanda en el mercado mundial de fertilizantes.

Los precios de los insumos en noviembre de 2024 se redujeron el 8,7% respecto al mismo mes del año anterior. En el ámbito del comercio exterior, la balanza comercial del sector sigue siendo deficitaria. Las importaciones disminuyeron un 5,2% en valor, aunque en volumen aumentaron un 2,5%, con una reducción del 7,5% en el precio promedio por kilo importado. En contraste, las exportaciones del sector aumentaron un 4,0% en valor, aunque en volumen cayeron un 8,5%, reflejando un incremento del 13,7% en el precio promedio por kilo exportado​​.

  • Estados Unidos es el principal usuario del Canal de Panamá, representando el 74.7% del tráfico de carga en 2024, mientras que China ocupa el segundo lugar con el 21.4%.
  • Donald Trump ha expresado que Estados Unidos debería intervenir el canal para garantizar su control estratégico debido a la creciente influencia china.
  • Debido a los costos sociales y económicos, Estados Unidos podría ejercer presión económica y diplomática para limitar la influencia china sin necesidad de recuperar el canal directamente.

El Canal de Panamá es una vía fundamental para el comercio mundial, conectando los océanos Atlántico y Pacífico y facilitando el tránsito de mercaderías entre las principales economías del mundo. Desde su inauguración en 1914, ha sido un punto estratégico clave para Estados Unidos, que lo administró durante décadas. En 1977, los presidentes Jimmy Carter y Omar Torrijos firmaron un acuerdo para devolver el control del canal a Panamá, un proceso que culminó en 1999 con su entrega definitiva a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

Recientemente, el presidente Donald Trump ha manifestado su preocupación sobre el papel creciente de China en la infraestructura y operación del canal. En sus declaraciones, ha argumentado que la influencia china representa un riesgo para los intereses estadounidenses y que Washington debería tomar medidas para asegurar su posición en esta vía comercial.

¿Cómo nació el canal?

El Canal de Panamá fue concebido a finales del siglo XIX como una solución para mejorar la conectividad global. Francia intentó su construcción en 1881, pero el proyecto fracasó por dificultades financieras y sanitarias. Estados Unidos retomó la obra en 1904, finalizándola en 1914 y asegurando su control bajo el Tratado Hay-Bunau Varilla.

Con el tiempo, la demanda de soberanía por parte de Panamá creció, lo que llevó a la firma de los Tratados Torrijos-Carter en 1977. Estos acuerdos establecieron una transición progresiva, iniciando un cogobierno entre ambos países y culminando en 1999 con la entrega total de la administración a Panamá. A cambio, se acordó la posibilidad de Estados Unidos intervenir en caso de amenazas a la neutralidad o seguridad de la vía interoceánica y como garantía para el tránsito libre de embarcaciones estadounidenses.

En el año fiscal 2024, Estados Unidos representó el 74,7% del tráfico de carga movilizada por la vía interoceánica panameña, con más de 160,12 millones de toneladas largas de carga. China ocupó el segundo lugar, con el 21,4% de participación, al movilizar 45,04 millones de toneladas largas en el mismo período.

Las declaraciones de Donald Trump

Desde su discurso de posesión para ejercer un segundo mandato de los Estados Unidos, Donald Trump ha afirmado que China ha incrementado su participación en la infraestructura y operación del canal, violando el espíritu original de los tratados de 1977. Según sus argumentos, empresas chinas han adquirido derechos de operación en terminales clave y han invertido en la modernización de infraestructuras portuarias cercanas, lo que podría representar un riesgo estratégico para Estados Unidos.

Trump ha declarado: “No podemos permitir que China se apodere de una de las rutas comerciales más importantes del mundo. Es un riesgo para nuestra seguridad nacional y para la estabilidad del comercio global. Estados Unidos debe tomar medidas para garantizar que el canal siga siendo un espacio neutral y seguro para todos.”

¿cómo lograría “recuperar” el canal?

