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Las tiendas de barrio, tradicionales puntos de abastecimiento en muchos vecindarios están en riesgo de desaparecer debido a la competencia de grandes cadenas de supermercados y tiendas de descuento. De acuerdo con la Federación Nacional de Comerciantes (Fenaltiendas), el 25% de estos pequeños negocios podría cerrar en los próximos tres años, afectando tanto a sus propietarios como a la comunidad que los rodea.

El problema radica en que las superficies pueden vender productos a precios más bajos gracias a su capacidad para comprar en grandes volúmenes y negociar mejores condiciones con los proveedores. En contraste, los pequeños tenderos enfrentan costos operativos más altos, impuestos y regulaciones que dificultan su competitividad. A pesar de estos desafíos, las tiendas de barrio siguen siendo preferidas por quienes valoran la cercanía, el servicio personalizado y la disponibilidad de ciertos productos que no se encuentran en las grandes cadenas.

De acuerdo con Canal Capital, la situación refleja un problema más amplio en el comercio local, donde la globalización y la modernización ponen en desventaja a los pequeños empresarios. En este contexto, la incertidumbre sobre el futuro de estos negocios tradicionales persiste.

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Las regalías en Colombia son un componente fundamental del Sistema General de Regalías (SGR), un mecanismo que permite a las regiones recibir recursos por la explotación de recursos naturales no renovables, como el petróleo y los minerales. Este sistema busca equilibrar el desarrollo regional, permitiendo que las comunidades que sufren los impactos de la extracción de estos recursos se beneficien de su riqueza. Sin embargo, a pesar de la intención inicial, el uso de estas regalías ha estado sujeto a controversias y críticas debido a su ineficiencia y mala gestión.

El SGR se establece a partir de un porcentaje de los ingresos generados por la explotación de recursos naturales. Estos recursos son distribuidos entre el Gobierno Nacional y las Entidades Territoriales, permitiendo a los municipios y departamentos invertir en proyectos de infraestructura, salud, educación y más. Desde 2017 hasta 2024, el DNP aprobó más de 19.000 proyectos por un monto total de $68,5 billones, de los cuales aproximadamente $28,8 billones han sido declarados como terminados.

Sin embargo, la reciente advertencia del director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Alexander López Maya, sobre la disponibilidad de $12,0 billones en regalías no utilizadas plantean dudas sobre la efectividad del sistema. A pesar de la magnitud de los recursos destinados a proyectos, muchos de estos no se han ejecutado adecuadamente, generando preocupaciones sobre la transparencia y la responsabilidad fiscal.

El seguimiento realizado por el DNP entre 2017 y 2024 reveló que de los 12.106 proyectos declarados como terminados, aproximadamente $5,0 billones pueden considerarse “perdidos”. De hecho, 277 proyectos que ya fueron concluidos no cumplieron con los objetivos originales y otros 58 fueron cerrados por irregularidades técnicas y administrativas. Además, 2.133 proyectos fueron dados por terminados sin actas de entrega, lo que deja en duda su finalización.

Una de las principales razones de la ineficiencia es la falta de control en la ejecución de los proyectos. El DNP identificó que en 2.094 de los 6.631 proyectos en ejecución hay incumplimientos de los compromisos contractuales. Es relevante que, de esos proyectos, $9,0 billones están relacionados con iniciativas que han vencido sus plazos de ejecución. Esta situación resalta la importancia de una supervisión más rigurosa por parte de entidades como la Procuraduría y la Contraloría para asegurar que los recursos se utilicen adecuadamente.

El DNP también señala la concentración inusual de recursos en determinados municipios y la excesiva tercerización de proyectos. Esta práctica ha facilitado que muchas entidades eviten las normas de contratación estatal, lo que incrementa el riesgo de corrupción y mal uso de los recursos. De los 138.862 contratos firmados por las entidades ejecutoras, un alto porcentaje corresponde a acuerdos con personas naturales, lo que plantea interrogantes sobre la calidad y responsabilidad en la ejecución de los proyectos.

Los $12,0 billones en riesgo, según el director del DNP, podrían haber financiado proyectos importantes para el desarrollo de varias regiones, como el acceso al agua potable en La Guajira o el alcantarillado en Quibdó y Buenaventura. La falta de ejecución de estos proyectos no solo afecta el desarrollo local, sino que también mantiene la desigualdad y el abandono en comunidades que dependen de estos recursos para mejorar su calidad de vida.