1. Presión económica y diplomática

Una estrategia viable para Estados Unidos es ejercer presión económica para reducir la influencia china en el canal. Algunas medidas podrían incluir:

  • Incentivos comerciales a Panamá: EE.UU. podría ofrecer acuerdos de libre comercio más favorables y acceso preferencial a su mercado a cambio de que Panamá reduzca la participación de empresas chinas en la infraestructura del canal.
  • Sanciones sobre productos comercializados o producidos por Panamá: Imponer restricciones arancelarias o regulatorias a ciertos productos panameños como medida de presión; afectando la economía de Panamá y así, forzando negociaciones que limiten la influencia china.
  • Sanciones a compañías chinas involucradas en la operación del canal: Se podrían aplicar restricciones financieras y comerciales a empresas chinas que participan en la administración del canal, dificultando su capacidad de operar en el mercado global y limitando su inversión en infraestructuras estratégicas dentro de Panamá.

Esta opción es la más viable, pues podría mantener su influencia sin necesidad de tomar el control del canal, lo cual dejaría en una posición a Panamá donde es más probable que ceda a las demandas del país norteamericano.

2. Intervención militar

Una opción más drástica, pero menos probable, sería la intervención militar por parte de Estados Unidos para retomar el control del canal. Sin embargo, este escenario enfrentaría serias dificultades:

  • Rechazo internacional: Cualquier acción militar generaría condena global y mayor tensión diplomática entre Estados Unidos y sus principales socios comerciales.
  • Costo político y económico: Una intervención requeriría una gran cantidad de recursos y podría desestabilizar el país, perjudicando el comercio y las relaciones con América Latina.
  • Resistencia panameña y regional: Panamá, respaldado por acuerdos internacionales, probablemente se resistiría, y países vecinos podrían tomar una postura contraria a la intervención estadounidense.

Dado este contexto, una acción militar parece poco factible y traería más costos que beneficios para Estados Unidos, haciendo que las soluciones diplomáticas y económicas sean opciones más viables a largo plazo.

Si bien la posibilidad de que Estados Unidos recupere el control del Canal de Panamá es baja, el mandatario norteamericano seguirá discutiendo sobre la creciente influencia china sobre el canal. En lugar de intentar retomar la administración, EE.UU. optaría por estrategias  económicas y diplomáticas para disminuir la influencia china y asegurar su posición en el comercio global.

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El trabajo informal cubre todas aquellas actividades laborales que se realizan sin un contrato formal y sin acceso a seguridad social o derechos laborales. Esto incluye tanto a trabajadores por cuenta propia como empleados en empresas que operan fuera del marco legal. En términos generales, la informalidad implica condiciones laborales precarias, sin estabilidad ni beneficios como pensión, seguro de salud o acceso a créditos formales.

En América Latina, la recuperación del empleo posterior a la pandemia ha estado impulsada, en gran medida, por el crecimiento del trabajo informal. En 8 países de la región, la tasa de ocupación en 2024 sigue siendo inferior a la de 2019, reflejando la fragilidad del mercado laboral y la falta de generación de empleo formal.

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En 2024, la producción nacional de arroz en Colombia alcanzó los 3,5 millones de toneladas, destacándose una concentración del 72,0% durante el segundo semestre del año. Casanare se consolidó como el principal productor, con una participación del 35,6%. En cuanto a los rendimientos, el Huila destacó como el departamento con el mejor desempeño, alcanzando un promedio de 7,4 toneladas por hectárea.

La caída en los precios del arroz y el incremento de las importaciones pone en riesgo la sostenibilidad y competitividad de la producción local. El panorama es preocupante para los productores nacionales, quienes se enfrentan a un mercado cada vez más presionado por productos extranjeros a precios más bajos.

Por otro lado, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) proyecta que, en 2025, la producción mundial de arroz alcanzará los 539,4 millones de toneladas, lo que podría contribuir a la estabilidad y equilibrio del mercado global. Sin embargo, la situación local requiere de medidas estratégicas para mitigar el impacto de estos factores externos y asegurar la competitividad del sector arrocero colombiano.

La innovación es la mejor estrategia para enfrentar los retos de las organizaciones.

En comercio, las disrupciones estarán en la logística de devoluciones, alianzas multisectoriales, mejoras en livestream shopping, circularidad con excesos de inventario y personalización de productos a través de IA. Aquí los actores claves están representados por Walmart, Babylist, Optoro, Whatnot, Aloqia, RetailNext y Angara.

En el sector cosmético, encontramos una industria que se está alejando de los estándares tradicionales de belleza para concentrarse en el bienestar personal a través de la ciencia y la sostenibilidad con la naturaleza. Aquí se presenta el apalancamiento de redes sociales para llegar a generación Z y Alfa, junto con moléculas para revertir la edad biológica de la piel y la caída del pelo. Las innovaciones están apalancadas por actores como Sol de Janeiro, Jolie, Olive & June, Bay Biosciences, One Skin, Danessa Myricks Beauty, Defenage.

En moda, la innovación viene apalancada del entretenimiento, el arte y la sostenibilidad. Teniendo como referentes a Parkwood Entertainment, Loewe, Rimowa, Canada Goose, Larrode, Todd Snyder y Hill House.

En publicidad, el mayor uso es la inteligencia artificial generativa buscando sacar del conformismo a las marcas. Aquí se destacan Gut, Deutsch LA, Martin Agency y McCann.

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Informes Sectoriales

Central Informativa Sectorial

Índice de Riesgo Sectorial

  • El Banco Mundial estima un crecimiento del globo del 2,7 % para 2025 y 2026.
  • Latinoamérica cerró en 2024 con un crecimiento del 2,2 %, siendo la cifra más baja desde 2022.

En la medida en que la inflación ha cedido y las restricciones monetarias se han flexibilizado, la actividad economía mundial ha comenzado a estabilizarse. De acuerdo con las estimaciones del Banco Mundial, el mundo crecerá a una tasa del 2,7% en 2025 y en 2026. De ser así, se completarían cuatro años de crecimiento en ese nivel, hecho explicado por la serie de eventos negativos que han ocurrido desde la pandemia y que impidieron un mayor dinamismo. De esta manera, el crecimiento de la economía global estaría estancándose en tasas relativamente bajas, lo que tiene un efecto negativo en el desarrollo económico y en el incremento del ingreso per cápita en los diferentes países.

En adición, el mundo enfrenta riesgos latentes, como los conflictos geopolíticos que pueden derivar de los cambios de gobierno ocurridos luego de los procesos electorales llevados a cabo en diferentes territorios en 2024. En este contexto, otros obstáculos potenciales para la actividad económica son una inflación alta por un periodo más largo del esperado y el debilitamiento en el crecimiento de países clave como Estados Unidos y China.

En cuanto al volumen del comercio internacional, se estima que, a cierre de 2024, tuvo un crecimiento del 2,7%. Para 2025 y 2026, se prevé un mayor dinamismo, con aumentos anuales del 3,1% y 3,2%, respectivamente. Sin embargo, este crecimiento sería inferior al promedio del periodo 2010-2019 en más de la mitad de los países. En este frente se identifica otro riesgo para la actividad económica, que es la fragmentación del comercio mundial. Según el Banco Mundial, las restricciones comerciales son un recurso usado por los países con cada vez más frecuencia. En particular, la entidad estima que el número de restricciones comerciales en 2024 fue cinco veces mayor que el valor promedio de la década previa. Cabe señalar que, con la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos y las medidas que ha tomado en las primeras semanas de su mandato, la materialización de este riesgo parece más probable en el corto plazo.