El Sistema General de Regalías en Colombia, a pesar de su propósito de promover el desarrollo regional, enfrenta problemas de ineficiencia y mala gestión que han resultado en la pérdida de recursos que podrían haber beneficiado a comunidades vulnerables.

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Contralor advierte riesgos sobre el futuro del sector de energía en Colombia

La inversión extranjera directa (IED) en el sector petrolero colombiano alcanzó los 1.238 millones de dólares durante el primer semestre de 2024, mostrando una disminución del 30,3% frente al mismo periodo del año anterior. Lo anterior implica una reducción de 539 millones de dólares en comparación con 2023. Según la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol), la participación del sector en la IED total fue del 18%, 0,4 puntos porcentuales menos que el año pasado.

Nelson Castañeda, presidente de Campetrol, explicó al diario El Nuevo Siglo que la caída en la inversión, junto con la menor producción de gas y la suspensión de actividades en el pozo Sirius por orden judicial, afecta la seguridad energética de Colombia. Por otro lado, la producción promedio de petróleo reportada por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) entre enero y agosto fue de 780,3 mil barriles diarios, un leve aumento del 0,6% frente al año anterior.

La producción de gas en el mismo periodo fue de 981 millones de pies cúbicos por día, un 7,7% menos que en 2023, mientras que el número de taladros activos en agosto de 2024 cayó un 10,7% respecto al año pasado.

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El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) publicó el boletín trimestral del sector postal, correspondiente a los meses de abril a junio de 2024. Durante este periodo, se registraron ingresos totales por $587.378 millones, derivados de la prestación de servicios de correo y mensajería expresa. En el servicio de correo, se reportaron 6,07 millones de envíos, un incremento de 900.000 frente al mismo periodo del año anterior. Los ingresos por estos envíos alcanzaron los $21.609 millones, con los envíos individuales representando el 83,7% del total.

En cuanto al servicio de mensajería expresa, se movilizaron 69,22 millones de envíos, de los cuales 44,88 millones fueron individuales y generando $523.210 millones. Los envíos masivos aportaron ingresos por $42.559 millones y sumaron 24,34 millones, lo cual representó el 35,2% de este segmento.

De acuerdo con el MinTIC, el comportamiento positivo de los servicios postales y de mensajería expresa durante este trimestre refleja un crecimiento constante en la demanda de envíos, impulsado por el aumento del comercio electrónico y la reactivación de actividades empresariales en todo el país.

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Investigadores de la Universidad Nacional evaluaron 115 tipos de papa criolla de los grupos Solanum tuberosum Phureja y Andigenum para determinar su rendimiento bajo condiciones de sequía. Los resultados indicaron que algunas de estas variedades alcanzaron producciones de entre 8 y 14 kg de papa por planta, lo que equivale a más de 18 toneladas por hectárea, un rendimiento notablemente alto frente a escenarios de estrés hídrico. Este comportamiento se asocia a su elevado contenido de materia seca, que oscila entre el 18,4% y el 26,5%, lo que favorece su adaptación a climas adversos.

Además, se encontró que las papas con mayor concentración de sólidos tienden a mantener mejor su estructura y función, lo cual puede resultar de interés para la agroindustria por sus aplicaciones en la mejora de cultivos. El estudio también identificó genes que confieren tolerancia a la sequía, información que se espera utilizar en futuros proyectos de mejoramiento genético.

De acuerdo con Agronegocios, esta investigación, realizada en la Granja Experimental Botana en Pasto, resalta el valor de las variedades silvestres y nativas de papa en la preservación de la seguridad alimentaria y en la producción de cultivares que se adapten mejor al cambio climático.

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La IA, la COP29, el petróleo, los refinados, los chips, el gas, los vehículos, EEUU, China, Europa, India e Indonesia; serán inductores, que, mezclados con las particularidades de nuestra región, determinarán el crecimiento, la inflación, la tasa de interés y la tasa de cambio.

Argentina saldrá de recesión en 2025; a Colombia lo salva el agro; Brasil crece a tasas mayores que antes de pandemia; a Chile lo salva la minería y el comercio; en México las reformas a la justicia y energía de Claudia Sheibaum conllevarán a menores tasas de crecimiento; y en Perú, pese a la inestabilidad política, las medidas en la simplificación de procesos han impulsado la inversión.