A cierre de 2024, se estima que el crecimiento de la economía de Latinoamérica y el Caribe se ubicó en 2,2%, siendo la cifra más baja registrada desde 2022. La desaceleración en la actividad económica de la región estuvo asociada principalmente a una disminución en el consumo público y privado. El comportamiento en los diferentes países fue mixto. De un lado, en Brasil, el alto consumo favoreció al crecimiento de la actividad económica, mientras que en Chille, Colombia y Perú, el repunte estuvo explicado por las ventas externas y la inversión privada. Por su parte, la economía mexicana se vio afectada por una caída importante en las exportaciones, al tiempo que Argentina mostró algunas señales de recuperación en la segunda mitad del año.

Las proyecciones a corto plazo apuntan a un crecimiento del 2,5%, para 2025 y del 2,6% para 2026, cifras atribuibles principalmente a la recuperación esperada de la economía argentina, así como a la normalización de la política monetaria y de la inflación. Sin embargo, el Banco Mundial advierte de algunos riesgos que podrían limitar la expansión económica, dentro de los que están las presiones fiscales, la persistencia de la inflación subyacente y una potencial restricción monetaria en respuesta. Además, la menor demanda por parte de China puede afectar en forma importante el crecimiento de Chile y de Perú. Igualmente, el impacto de políticas comerciales adversas, como el incremento en los aranceles, puede limitar las capacidades de crecimiento de la región.

Particularmente en Colombia, los pronósticos de crecimiento para 2025 oscilan entre el 2,4% y el 3,0%. Para el Banco Mundial, la moderación de la inflación y, en consecuencia, de la política monetaria pueden fomentar el consumo y la inversión privados, impulsando el crecimiento. Sin embargo, la crítica situación de las finanzas públicas puede inducir a una política fiscal contractiva que frene el crecimiento en la actividad económica. En esta misma línea, el Banco de la República estima que la economía colombiana continuará recuperándose en 2025 gracias al consumo y la inversión. En adición, el Informe de Política Monetaria de enero de 2025 señala que “otros factores que seguirían impulsando el crecimiento en 2025 serían el relativamente buen desempeño de los socios comerciales, un buen comportamiento del turismo de no residentes y unas remesas que seguirían en niveles altos, dando mayor estímulo al consumo privado“ . Por su parte, Fedesarrollo pronostica que el 2025 cerrará con un crecimiento del 2,6%, que estaría explicado por los subsectores de comercio y servicios y por el sector público. Para 2026, el Banco Mundial prevé un crecimiento económico del 2,9%, mientras que para el Emisor será del 3,4%.

  • La tasa de interés neutral es una referencia clave para los bancos centrales, ya que permite determinar si la política monetaria estimula o frena la economía, manteniendo el equilibrio entre crecimiento e inflación.
  • En Colombia, la tasa neutral se estima a partir de metodologías como la paridad descubierta de tasas de interés, considerando elementos como inflación, riesgo país y expectativas de crecimiento.
  • La tasa neutral no es fija; su variación responde a cambios en la economía global y local, influyendo en el costo del crédito y la inversión. 

Los bancos centrales desempeñan un papel crucial en la economía, buscando equilibrar el crecimiento económico y la estabilidad de precios. Para ello, utilizan herramientas como la tasa de interés de política monetaria. Un concepto fundamental en este contexto es la “tasa de interés neutral”, que sirve como referencia para orientar las decisiones de política monetaria. Pero, ¿qué es exactamente esta tasa y cómo influye en la economía?

La tasa de interés de política monetaria y su relatividad

La tasa de interés de política monetaria es el porcentaje al que los bancos comerciales pueden obtener préstamos del banco central. Al modificar esta tasa, el emisor influye en el costo del crédito, afectando la inversión y el consumo. Por ejemplo, una reducción en la tasa busca estimular la economía al hacer el crédito más accesible, mientras que un aumento pretende “enfriar” la actividad económica para controlar la inflación.

Es importante destacar que el impacto de esta tasa varía según el país. Una tasa del 7,5% podría ser expansiva en Colombia, fomentando el crecimiento, pero contractiva en Estados Unidos, donde podría restringir la actividad económica. Estas diferencias se deben a las particularidades económicas de cada nación, como sus tasas de inflación, niveles de desarrollo y estructuras financieras.