Los ritmos de crecimiento también estarán atados a las nuevas políticas gubernamentales, teniendo en cuenta las elecciones presidenciales de 2025 para Bolivia, Chile y Ecuador; y en 2026 para Colombia, Perú y Brasil.

En materia de inflación, luego de tocar los picos en la región, sin tener presente a Argentina, en 2022, los niveles se moderaron, la mayoría de los países habrán logrado sus metas entre 2024 y 2025, a excepción de Colombia. Esto mismo, no ocurre con la tasa de interés de intervención, siendo Brasil, Colombia y México, los lugares más costosos para la financiación.

La huelga portuaria que inició el 1 de octubre en la costa este de Estados Unidos ha causado preocupaciones entre sectores exportadores a nivel global. Según JPMorgan, el cierre podría generar pérdidas de hasta US$4.500 millones por día, afectando productos como café, frutas y flores, que son claves para Colombia. Sin embargo, el presidente de Asocolflores, Augusto Solano, aseguró que el impacto para la industria floricultora sería menor, gracias a estrategias previamente implementadas para mitigar estas situaciones.

De acuerdo con Agronegocios, Solano explicó que solo el 8% de las exportaciones de flores hacia Estados Unidos se realizan por vía marítima, mientras que el 92% utiliza el transporte aéreo. Aunque los envíos hacia la costa este, especialmente Miami, podrían verse afectados, Asocolflores ya ha comenzado a redirigir parte de los despachos hacia rutas alternativas.

En el primer semestre de 2024, Colombia, el mayor exportador global de claveles, registró un crecimiento del 2% en sus ventas internacionales, alcanzando los USD 204 millones. Además, la industria ha impulsado prácticas sostenibles, como la reducción del uso de plaguicidas y el fomento de la biodiversidad, destacándose en el marco de la COP 16 por sus esfuerzos en la protección de más de 200 especies de aves y un uso responsable del agua.

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Ante el impacto ambiental generado por la industria de la moda rápida, que prioriza la producción de prendas con materiales de baja calidad y alta contaminación, cada vez más marcas están explorando alternativas sostenibles. El uso de fibras naturales, obtenidas de fuentes vegetales y animales como el algodón, lana y bambú, han ganado popularidad por su bajo impacto ambiental y su capacidad de contribuir a la llamada “moda sostenible”.

Natalia Pedraza, coordinadora del Sistema Moda de Colombia Productiva, indicó a Agronegocios que la meta a largo plazo es lograr cero emisiones y reducir la contaminación del agua en la fabricación textil. Para ello, la industria busca inversiones anuales de alrededor de US$30 billones para fomentar prácticas responsables en toda la cadena de valor.

El uso de fibras naturales no sólo mejora la sostenibilidad, sino que también incrementa la durabilidad de las prendas y reduce la necesidad de productos químicos, lo que disminuye la irritación de la piel. Al ofrecer mejor transpirabilidad y suavidad en el contacto, estas fibras se presentan como una opción más saludable y duradera frente a las fibras sintéticas, marcando una tendencia hacia una moda más consciente y amigable con el medio ambiente.

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El senador Jairo Castellanos, de la Alianza Social Independiente, radicó el proyecto de ley “Salva un árbol”, que busca incentivar la reforestación y el reciclaje de madera en Colombia, con especial atención a las zonas afectadas por la tala indiscriminada. Esta propuesta se centra en reutilizar la madera que suele acabar en rellenos sanitarios o en cuerpos de agua, con el fin de reducir el impacto ambiental y mejorar la gestión de residuos.

De acuerdo con RCN Radio, la iniciativa establece que los municipios deberán asignar terrenos específicos para centros de acopio de madera reciclable y para viveros destinados a la siembra de árboles. Además, se promoverá la fabricación de tableros a partir de biomasa y se otorgarán beneficios tributarios a las empresas que participen activamente en el programa de reciclaje. El proyecto también contempla la creación de más de 70.000 empleos directos, priorizando a poblaciones vulnerables como madres cabeza de hogar y reinsertados de grupos armados.

Castellanos enfatizó que, por cada 400 kilogramos de madera reciclada, se evitará la tala de un árbol maduro y se sembrarán cinco nuevos árboles, buscando fortalecer la conservación del medio ambiente.

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  • El carry trade es una estrategia que aprovecha las diferencias en las tasas de interés entre monedas, tomando préstamos en una moneda con tasa baja e invirtiendo en otra con una tasa más alta.
  • Aunque el carry trade ha sido lucrativo en economías con tasas bajas como Japón, los recientes aumentos en sus tipos y la volatilidad en mercados emergentes han reducido su rentabilidad y aumentado los riesgos.

El carry trade es una estrategia de inversión que ha ganado notoriedad entre los especuladores financieros debido a su capacidad para generar rendimientos atractivos mediante la explotación de diferencias en las tasas de interés entre diferentes monedas. Este enfoque, conocido como “bicicleta financiera” en español, implica endeudarse en una moneda con baja tasa de interés (moneda de fondeo) y usar esos fondos para invertir en activos denominados en una moneda con una tasa de interés más alta (moneda destino).

En su forma más básica, el carry trade se basa en tomar prestado en una moneda que ofrece tasas de interés bajas, como el yen japonés, y utilizar ese capital para adquirir activos en una moneda que proporciona rendimientos más elevados, como el dólar estadounidense o el peso mexicano. La rentabilidad de esta estrategia proviene de la diferencia entre las tasas de interés, conocida como diferencial de tasas. Por ejemplo, si un inversor toma prestados yenes japoneses a una tasa baja y los invierte en bonos del gobierno de EE.UU. que ofrecen una tasa de interés más alta, el beneficio se genera a partir de esta brecha en las tasas.

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Sin embargo, el carry trade no está exento de riesgos. El principal riesgo es la posible apreciación de la moneda de fondeo o la depreciación de la moneda destino, lo cual puede erosionar las ganancias esperadas. Además, los cambios en las tasas de interés de fondeo pueden aumentar los costos de financiación. Esta estrategia también puede desestabilizar los mercados cambiarios, especialmente si los inversores tienen que deshacer grandes posiciones debido a la falta de liquidez o a los márgenes de fondeo estrechos, lo que puede causar movimientos bruscos en los tipos de cambio y una espiral de pérdidas conocida como “espiral de liquidez”.

Durante años, Japón ha sido el centro del carry trade debido a sus tasas de interés extremadamente bajas, que han estado cerca de cero. Inversionistas globales han tomado prestados yenes japoneses a bajo costo y los han invertido en activos de alto rendimiento en otras economías. Esta estrategia se ha mostrado particularmente lucrativa en períodos de estabilidad económica global y cuando las tasas de interés en otros países son relativamente altas.

En los últimos años, el carry trade con yenes ha sido notablemente popular. Japón ha mantenido tasas de interés bajas para fomentar el crecimiento económico, mientras que países como EE.UU. y en menor medida Europa, han subido sus tasas para combatir la inflación. Esto ha creado un entorno favorable para los inversores que buscan obtener rendimientos elevados mediante el carry trade. De hecho, John Authers de Bloomberg destacó que el carry trade yen-peso habría superado en rentabilidad al S&P 500 durante este período.

No obstante, la situación cambió con la reciente apreciación del yen y el aumento de las tasas de interés en Japón. Estos movimientos han reducido los beneficios del carry trade, haciendo que muchos inversionistas busquen salir de sus posiciones. La reciente subida de tasas por parte del Banco de Japón ha elevado los costos de financiar el carry trade en yenes, mientras que el debilitamiento del dólar y la caída en los valores tecnológicos han complicado aún más la situación para quienes mantenían estas posiciones.

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Además, el carry trade también ha experimentado volatilidad en mercados emergentes, aunque los rendimientos han sido atractivos en el pasado, como con el peso mexicano y el real brasileño, las recientes incertidumbres políticas y económicas han llevado a pérdidas significativas. La situación en estas regiones destaca cómo los cambios en las políticas económicas y las condiciones globales pueden impactar negativamente la rentabilidad de los carry trades.

En términos de perspectivas, el carry trade sigue siendo una estrategia popular, especialmente en un entorno de baja volatilidad y cuando las tasas de interés en las economías avanzadas se mantienen relativamente bajas. Sin embargo, los inversores deben estar preparados para la posibilidad de cambios abruptos en las condiciones del mercado que podrían afectar negativamente sus inversiones.