La tasa de interés neutral y su papel en la política monetaria

La tasa de interés neutral es aquella que no impulsa ni frena la economía; es decir, mantiene la actividad económica en equilibrio, sin generar presiones inflacionarias ni deflacionarias. Para los bancos centrales, esta tasa actúa como un punto de referencia. Si la tasa de política monetaria se sitúa por debajo de la neutral, la política es expansiva, buscando estimular la economía. Si está por encima, la política es contractiva, orientada a contener la inflación.

En Colombia, el Banco de la República realiza la estimación de la tasa de interés neutral mediante diversas metodologías, siendo una de las principales la condición de paridad descubierta de tasas de interés. Esta técnica considera la diferencia entre las tasas de interés internas y externas, ajustadas por la prima de riesgo país y las expectativas de devaluación del peso colombiano.

Además, se analizan factores como la productividad, el crecimiento potencial del PIB y las condiciones del mercado laboral. Es relevante mencionar que la tasa neutral no es estática, varía con el tiempo según las condiciones económicas internas y externas, incluyendo cambios en las políticas monetarias de otros países y fluctuaciones en los mercados financieros globales.

Aplicación de la tasa de interés neutral en diferentes sectores

Comprender la tasa de interés neutral es esencial para diversos actores económicos:

  • Sector financiero: Los bancos utilizan esta referencia para fijar las tasas de interés en préstamos y depósitos, evaluando la rentabilidad y el riesgo de sus operaciones.
  • Empresas: Las corporaciones consideran la tasa neutral al planificar inversiones y financiamiento, determinando el costo de oportunidad del capital y la viabilidad de proyectos.
  • Gobierno: Las autoridades fiscales y monetarias la emplean para diseñar políticas que promuevan el crecimiento económico sin generar desequilibrios macroeconómicos.
  • Inversores: Los participantes del mercado de valores analizan la tasa neutral para tomar decisiones sobre compra o venta de activos, anticipando movimientos en las tasas de interés y sus efectos en los rendimientos.

Según las proyecciones del Banco de la República, la tasa de interés neutral en Colombia para 2025 se estima en 5,70% bajo las expectativas de inflación, mientras que la tasa de política monetaria cerraría en 6,25%. Esto sugiere que el año estará marcado por un proceso de estabilización económica, con una política monetaria ligeramente contractiva. Contexto bajo el cual el sector financiero, el empresarial y el gubernamental estarán ajustando sus condiciones e iremos evidenciando a medida que transcurre el año.

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Las recientes tensiones diplomáticas y la posibilidad de rupturas comerciales con Estados Unidos han generado gran preocupación en el mercado nacional debido a la alta dependencia comercial con este país. La situación ha impulsado, por un lado, llamados a fortalecer y armonizar las relaciones diplomáticas y, por otro, ha despertado el interés en explorar nuevos mercados que permitan a Colombia diversificar sus exportaciones y reducir su vulnerabilidad en el comercio internacional.

Analizando el mercado que tienen los principales productos comerciados entre Estados Unidos y Colombia se tiene que:

El principal producto de exportación con destino a Estados Unidos es el aceite de petróleo que representa el 32,0% del total vendido hacia ese país. Las toneladas enviadas en 2024 fueron 9.685 millones representando un 70,4% del total del volumen exportado. Además de este mercado, el aceite crudo o petróleo no refinado colombiano también se vende en Panamá, donde las ventas representan el 32,2% de este producto, seguido de India con el 14,1%, China con el 7,4% y otros con participaciones más bajas como Costa de Marfil, Países Bajos, Jamaica, Perú, Bahamas y Canadá.

Ante un hipotético caso de rompimiento de relaciones comerciales entre Colombia y Estados Unidos, el país podría aprovechar las ventas que ya realiza hacia Panamá, India y China para incrementar sus ventas y cubrir el volumen que dejaría de exportar hacia Estados Unidos. Las oportunidades podrían incrementarse con China, país con quien ahora se tiene una ruta marítima directa que une el principal puerto sobre el Pacífico colombiano (Buenaventura) con Shanghái. Cabe resaltar que China es uno de los mayores consumidores de petróleo en el mundo y en los últimos años ha aumentado sus compras de crudo colombiano, especialmente después de las sanciones a Venezuela e Irán, lo cual abre una puerta hacia un mayor comercio de este producto.

Asimismo, India tiene una creciente demanda de energía, lo que lo lleva a una búsqueda de diversificar sus fuentes de petróleo, ante lo cual se podría favorecer Colombia. Por otro lado, está la Unión Europea (UE) que busca reducir su dependencia del crudo ruso, lo que podría abrir más oportunidades para Colombia.

Cabe resaltar que las exportaciones están sujetas a factores como la demanda, infraestructura, acuerdos comerciales y calidad de los productos colombianos, por lo cual un deterioro en las relaciones con Estados Unidos llevaría a un gran reto de internacionalización y ajuste en la producción y ventas, mientras se logran acuerdos con otros países.

Asimismo, es importante resaltar que cada país o bloque de países tiene sus propios requerimientos, como es el caso de la Unión Europea que demanda mayores exigencias y certificaciones como el Pacto Verde Europeo. En este tratado, los países deberán demostrar que los productos no generan un gran impacto ambiental y prohibirán la importación a su territorio de productos que proceden de zonas deforestadas, lo cual traería retos adicionales.

Oro (10,0%)

Por otro lado, se tiene el oro que además de llegar a Estados Unidos, también se comercia hacia India, que recibe el 14,9% del total de las ventas; Italia, con el 12,2%; Emiratos Árabes Unidos, con el 11,0%; y Hong Kong, con el 9,1%. Colombia es uno de los principales productores de oro en América Latina y tiene oportunidades de exportarlo a diferentes mercados. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, un mayor comercio internacional depende de la calidad del oro y, en mercados más exigentes, se deberá cumplir con normas de transparencia y certificaciones.

Por su posición estratégica, Colombia podría exportar oro hacia Europa, Medio Oriente y Asia, fortaleciendo el comercio con países de esas regiones. Entre ellos se destaca Suiza, a quien actualmente se le vende un 1,8 % del total del oro colombiano. Este país cuenta con un importante centro de refinación y comercialización de oro, lo que podría ser clave para incrementar las ventas.

Café (9,2%)

Frente al café, además de Estados Unidos, otros países representativos en compras de café colombiano son Bélgica con un 8,6% del total de las ventas, Canadá (7,6%), Alemania (7,3%), países asiáticos (13,4%) y, en menor medida, otros países europeos. El café es de los productos con mayor diversificación en el mercado internacional, sin embargo, la participación es baja en comparación con lo vendido hacia Estados Unidos. En la Unión Europea tiene oportunidades de ampliar su cuota de mercado, no obstante, se enfrenta al reto de cumplir con el pacto de cero deforestaciones.

Hacia Asia también hay oportunidades de crecimiento, debido al incremento del consumo de café y su preferencia por cafés de origen, de especialidad y con certificaciones y hacia otros países de Sudamérica también hay oportunidades, puesto que hay un creciente interés por el mercado de café premium.

Flores (7,7%)

Por su parte, las flores colombianas tienen una alta dependencia con el mercado estadounidense, particularmente el rubro de flores y capullos frescos, que envía el 95,7% de su producción hacia ese país. En un porcentaje muy bajo, se envían flores a Canadá (2,6%), Reino Unido (0,8%) y otros países como Países Bajos, Puerto Rico, España, Panamá y Bélgica.

Reemplazar el mercado internacional de este producto traería grandes retos para el sector y una reconfiguración en la producción y enfoque que tiene actualmente, puesto que los países con los que se tienen oportunidades tienen requerimientos más específicos. Por ejemplo, en Canadá, hay una creciente demanda de flores en la temporada de invierno de ese país, y flores con certificaciones ecológicas y de comercio justo. En Japón, hay una alta valoración de flores exóticas y de calidad premium, que además tenga larga duración y colores vivos. En otros países europeos también hay un consumo creciente de flores frescas, lo que deja el reto de abrir mayores mercados en esa zona y a la vez cumplir con condiciones específicas de esos mercados.

Referente a los productos que importa Colombia desde Estados Unidos, el 52,5% se concentran en el grupo de productos derivados de la refinación del petróleo y cereales, siendo la gasolina, el maíz amarillo, los aceites livianos y el gas natural, los productos más representativos de estos grupos.

El país importa productos refinados debido a la capacidad limitada de las refinerías para cubrir la demanda interna y Estados Unidos es el principal vendedor de combustibles para Colombia, dada la cercanía y los acuerdos comerciales. Otros países a los que Colombia compra combustibles son Bélgica, Países Bajos, Reino Unido, México, Alemania, China, Ecuador, entre otros. Sin embargo, la participación es muy baja, por lo cual reemplazar el volumen de compra desde Estados Unidos, implicaría un gran reto por los costos y logística, además de acuerdos comerciales y energéticos. Aun así, el país puede explorar mayores compras en varios países de la región, Europa y Asia.

En cuanto al mercado de cereales, Canadá y Argentina también son mercados relevantes para la compra de estos productos, representando el 16,5% y 7,6% respectivamente. En menor medida, Colombia también importa cereales de Brasil, Francia, Ecuador, Uruguay, Perú, Bolivia, Honduras, Ucrania y México, aunque son participaciones muy bajas.

Reemplazar el volumen de cereales traídos desde Estados Unidos también sería retador para Colombia, debido a que ese país es el principal proveedor de maíz y trigo, que además están bajo acuerdos comerciales que reducen los aranceles y facilitan la importación. Sin embargo, podría ampliarse el comercio con la región, con países como Brasil, Argentina y México, que tienen importantes mercados de exportación de estos productos y podrían facilitar acuerdos comerciales para importar sin aranceles, como en el caso de México que hace parte de la Alianza del Pacífico junto con Colombia.

En conclusión, reducir la alta dependencia comercial de Colombia con Estados Unidos es un proceso que aún requiere importantes esfuerzos y enfrenta múltiples desafíos en materia de internacionalización. Si bien otros países pueden ofrecer alternativas para los productos que actualmente se comercian con EE. UU., la relación con este país se ha consolidado a lo largo de los años gracias a la proximidad geográfica y a los acuerdos comerciales vigentes. Aunque fortalecer estos lazos sigue siendo una estrategia clave para Colombia, también resulta fundamental diversificar sus mercados y avanzar en la negociación de nuevos acuerdos comerciales que amplíen sus oportunidades en el comercio internacional.

El PIB del sector de los combustibles cayó 3,6% debido a la reducción del 7,5% en el consumo de gasolina. Mientras tanto, la demanda de diésel registró un modesto crecimiento de 1,1%. Por otra parte, a noviembre de 2024, la producción de aceite de palma en Colombia registró una caída del 7,1%, influenciada por el fenómeno de El Niño, junto con las desfavorables condiciones sanitarias causadas por la Pudrición del Cogollo en las regiones norte y central del país. La contracción impactó negativamente el crecimiento productivo del biodiésel, dado que la palma es un insumo esencial para la elaboración de este biocombustible. Para enero de 2025, el precio promedio de la gasolina se estableció en $16.085 por galón, mientras el precio del diésel subió hasta los $10.725. Según el Ministerio de Hacienda, los incrementos obedecen a indexaciones de algunos componentes de la estructura de precios, entre ellos, la sobretasa al diésel y las tarifas de transporte por poliductos y los biocombustibles.

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